CaixaForum presenta El arte mochica del antiguo Perú. Oro, mitos y rituales

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Natalia González Velázquez

PIE DE FOTO: El arte mochica del antiguo Perú desembarca en Madrid

La directora general adjunta de  la Fundación Bancaria “la Caixa”, Elisa Durán; el director del Museo Larco de Lima (Perú), Andrés Álvarez Calderón, y la comisaria del Museo Larco y comisaria de la exposición, Ulla Holmquist, han presentado en CaixaForum Madrid El arte mochica del antiguo Perú. Oro, mitos y rituales.

Las exposiciones que la Obra Social “la Caixa” dedica desde hace años a las grandes culturas del pasado tienen como misión mostrar al público las distintas formas en que hombres y mujeres de diversos lugares y épocas se han enfrentado a las grandes cuestiones universales, así como ampliar las perspectivas sobre el mundo a partir de las más recientes investigaciones históricas y arqueológicas.

El arte mochica del antiguo Perú. Oro, mitos y rituales se suma a una larga lista de exposiciones organizadas por la Obra Social “la Caixa” en los últimos años para profundizar en la forma de entender y organizar el mundo de las sociedades del antiguo Perú anteriores a la dominación inca.

El arte mochica de la costa norte peruana constituye un arte muy desarrollado. Sus creadores mostraron, además de maestría, un gran conocimiento de las narrativas cosmológicas y mitológicas que permitían explicar el mundo. Sus obras nos enseñan cómo esta ciudad plasmó su historia, creencias, mitos y ritos en objetos de cerámica, y cómo sus líderes expresaron su poder y ascendencia divina a través de la vestimenta, mediante los atributos de los animales sagrados.

La exposición llega a CaixaForum Madrid tras su paso por Barcelona. Reúne un total de 200 obras maestras del arte precolombino peruano de la colección del Museo Larco de Lima. Finas vasijas de cerámica, joyas y objetos ceremoniales de metales preciosos, delicados textiles y objetos con plumas, y varios objetos de uso ritual de madera, piedra, concha y hueso muestran, no solo la destreza de los artistas del antiguo Perú, sino que además permiten acercar al público a la forma de entender el  mundo de los habitantes originarios de esa parte del planeta.

La exposición finaliza con un ámbito dedicado al héroe mitológico de la sociedad mochica, un personaje denominado por los investigadores Ai Apaec (`el dios creador´). También incluye un importante conjunto de objetos relacionados con los ritos de la fertilidad, fundamentales en una sociedad cuya principal preocupación era garantizar su continuidad social.

Los distintos ámbitos que recoge la exposición pasan por mostrar, desde las diversas sociedades de la cultura mochica, hasta los múltiples símbolos y rituales sagrados que llevaban a cabo. Las sociedades del antiguo Perú fueron sociedades agrícolas que se desarrollaron en un territorio único y retador. Las altísimas montañas andinas casi rozan el cielo, y desde allí descienden las aguas de las que depende la árida costa para volverse fértil. Colinda con esta costa desértica un pródigo mar que ofrece alimento todo el año. En esta tierra, los seres humanos tuvieron que aprender a controlar y aprovechar el agua que venía “de arriba”, y a sembrar y preparar la tierra “de abajo”, donde crecerían los cultivos que los alimentarían.

Esta visión del mundo en el que vivieron los antiguos peruanos fue plasmada en su arte, especialmente en vasijas de cerámica, hermosas telas, adornos de oro y plata, y esculturas de piedra y madera que fueron, tiempo atrás, objetos ceremoniales. En su mayoría, proceden de tumbas de personas que desempeñaron un rol especial en las sociedades precolombinas. Sus formas, estructuras e imágenes contienen significados religiosos y mensajes simbólicos.

Por otra parte, las esculturas y contenedores de cerámica, los mantos y vestidos tejidos, los recipientes y adornos corporales de metal, las tallas de madera, conchas y piedras son objetos con los que sus creadores construyeron sentido dentro de su sistema cultural. Los objetos artísticos constituían sistemas de comunicación visual altamente simbólicos, y en ellos se plasmaron nociones centrales del pensamiento andino tales como la dualidad complementaria, la interacción entre los mundos y la regeneración constante de la vida.

Los animales, en la cultura mochica, eran considerados sagrados. En el antiguo Perú, simbolizaron el poder de los distintos mundos: el mundo “de arriba”, el mundo “de abajo” y el mundo terrestre. En los tiempos antiguos, algunos animales considerados especialmente poderosos y que infundían miedo y respeto fueron divinizados y representados constantemente en los objetos de uso ceremonial y en la decoración de templos, palacios y mausoleos. Su poder no fue tan solo reconocido y venerado, sino también deseado, en especial por los líderes de las sociedades, que buscaban identificarse con ellos.

Para los antiguos peruanos, era importante cazar venados porque el consumo de su carne aportaba gran cantidad de proteínas, pero también porque ese animal estaba asociado a la fertilidad, a la tierra y a los cultivos.

La exposición recoge este y otros muchos aspectos característicos de la cultura mochica como las ceremonias del sacrificio, el culto a los ancestros o la vestimenta de los dioses.