Carlo Ancelotti en su libro: «Florentino dijo que no dábamos el callo lo suficiente»

El libro que escribió el italiano en 2016 revela muchos secretos de su etapa en el Real Madrid y ayuda a interpretar cómo puede ser su nueva etapa
Florentino Pérez

 -   Florentino Pérez

Bajo el título ‘Liderazgo tranquilo’ (Ediciones Urano, 2016), Carlo Ancelotti impulsó un nuevo modo de escribir memorias. Lo hizo como líder que fue en el Milan, Juventus, Chelsea, PSG y Real Madrid. Un libro que recogía sus experiencias tras dejar el club blanco y tomarse un año sabático por problemas médicos y antes de recalar en el Bayern de Múnich. 

Quién le iba a decir al bueno de Ancelotti que lo que escribió en 2016 iba a ser el faro de guía para conocer cómo puede ser su nuevo presente en el Real Madrid. 

Pero el libro no tendría tanto interés si no fuese porque Carlo Ancelotti revela los momentos más tensos que ha vivido en los vestuarios, especialmente en el Real Madrid, donde confirma que el club blanco es diferente a todo lo que hay en el mundo del deporte. La incidencia de Florentino Pérez, los fichajes, Casillas o Mourinho son algunos de los titulares que ha dado a la largo de sus años como entrenador del Real Madrid.

También tienen un valor importante los testimonios de personajes como Cristiano Ronaldo, Beckham o Ibrahimovic que se ofrecen en el libro. Revelan otra faceta de Ancelotti como amigo cercano y persona que se preocupa por las personas.

Hay momentos de aquellos años que se comprenden mejor después de leer las reflexiones y los recuerdos de Ancelotti. 

Carlo Ancelotti

Florentino Pérez

«Se consideró un fracaso la segunda temporada porque no ganamos ningún trofeo y me despidieron. Las estadísticas revelaron que nuestros jugadores no trabajaban con empeño suficiente en comparación con otros equipos europeos. Los datos de UEFA demostraron que el Real Madrid invertía menos tiempo que otros clubes europeos en entrenar a los jugadores para los partidos. Pero resultó que interrumpimos la racha de victorias cuando se hicieron públicas las estadísticas». (…) El presidente se enteró de lo de las estadísticas y dijo que no dábamos el callo lo suficiente. Quise explicarle que lo importante no era la duración del entrenamiento, sino su intensidad. (…) No escuchó. Si el presidente hubiera tenido paciencia, cuando 21 días después llegaron las analíticas, habría visto que en realidad necesitábamos relajarnos un poco».

Cristiano Ronaldo: «Si el ambiente con Ancelotti era tan bueno se debía, entre otras cosas, a que protegía al vestuario del presidente y de cualquier otra cosa que pudiera alterar el equilibrio de la familia».

Ibrahimovic: «He oído decir que el presidente del Real Madrid se quejaba de que algunos jugadores se aprovechaban del buen carácter de Carlo. No es verdad. Puede que el presidente estuviera celoso porque no tenía con los jugadores la misma relación que tenía Carlo. No entiendo esas críticas».

Cristiano Ronaldo

Mourinho

«Antes de mi llegada al Madrid se había indicado a los jugadores que jugaran con un estilo no madridista, con más fútbol de contraataque. En mi opinión, los jugadores no eran el problema. Mi trabajo consistió en dejarles que jugaran con estilo madridista. Ayudó que se contrataran a más jugadores que encajaban en la identidad fundamental del club. Esto era lo que quería el presidente y esta coincidencia facilita las cosas». (…)

A menudo me han preguntado por qué el Real Madrid contrató a Mourinho. La respuesta es sencilla: querían derrotar al Barcelona. En aquella época, Mourinho era el mejor mánager de Europa. (…) Alinearse con la identidad y la cultura del club no es suficiente si no ganas.

Ibrahimovic: «Carlo Ancelotti nos estaba hablando y tenía delante una caja, y de pronto le dio una patada, salió volando por el aire y me dio en la cabeza. «Joder -me dije-, pus sí que esta cabreado». Nunca lo había visto así. José Mourinho sabe cómo tratar a un futbolista, pero Ancelotti sabe cómo tratar a una persona».

Gareth Bale

«El club tenía más fe en los números que en mí. Una mañana de marzo recibí el telefonazo del director general, que me dijo que el presidente quería hablar conmigo al final del entrenamiento. Cuando fui a ver al presidente, me dijo que el agente de Gareth Bale había estado en su despacho para hablar de la situación del jugador. Le dijo que Bale quería jugar más en el centro. El presidente me preguntó qué íbamos a hacer y yo le dije: «Nada». No le iba a cambiar de posición a esas alturas de temporada. Además, me extrañaba que el jugador no se hubiera dirigido a mí».

