Chile como laboratorio para la regulación del posthumanismo

Las empresas privadas están invirtiendo enormes cantidades de dinero debido a las infinitas aplicaciones comerciales de la neurotecnología
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REUTERS/JASON REED  -   El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anuncia la Iniciativa de Investigación del Cerebro a través del Avance de las Neurotecnologías Innovadoras (BRAIN) en la Casa Blanca en Washington

Ya en el siglo XV, los europeos establecieron el progreso científico como pilar fundamental de sus imperios, razón por la que la revolución científica y los imperios modernos se encontraban tan entrelazados. El Imperialismo Europeo reconoció la interdependencia de la conquista del conocimiento con la conquista de territorios y el control de los mares. Hoy en día, la batalla científica entre imperios continúa presente, pero en este caso la lucha es por el entendimiento, el control y la manipulación del cerebro humano. Muchos creen que es el mayor campo de batalla geopolítico del siglo XXI.

Barack Obama, en el año 2013, estableció la Iniciativa BRAIN (Investigación del Cerebro a través del Avance de Neurotecnologías Innovadoras), un proyecto de investigación público-privado a gran escala, de 12 años de duración, con el objetivo de apoyar el desarrollo y la aplicación de tecnologías innovadoras para entender el cerebro humano y crear herramientas para alterar los circuitos neuronales (https://www. whitehouse.gov/BRAIN). Actualmente hay iniciativas similares en la Unión Europea, Japón, Corea, Canadá, Australia, Israel y China1. A modo de aclaración, la neurotecnología se define como el conjunto de métodos e instrumentos que permiten una conexión directa entre los dispositivos técnicos y el sistema nervioso.2

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AFP/SENADO DE CHILE - Sesión en la que se votaba un proyecto de ley para legislar sobre los "neurorrechos" o derechos del cerebro en Valparaíso, Chile, el 22 de abril de 2021

Las empresas privadas también están invirtiendo enormes cantidades de dinero, en muchos casos de forma encubierta, y tienen potentes programas de investigación debido a las infinitas aplicaciones comerciales de la neurotecnología. Por ejemplo, Facebook, Microsoft y Google ya tienen departamentos de neurotecnología y están surgiendo nuevas empresas especializadas en el desarrollo de neurotecnologías, como Kernel (fundada por el multimillonario Brian Johnson) o Neuralink (fundada por Elon Musk).

Rafael Yuste es doctor especialista en neurobiología, director del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Columbia y uno de los fundadores y líderes de la Iniciativa BRAIN. El rápido progreso de las neurotecnologías resultantes de la Iniciativa BRAIN de Estados Unidos y de otras iniciativas internacionales preocupaba al Dr. Yuste, que veía como una cuestión urgente el abordaje crítico de las posibles repercusiones individuales y sociales derivadas de estas nuevas tecnologías. Creía que era muy importante empezar a proteger el cerebro de posibles usos malintencionados y de la batalla geopolítica entre las grandes potencias, mediante el desarrollo y la financiación de trabajos de neuroética que acompañen a estos avances en neurociencia y orienten el desarrollo de las neurotecnologías.

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PHOTO/ARCHIVO - Las empresas privadas también están invirtiendo enormes cantidades de dinero, en muchos casos de forma encubierta, y tienen potentes programas de investigación debido a las infinitas aplicaciones comerciales de la neurotecnología

Como resultado, en 2017, ayudó a organizar el taller del Grupo Morningside que dio origen al concepto de "NeuroDerechos". Desde ese momento, el Dr. Yuste ha sido un defensor activo de los NeuroDerechos organizando numerosos talleres y trabajando con los gobiernos. Para ello, puso en marcha la Iniciativa de NeuroDerechos del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Columbia como organización de defensa de estas directrices de derechos humanos, así como para desarrollar una mayor orientación ética para la innovación neurotecnológica3.

El Dr. Yuste vio una oportunidad excepcional en el plebiscito nacional chileno de 2020, con el que la población chilena aprobó una reforma de su Constitución. El 7 de octubre se presentó en el Senado chileno una Reforma Constitucional (Boletín 13.827-19), y un Proyecto de Ley de Neuroprotección (Boletín 13.828-19) para el reconocimiento y protección de los Neuroderechos. Estos dos proyectos de ley fueron elaborados por la Comisión del Senado chileno liderada por el Senador Guido Girardi, con el apoyo del Gobierno de Chile, la Academia de Ciencias de Chile, las principales universidades de Chile, el Grupo de Trabajo de Neuroética del Grupo Morningside y la Iniciativa de Neuroderechos de la Universidad de Columbia.

