Bruselas movilizará 37.000 millones de euros para responder al COVID-19

La Comisión Europea trata de establecer las bases de una respuesta coordinada a la pandemia
La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen

AFP/JOHN THYS  -   La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen

La Comisión Europea (CE) ha anunciado que espera movilizar una inversión de hasta 37.000 millones de euros para sanidad, empleo y pequeñas y medianas empresas, como parte de su respuesta económica a la epidemia del coronavirus. “Estamos estableciendo una iniciativa de inversión en respuesta al coronavirus de 37.000 millones de euros para conceder apoyo al sector sanitario, al mercado laboral y para apoyar a las pymes de todos los sectores afectados”, ha declarado la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, durante una rueda de prensa.

También ha asegurado que el Fondo Europeo de Inversiones proporcionará créditos por valor de 8.000 millones de euros a un total de 100.000 pequeñas y medianas empresas. Asimismo, ha garantizado que la Comisión Europea aplicará las normas comunitarias sobre ayudas de Estado y control fiscal con la “máxima flexibilidad”.

La vicepresidenta de la CE y comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, ha precisado que hay “muchas formas” en las que los Estados miembros pueden ayudar a sus economías frente al coronavirus sin necesidad de recibir el visto bueno de Bruselas. En ese sentido, ha mencionado la posibilidad de suspender el pago del impuesto de sociedades o del IVA. “Pero necesitaremos hacer más. Y las normas europeas sobre ayudas de Estado permiten a los Gobiernos tomar acciones eficaces”, ha constatado.

La política danesa ha afirmado que, en áreas como el turismo, el transporte, los hoteles o los restaurantes, especialmente afectados por la epidemia, la Comisión está trabajando con los países para poner en marcha mecanismos que compensan a los sectores por los daños sufridos por el COVID-19. Ha añadido que los Gobiernos también pueden ayudar a los individuos de forma directa, por ejemplo, reembolsando el precio de los billetes de eventos cancelados, sin necesidad de recibir la aprobación de Bruselas.

Ha agregado que las reglas de la UE sobre ayudas de Estado permiten a los países aprobar planes para proporcionar liquidez urgente a pymes. En cuanto a los bancos, ha dicho que algunos Gobiernos pueden querer usarlos como recurso para apoyar la economía y ha adelantado que trabajarán con los Ejecutivos en ese campo.

“Si se necesita en las próximas semanas o meses, tenemos las reglas en vigor para permitir a los Gobiernos que se garantiza que los bancos tienen liquidez adecuada para dar préstamos a sus clientes”, ha comentado Verstager, que ha recordado que, durante la crisis económica de 2008, ya se aprobaron unas orientaciones temporales para guiar a los países sobre cómo usar las ayudas de Estado para contribuir a estabilizar la economía, al tiempo que se protegía el mercado interior. “Ahora estamos trabajando en un nuevo marco, de modo que lo tengamos listo si es necesario”, ha declarado.

Por su parte, el vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, indicó que una de las prioridades de Bruselas es garantizar la liquidez de las empresas y que se protejan los salarios de los trabajadores, y reiteró que la Comisión apoyará a los países que usen “toda la flexibilidad” del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, donde se establece el nivel que deben tener los déficits y las deudas públicas de los Estados.

“Esto permite a nuestros países implementar las medidas urgentes que necesitan para contener el brote y mitigar su impacto social y económico negativo”, según Dombrovskis.

Apuntó que la cláusula sobre “eventos inusuales” del pacto permite los gastos excepcionales para contener el virus, incluidos gastos sanitarios o medidas “de alivio” para empresas y empleados.

La Comisión recomendará, igualmente, ajustar los esfuerzos fiscales exigidos a los países en caso de “crecimiento negativo o grandes caídas en la actividad”. El propio Dombrovskis dijo que la Comisión está preparada para activar la cláusula del Pacto de Estabilidad que permite suspender las recomendaciones de ajuste fiscal realizadas a los países “en casos de recesión económica severa” en la eurozona o la UE. En cualquier caso, aseguró que esas medidas no suponen una suspensión del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.