Gareth Bale

Odegaard

«Cuando el Real Madrid decidió fichar a un muchacho noruego de dieciséis años, Martín Odegaard, me dije: «Me da igual que venga o no, porque no va a jugar para mí ahora». (…) Pérez estaba empeñado en su «era galáctica», en fichar a las mayores y más caras estrellas del fútbol mundial, así que llegaban jugadores que a lo mejor yo no habría elegido. (…) Si el presidente, por un ejercicio de relaciones públicas, necesita que el chico noruego juegue tres partidos con el primer equipo, tendré que buscar la forma de hacerlo. Si quiere vender a Xabi Alonso, también tendré que aceptarlo».

Casillas

«Cuando llegué al Real Madrid, Casillas no había jugado con Mourinho, que había preferido poner a Diego López. Para mí fue una opción difícil porque Casillas tenía un magnífico historial. (…) Decidí poner a Diego López de primer portero y antes del primer encuentro hablé con Casillas. Le dije que, en mi opinión, Diego López, en aquel momento, estaba más preparado que él. No me lo discutió porque Diego López había hecho una pretemporada completa y Casillas, no». (…)

«El capitán no siempre es el líder principal. En el Madrid, Ramos no era el capitán del equipo -ese honor pertenecía a Casillas-, pero Ramos era el líder, en particular porque Casillas no jugaba todos los partidos. Casillas era capitán porque procedía de la cantera y había jugado muchos partidos en el club, pero Ramos era el líder más fuerte».

Iker Casillas

James Rodríguez

«La gente dice que puse a James porque el presidente había invertido mucho dinero en él después de la Copa del Mundo, pero a mí no me influyo ese asunto. El dinero no importa una vez que el jugador está en el club; yo quería a James en banda por sus cualidades futbolísticas. Es un trabajador abnegado y nada egoísta: un auténtico profesional».

Anécdotas

«En el primer año en el Real Madrid puse a Sergio Ramos de lateral derecho, pero aún no eramos muy amigos, no me conocía bien. Después del partido me dijo: «Es la última vez que juego de lateral derecho». (…)

«En el Madrid, Marcelo me abordaba para decirme que quería jugar todos los partidos. Y que, si no jugaba, hablaría con el presidente para pedirle que lo cediera a otro club. Yo le respondía: «Escucha, este no es el momento, porque el mercado está cerrado, así que tendrás que quedarte aquí hasta que termine la temporada». (…)

Sergio Ramos y Florentino Pérez

«Son pocas las ocasiones en que me he visto obligado a recomendar que un jugador se vaya del club. Una de ellas se produjo poco antes de terminar mi temporada en el Madrid, cuando Javier Hernández «Chicharito» me abordó para preguntarme por su futuro. Yo lo tenía claro, así que le dije: «No conozco ni siquiera mi propia situación en el futuro, así que no puedo responderte. Si me quedo, quiero que tú también te quedes, pero no depende de mí».

Berlusconi

«En el Milán aprendí que ningún sistema es más importante que el presidente del club. Si Berlusconi quiere entrar en el vestuario para contar sus chistes, tengo que entender que es su vestuario. Incluso le permití entrar antes de enfrentarnos a la Juventus en la final de la Liga de Campeones en 2003. Es el jefe, así que, si le apetece, puede incluso escuchar las charlas de los jugadores».

José Mourinho

Idioma

«No puedo entender al jugar que se traslada de país y al cabo de 10 años no es capaz de aprender el idioma local. El máximo debería ser de seis meses. Si un viejo como yo puede hacerlo, los jugadores también. Creo que debería figurar en el contrato porque si un jugador no aprende, normalmente tendrá un efecto negativo en su rendimiento».

Valores humanos

«Cuando conozco a un jugador en un club nuevo para mí, le pregunto: «¿Quién eres?» Él tal vez me responda: «Soy un jugador, soy un gran centrocampista de ataque». Y yo podría replicarle: «No. Tu eres fulano. Tú eres un hombre que juega al fútbol. Eres brillante en eso, clase internacional, pero eso no te define». Procuro ver a la persona total y ayudarla a verse a sí misma en sentido amplio».

Paul Clement: «Carlo juzga a todo el mundo según sus méritos. Nadie a sus ojos es mejor o peor que los demás, todo el mudo tiene su valor. Se preocupa por las personas: por sus jugadores y su equipo técnico».