China y el Pacífico: los nuevos retos de la OTAN

“El ascenso de China está cambiando fundamentalmente el equilibrio global de poder”, asegura Jens Stoltenberg
El secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg

PHOTO/OTAN  -   El secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, señaló esta semana que China se ha convertido en un reto con el que la OTAN deberá lidiar en los próximos años y aseguró que la Alianza buscará reforzar su asociación con países del Pacífico como Australia, Nueva Zelanda, Japón o Corea del Sur. “La OTAN no ve a China como el nuevo enemigo o adversario, pero lo que vemos es que el ascenso de China fundamentalmente está cambiando el equilibrio global de poder”, indicó Stoltenberg.

Stoltenberg habló en un encuentro por videoconferencia organizado por el Atlantic Council y el German Marshall Fund, de la reflexión sobre el futuro de la Alianza en que está enfrascada la OTAN desde que así lo solicitaran los líderes aliados en la cumbre que celebraron en Londres en diciembre pasado. Para ello, se ha impulsado un grupo de trabajo con expertos y, según dijo Stoltenberg, en los próximos meses el debate se abrirá a los Estados miembros, los sectores público y privado y jóvenes líderes, a fin de evaluar cómo hacer frente a los retos del mañana. “Debemos seguir fuertes militarmente pero más unidos políticamente y tener un enfoque más amplio a nivel global”, comentó el político noruego, a la vez que pidió “voluntad política de utilizar la OTAN” como plataforma entre Europa y América.

El secretario general aliado aludió a las amenazas conocidas de Rusia o grupos terroristas como Daesh, pero hizo énfasis en que “el ascenso de China está cambiando fundamentalmente el equilibrio global de poder”. “Está calentando la carrera por la supremacía económica y tecnológica. Multiplica las amenazas para las sociedades abiertas y las libertades individuales. Y aumenta la competencia sobre nuestros valores y nuestra forma de vida”, indicó. 

Con China “acercándose a nosotros desde el Ártico o el ciberespacio”, aseguró que la OTAN necesita contar con un “enfoque más global”, que no una “presencia global”. En los próximos diez años, consideró que la OTAN deberá trabajar “aún más estrechamente con países de mentalidad parecida”, como “Australia, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur”, para “defender las normas y las instituciones globales que nos han mantenido seguros durante décadas”. “Para sentar normas y estándares, en el espacio y el ciberespacio, sobre nuevas tecnologías y el control global de armas. Y, en última instancia, para defender un mundo construido sobre la libertad y la democracia, no en la intimidación y la coerción”, apostilló.

Stoltenberg pidió “trabajar juntos” para “reforzar la resiliencia de nuestras sociedades y nuestras economías”, a fin de “asegurarnos de que no importamos vulnerabilidades en nuestra infraestructura crítica, industrias y cadenas de suministro”, concluyó.