Chad acoge la cumbre del G5 Sahel con preocupación por la actividad yihadista

Se esperan novedades en torno a la Operación Barkhane
Un soldado del Ejército maliense de guardia a la entrada de infraestructura del G5 Sahel, una fuerza antiterrorista de cinco naciones (Mali, Burkina Faso, Níger, Mauritania y Chad)

AFP/SEBASTIEN RIEUSSE  -   Un soldado del Ejército maliense de guardia a la entrada de infraestructura del G5 Sahel, una fuerza antiterrorista de cinco naciones (Mali, Burkina Faso, Níger, Mauritania y Chad)

Los jefes de los Estados miembros del G5 Sahel se reúnen en N’Djamena este lunes y martes para tratar la situación de la región. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, estará presente por videoconferencia, tras haber decidido cancelar su viaje hace unos días debido a la crisis sanitaria. 

La última cumbre del G5 Sahel se celebró hace poco más de un año en Pau, donde Macron anunció el envío de 500 efectivos franceses más para reforzar la seguridad principalmente en la zona de Liptako Gourma, entre la región fronteriza de Mali, Burkina Faso y Níger. Durante este último año las fuerzas de la Operación Barkhane francesa se han centrado principalmente en la lucha contra el terrorismo en esta región.  Los grupos yihadistas con más actividad terrorista en la zona son: Katiba Macina, perteneciente a la red JNIM, vinculada a Al-Qaeda del Magreb Islámico, que realiza la mayoría de sus ataques en el centro de Mali; Ansaroul Islam, que tiene estrechas relaciones con la red JNIM y que realiza la mayoría de sus ataques en el norte de Burkina Faso; y el Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS), que está presente en el oeste de Níger y el noreste de Mali. El 90% de los atentados de este último grupo ocurren a menos de 100 kilómetros de las fronteras. El EIGS está muy vinculado con el Estado Islámico del África Occidental, con presencia en Nigeria y Níger. 

Fotografía de archivo, el presidente francés Emmanuel Macron participa en una sesión de trabajo con los líderes de los países del G5 Sahel de África occidental durante la cumbre del G5 Sahel en Nuakchot, Mauritania, el 30 de junio de 2020
REUTERS/LUDOVIC MARIN - Fotografía de archivo, el presidente francés Emmanuel Macron participa en una sesión de trabajo con los líderes de los países del G5 Sahel de África occidental durante la cumbre del G5 Sahel en Nuakchot, Mauritania, el 30 de junio de 2020

En esta cumbre del G5 Sahel, también se esperan noticias sobre la Operación Barkhane, ya que, el pasado enero, la ministra de Defensa gala, Florence Parly, advirtió de la posibilidad de que esta operación francesa redujese su presencia en Mali, principalmente debido a los últimos atentados yihadistas de diciembre y enero, donde varios franceses murieron en combate. En todas las entrevistas posteriores a este anuncio, el Gobierno francés ha reiterado que ese reajuste dependerá de lo que ocurra en la cumbre del G5 Sahel, sobre todo, del nivel de compromiso de los socios africanos. Durante las últimas semanas, Emmanuel Macron ha recibido a todos los presidentes del G5 Sahel en el Palacio del Elíseo, siendo los dos últimos el reciente reelegido Roch Marc Christian Kaboré, de Burkina Faso, y a Bah N’Daw, el presidente de la transición en Mali, tras haber disuelto recientemente la junta militar que dio el golpe de Estado el pasado agosto. 

El martes también tendrá lugar una conferencia de la Coalición por el Sahel, iniciada en la cumbre de Pau de 2020, que retomará una importancia mayor durante este 2021 para la movilización y la coordinación con los socios internacionales. La Coalición por el Sahel tendrá por primera vez un alto representante que ha sido escogido por los Estados miembros del G5 Sahel y que promoverá la Coalición en el extranjero. Entre los que asistirán a esta conferencia destaca la presencia, a través de un video-mensaje, del nuevo secretario de Estado americano, Antony Blinken. Este gesto podría significar que el nuevo Gobierno de Joe Biden cuenta con estar más implicado en la seguridad del Sahel, a diferencia de su predecesor. Varios países europeos que son miembros de la Task Force Takuba también estarán presentes durante la conferencia de la Coalición por el Sahel.

Soldados del Ejército francés buscan la presencia de IED (Dispositivos Explosivos Improvisados) durante la Operación Barkhane en el norte de Burkina Faso
AFP/MICHELE CATTANI - Soldados del Ejército francés buscan la presencia de IED (Dispositivos Explosivos Improvisados) durante la Operación Barkhane en el norte de Burkina Faso

Mientras, recientemente se ha comenzado a observar una expansión yihadista por el oeste y sur de Mali, llegando a tocar a las fronteras de Costa de Marfil, Guinea e incluso Senegal. El pasado 1 de febrero, la Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE), equivalente al CNI en España, indicó que, según sus informaciones, la red yihadista JNIM tiene un proyecto de expansión hacia los países del Golfo de Guinea. Según la DGSE, el pasado febrero hubo una reunión de los líderes yihadistas en las que este fue uno de los puntos de discusión. La presencia terrorista en Benín y Costa de Marfil no es nada novedoso. En 2016 ya se produjo un atentado perpetrado por AQMI en un balneario en Costa de Marfil, en 2019 el secuestro de dos franceses en el norte de Benín y el pasado junio otro atentado en Kafolo (Costa de Marfil) que produjo la muerte de catorce militares. Por ello, en esta cumbre del G5 Sahel, a parte de los países de la Coalición, también estará presente el presidente de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para asegurar una coordinación regional a la amenaza yihadista. Además de la CEDEAO, esta expansión del yihadismo hacia las fronteras sur y oeste de Mali implica que la Operación Barkhane también se esté planteando enviar efectivos a esas fronteras.