Burkina Faso sufre el peor atentado en los últimos años

Un grupo armado ha asesinado a más de un centenar de civiles en la provincia de Yagha, al norte del país próxima a la frontera con Níger
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AP/LEKAN OYEKANMI  -   Se está produciendo un aumento de la actividad terrorista en la región del Sahel

La zona del Sahel ha vuelto a ser sacudida por el terrorismo. La inestabilidad, cada vez más creciente en la región se ha cobrado la vida de miles de civiles en los últimos meses. Burkina Faso ha sido el último país que ha sufrido esta lacra que afecta a todas las naciones de la región. Aproximadamente más de 100 personas han sido asesinadas por un grupo armado en la localidad de Solhan, ubicada en el norte del país cerca de la frontera con Níger. La alta cifra de civiles lo convierte en el peor ataque que ha sufrido Burkina Faso en cinco años. Además de los asesinatos, los terroristas quemaron casas y comercios. De momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría.

“Las fuerzas de seguridad y defensa están trabajando duro para encontrar y neutralizar a los responsables de este acto despreciable”, aseguró el presidente burkinés Roch Marc Christian Kaboré. El mandatario ha decretado tres días de luto oficial por las víctimas de este “bárbaro” ataque.

Burkina Faso se encuentra inmersa en una etapa de violencia yihadista desde 2015, cuando grupos terroristas ligados a Al Qaeda y el Estado Islámico comenzaron a atacar y ganar influencia en la región del Sahel. El primer incidente que sufrió el país fue el secuestro de un guardia de seguridad rumano en una mina de Tambao, una región norteña. Es esa zona, la limítrofe con Mali y Níger, la más inestable e insegura, aunque el terror se ha comenzado a expandir a otras regiones del país.

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REUTERS/BENOIT TESSIER - Un miembro de las Fuerzas Armadas de Malí (FAMA) durante la Operación Barkhane en Ndaki, Malí, el 29 de julio de 2019. 

El auge del terrorismo en el Sahel también ha causado una grave crisis de desplazados en el país. Burkina Faso cuenta con más de un millón de personas refugiadas internamente, además se estima que hay 20.000 personas procedentes de Mali que han huido del yihadismo.

En los últimos meses Burkina Faso ha sufrido una serie de ataques terroristas, aunque este es el más mortal hasta la fecha. El pasado mes de mayo, al menos 30 personas fueron asesinadas en una provincia del este. En abril, durante una sucesión de ataques que duraron una semana, 50 civiles murieron, entre ellos los periodistas españoles David Beriain y Roberto Fraile. Marzo fue también un mes especialmente mortífero, ya que 137 ciudadanos fueron asesinados en el sur del país en ataques similares a este último.

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AFP/BOUREIMA HAMA - Unas personas se encuentran entre los escombros de una casa dañada, en Níger

Los actos terroristas se atribuyen a Ansarul Islman, un grupo yihadista burkinés; a la coalición yihadista del Sahel Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM); y al Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS). Las dos últimas organizaciones también atacan Mali y Níger.

Mali también ha sido azotada por la violencia yihadista en las últimas horas. Al menos 11 civiles han sido asesinados en Menaka, al este del país. En esta zona, al igual que ocurre en Agharangabo, el gobierno apenas tiene control, por lo que grupos armados aprovechan la situación de inseguridad para cometer actos terroristas.

Macron insiste en la “movilización internacional” para luchar contra el terrorismo en el Sahel

Francia, a través de la Operación Barkhane, es una de las naciones que más presencia tiene en la región africana. Esta misión tiene como objetivo luchar y erradicar el yihadismo en la zona. Emmanuel Macron ha instado en varias ocasiones a sus socios de la comunidad internacional a involucrase más en esta lucha. El año pasado, París aumentó el número de tropas de 600 a 5.100 ante el incremento del terrorismo.

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AFP/DOMINIQUE FAGET - Soldados franceses del destacamento de la Operación Barkhane en la base francesa en la ciudad norteña de Malí de Gao

Los militares galos trabajan junto con las fuerzas nacionales de los países de la región, aunque recientemente, tras el golpe de Estado de mayo, Francia ha suspendido la cooperación militar con Mali. A mediados de ese mes, el presidente Bah Ndaw y el primer ministro, Moctar Oune, fueron detenidos por autoridades militares. No obstante, el Ejecutivo francés ha asegurado que mantendrá sus tropas en el país, aunque detenga “provisionalmente las operaciones conjuntas con las fuerzas malienses”.