China estaría construyendo más de 100 nuevos silos para misiles, según advierten expertos estadounidenses

Esta expansión nuclear china podría tensar todavía más sus relaciones con Estados Unidos en medio de la “nueva Guerra Fría”
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PHOTO/AFP  -   El presidente de China, Xi Jinping, inspeccionando a los soldados del Ejército Popular de Liberación en un cuartel de Hong Kong

China ha comenzado a construir más de 100 nuevos silos para misiles balísticos intercontinentales, según detalla un informe del periódico estadounidense The Washington Post. Estas acciones que buscan aumentar la capacidad nuclear china se estarían desarrollando en la región noroccidental de Yumen.

El Centro James Martin de Estudios de No Proliferación en Monterey, California, ha obtenido imágenes de satélite que muestran las obras que se están produciendo en un terreno árido de cientos de kilómetros cuadrados. “Si se añaden al recuento los silos que se están construyendo en otros lugares de China, el total asciende a unos 145 silos en construcción”, explica Jeffrey Lewis, director del Programa de No Proliferación del Centro James Martin.

En “La defensa nacional de China en la nueva era”, un documento publicado por Pekín en 2019, la política nuclear se presenta con un carácter esencialmente disuasivo y con el objetivo de garantizar “la seguridad estratégica nacional” y “mantener la seguridad estratégica internacional”. No obstante, Estados Unidos y otros países occidentales llevan años advirtiendo sobre el incremento nuclear chino. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, China podría tener 320 ojivas nucleares. Tal y como afirma el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), “las capacidades nucleares son uno de los secretos mejor guardados del régimen chino”.

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​PHOTO/AFP - Soldados del Ejército Popular de Liberación (EPL) chino reunidos durante un entrenamiento militar en las montañas de Pamir, en Kashgar, región noroccidental china de Xinjiang

Un informe del Pentágono de septiembre de 2020 alertaba que “las fuerzas nucleares de China evolucionarán significativamente durante la próxima década”. El texto también aseguraba que China cuenta con “más de 1.250 misiles balísticos y misiles de crucero con rangos entre 500 y 5.500 kilómetros”. En febrero, el secretario de Estado Antony Blinken prometió controlar las armas para “reducir los peligros del moderno y creciente arsenal nuclear de China”. Por otra parte, el pasado abril, Charles A. Richard, jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos declaró en el Senado que “China es capaz de ejecutar cualquier estrategia en el uso de armamento nuclear dentro de su región y pronto podrá hacerlo también con alcance intercontinental”. Asimismo, advirtió de su “expansión sin precedentes”.

Los recientes datos aportados por el Centro James Martin y divulgados por The Washington Post ponen de nuevo el foco de la comunidad internacional sobre Pekín y el aumento de su capacidad nuclear. Los silos que se están construyendo estarían destinados a un misil balístico intercontinental conocido como DF-41. Además, podrían transportar varias ojivas y serían capaces de alcanzar territorio estadounidense.

Política con Pekín: punto en común entre Biden y Trump

Puede que la política exterior de Joe Biden con algunos países cambie respecto a la de su antecesor. Sin embargo, con China se espera que siga el camino marcado por Donald Trump.

Durante la anterior Administración republicana, Washington impuso sanciones contra 31 empresas china que “permiten el desarrollo y la modernización” del Ejército de China y “amenazan directamente” la seguridad de Estados Unidos. Estas sanciones afectan especialmente a compañías tecnológicas como Huawei u otras de telecomunicaciones como China Mobile.

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AFP/NICOLAS ASFOURI - El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping, en el Gran Salón del Pueblo en Pekín

El coronavirus fue otro de los puntos más tensión causó entre Washington y Pekín. El exmandatario estadounidense aseguró desde el inicio de la pandemia que el virus había sido creado en un laboratorio, además de denominarlo continuamente como “virus chino”. Ya fuera de la Casa Blanca, Trump ha seguido cargando contra China exigiendo que paguen 10 billones de dólares a Estados Unidos como “reparaciones” por el daño económico causado por el COVID-19. “Exigimos reparaciones al Partido Comunista de China. Debe pagar”, declaró en su primer discurso público después de dejar la presidencia.

El presidente demócrata, Biden, mantiene una política con China muy similar a la desarrollada por Trump. El actual Gobierno ha aumentado la lista de empresas chinas sancionadas por “amenazas inusuales y extraordinarias”. Pekín ha condenado la decisión de Biden, acusando a la Administración estadounidense de perjudicar “los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas, así como los intereses de los inversores mundiales”.

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PHOTO/ Li Yun/Xinhua vía AP - Médicos militares chinos en el Aeropuerto Internacional Tianhe de Wuhan

En el primer encuentro entre autoridades estadounidenses y chinas desde que Biden ocupó la presidencia también fueron visibles las tensiones entre ambos países. La guerra comercial y los derechos humanos fueron los asuntos que más controversia crearon.

Respecto al coronavirus, Biden parece respaldar la opinión de su predecesor, ya que ha pedido una investigación sobre el origen de la enfermedad. “Hemos estado diciendo que durante mucho tiempo China necesitaba proporcionar más acceso al laboratorio, cooperar más plenamente con los investigadores científicos, y no creemos que hayan cumplido con ese estándar”, declaró Karine Jean-Pierre, secretaria de prensa de la Casa Blanca. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores chino considera que Washington solo utiliza la pandemia para “estigmatizar y la manipular la política”.

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REUTERS/LINTAO ZHANG - El presidente chino Xi Jinping estrecha la mano de Joe Biden (izq.) en el interior del Gran Salón del Pueblo en Pekín el 4 de diciembre de 2013

Recientemente, durante el viaje por Europa de Biden, el presidente pidió a sus socios europeos unidad ante China. También presentó su plan “Build Back Better World” (reconstruir un mundo mejor) que tiene como objetivo contrarrestar la influencia geoestratégica impulsada por Pekín a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta o Nueva Ruta de la Seda.

Rusia, que también fue uno de los temas a abordar por Biden y sus aliados, ha renovado recientemente su tratado de amistad con China. Vladimir Putin se reunió virtualmente este lunes con su homólogo chino, Xi Jinping, para reforzar y prorrogar el tratado de buena vecindad y cooperación amistosa que ambos países firmaron hace 20 años. El presidente ruso defendió que esta cooperación ruso-china “juega un papel estabilizador a nivel internacional”. Jinping respaldó las palabras de Putin asegurando que este tratado “está orientado a la paz y al desarrollo”.

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PHOTO/ALEXEI DRUZHININ - El presidente ruso Vladimir Putin brinda con su homólogo chino Xi Jinping antes de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Fomento de la Confianza en Asia (CICA) en Dushanbe, Tayikistán
China celebra los 100 años del Partido Comunista

En medio de este supuesto desarrollo nuclear el gigante asiático conmemora el centenario del Partido Comunista. También, inmerso en esta “nueva Guerra Fría” entre Washington y Pekín, Xi Jinping ha lanzado varios mensajes a las potencias extranjeras. Jinping ha asegurado que si algún país intenta intimidar o influir en China “recibirán un golpe en la cabeza”. “Nadie debe subestimar la determinación, la voluntad y la capacidad del pueblo chino para defender su soberanía nacional y su integridad territorial”, declaró el presidente.