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REUTERS/TOBY MELVILLE - Chile no solo es un ejemplo en la protección de los Neuroderechos para la UE, sino también en la regulación de los posibles futuros riesgos

La reforma constitucional define la identidad mental como un derecho que no puede ser manipulado y que cualquier intervención mental, incluidas las terapias médicas, debe estar regulada legalmente. El proyecto de ley incluye cinco derechos fundamentales:

•    Derecho a la Identidad Personal
•    Derecho al Libre Albedrío
•    Derecho a la Intimidad Mental
•    Derecho al Acceso Equitativo para el Aumento de la Capacidad Cognitiva
•    Derecho a la Protección contra los Sesgos de los Algoritmos

Además, el proyecto de ley define todos los datos obtenidos del cerebro como "NeuroDatos" y les aplica la legislación existente sobre donaciones de órganos, prohibiendo el comercio de NeuroDatos. También aplica la legislación médica al futuro uso y desarrollo de la Neurotecnología.

Ambas propuestas fueron aprobadas por la Comisión del Senado el 30 de octubre y luego por el Senado de Chile el 16 de diciembre de 2020.

Rafael Yuste quiere que los NeuroDerechos sean un paso para la regulación del resto de las tecnologías digitales para proteger el cerebro de amenazas actuales como la recogida y comercio ilegal de datos personales, la desinformación, el Phishing, la incitación a la dependencia psicológica o de comportamiento en las plataformas de las redes sociales, etc. Asimismo, Yuste y su equipo quieren que el siguiente paso sea una nueva Declaración Internacional de Derechos Humanos.

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La declaración actual, redactada en 1948, protege la integridad física de los seres humanos, pero en su momento fue imposible predecir la sociedad de la IA, las plataformas digitales y la neurotecnología. Es hora de proteger también la integridad psicológica.

Chile no solo es un ejemplo en la protección de los Neuroderechos para la UE, sino también en la regulación de los posibles futuros riesgos. La legislación vigente solo regula los comportamientos que están ocurriendo, no los futuros potenciales comportamientos. Este es el primer ejemplo de un profundo esfuerzo de reflexión para predecir las amenazas futuras con el fin de regularlas. Chile ha superado la "falacia del retraso" de la que hablaban Meccaci y Haselager en su artículo "Identifying Criteria for the Evaluation of the Implications of Brain Reading for Mental Privacy". Argumentan que es esencial debatir las posibles implicaciones de una tecnología que aún está en sus inicios y frenar la inercia de los legisladores y responsables políticos de esperar al pleno desarrollo de las tecnologías para regularlas. Les preocupa el hecho de que, dado que las tecnologías de lectura del cerebro no están plenamente desarrolladas, la privacidad mental aún no puede protegerse legalmente. Creen que cuando estas tecnologías estén plenamente desarrolladas, sus características técnicas y sus prácticas sociales estarán demasiado arraigadas como para ser modificadas con facilidad, como ocurre actualmente con muchas tecnologías informáticas y plataformas digitales.

La UE debe seguir el ejemplo de Chile y evitar los usos perjudiciales de la tecnología. Asimismo, la UE debe aprovechar la oportunidad de encontrar un aliado en materia de regulación que se comprometa en la batalla de la regulación tecnológica y de Internet.

Bibliografía:
  1. Columbia University. 2021. Projects | NeuroRights Initiative. [online] Disponible en: <https://nri.ntc.columbia.edu/projects> [Consultado el 31 de marzo de 2021].
  2. Samaniego, J., 2021. Rafael Yuste, neurobiólogo: “Mapear un solo cerebro humano es como mapear tres veces el tamaño de internet”. [online] Nobbot. Disponible en: <https://www.nobbot.com/entrevistas/rafael-yuste-neurotecnologia/> [Consultado el 31 de marzo de 2021].
  3. Montes, R., 2020. Chile, laboratorio mundial de los neuroderechos. EL País. [online] Disponible en: <https://elpais.com/ciencia/2020-10-08/chile-laboratorio-mundial-de-los-neuroderechos.html/> [Consultado el 31 de marzo de 2021].
  4. Yuste, R. and Goering, S., 2016. On the Necessity of Ethical Guidelines for Novel Neurotechnologies. Cell, [online] 167. Disponible en: < https://www.cell.com/cell/pdf/S0092-8674(16)31449-0.pdf > [Consultado el 31 de marzo de 2021].
  5. Asesoría Técnica Parlamentaria. 2019. Neurotechnologies: Connecting Human Brains to Computers and Related Ethical Challenges. [online] Disponible en: <https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/28289/1/If01_Neurotechnologies_BCN_eng.pdf> [Consultado el 31 de marzo de 2021].
  6.  https://www.cell.com/cell/pdf/S0092-8674(16)31449-0.pdf
  7.  https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/28289/1/If01_Neurotechnologies_BCN_eng.pdf
  8.  Página Web de la Universidad de Columbia