Bruselas suspende las celebraciones de Año Nuevo por la amenaza yihadista

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lainformacion.com

El alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, ha anunciado este miércoles que su Gobierno ha decidido suspender las celebraciones de Año Nuevo en la capital belga por la amenaza yihadista.

"Lamentablemente, los fuegos artificiales, así como todo lo que estaba previsto para mañana (jueves) de noche, lo que concentraría a mucho público en el centro de Bruselasnos hemos visto obligados a anularloteniendo en cuenta el análisis realizado por el centro de crisis", declaró Mayeur en directo ante cámaras de la cadena de televisión pública La Une. El año pasado unas 100.000 personas asistieron a las celebraciones de Nochevieja en la plaza de Brouckère, en el centro de Bruselas. "Más vale no correr riesgos" explicó Mayeur, para quien la situación actual no permite "garantizar que controlamos a todos los que vienen al espectáculo".

Bruselas alberga las instituciones europeas y la OTAN, y desde finales de noviembre se halla en el "nivel 3 de alerta terrorista", un grado por debajo del nivel máximo, lo que corresponde a una "amenaza posible y verosímil". La capital belga vivió durante seis días en el nivel 4, tras los ataques del 13 de noviembre en París. "Es una información justa, dada la información que nos llega", ha dicho, por su parte, el primer ministro de Bélgica, Charles Michel, en declaraciones recogidas por 'Le Soir'.

La Fiscalía federal reveló el martes que las fuerzas de seguridad belgas detuvieron a dos personas por la supuesta preparación de atentados terroristas para el día de Nochevieja en "lugares emblemáticos" de Bruselas. El pasado noviembre, los colegios de la región de Bruselas y el Metro de la capital belga permanecieron cerrados varios días, ante el temor a una cadena de atentados similares a los registrados el viernes 13 de noviembre en París. "Tememos ataques similares a los de París, con varios individuos que lancen varios ataques contra objetivos potenciales que pensamos pueden ser centros o vías comerciales, transportes públicos y lugares muy concurridos", explicó el primer ministro de Bélgica, Charles Michel.

También en Francia

La tradicional celebración de Nochevieja en la célebre avenida de losCampos Elíseos de la capital francesa se mantendrá, pero lo hará de manera sobria y entre fuertes medidas de seguridad, en la que será la mayor concentración autorizada en Francia desde la instauración del estado de emergencia en la noche de los ataques yihadistas del 13 de noviembre. "No podíamos no hacer nada (...) Después de lo que nuestra ciudad ha vivido, debemos enviar un mensaje al mundo: 'París sigue en pie'", justificó su alcaldesa, Anne Hidalgo, en una reciente entrevista al semanario Journal du dimanche (JDD).

Los festejos tendrán un carácter más modesto que en años precedentes:los fuegos artificiales han sido anulados por una "cuestión de decencia", subraya el ayuntamiento, y la duración de las proyecciones luminosas sobre el Arco del Triunfo se acortará a 10 minutos, de las 23H50 a medianoche (22H50 a 23H00 GMT). Por razones de seguridad, la prefectura del policía de París también ha decidido reducir el tiempo de apertura al público de los Campos Elíseos: la avenida se cerrará a la circulación solo 45 minutos antes de la llegada del 2016 y reabrirá al tráfico media hora después de medianoche. En años precedentes, los Campos permanecían abiertos durante casi toda la noche. Unas 600.000 personas se congregaron allí para celebrar la entrada en 2015.

Nueva York redobla su seguridad

No solo la amenaza del terrorismo islamista afecta a la capital comunitaria y París, en Nueva York unos 6.000 agentes de Policíaprotegerán a los visitantes que acudan a Times Square a presenciar el tradicional descenso de la bola de cristal de seis toneladas durante las celebraciones de la víspera de Año Nuevo, uno de los eventos más reconocidos de la ciudad de Nueva York. "Estamos listos", ha dicho este martes el alcalde, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa. "Somos la ciudad mejor preparada del país, la ciudad mejor preparada para evitar el terrorismo y lidiar con cualquier evento que pueda ocurrir", ha agregado. Se espera que alrededor de un millón de personas acudan al sector de Times Square el jueves para ver el descenso de la bola de cristal en la víspera de Año Nuevo, una tradición que comenzó en 1907 y sólo se interrumpió durante apagones en tiempos de guerra.