Cinco claves para abrir mercados en África

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Marruecos Negocios/ Pablo Cantero y Paco Méndez, publicado en Murciaeconomia.com

El empuje de África se muestra imparable sin importar los obstáculos: la estabilización política en gran parte de la zona, avances sociales ante la pobreza y carencias en educación y sanidad, y una población joven, entusiasta y cada vez mejor preparada para competir aplicando enfoques novedosos y soluciones únicas adaptadas al entorno.

En general, destacan como sectores de oportunidad el desarrollo de infraestructuras, formación y capacitación, hostelería y turismo, y agroindustria, entre varios otros como los textiles y artículos de consumo y de lujo, un mercado aún muy pequeño pero en auge. Ante este panorama, conviene tener en cuenta las siguientes claves:

Crece el poder adquisitivo…

A pesar de continuar siendo en conjunto un mercado generalmente sensible al precio, la minoría capaz y dispuesta a realizar grandes gastos también crece notablemente. Más aún, para el resto de personas, el abanico de gastos considerados básicos va abriéndose gradualmente para incluir cosas como consumibles electrónicos y servicios de telecomunicaciones, alimentos con valor añadido, y productos orientados a niños y familias jóvenes, en particular aquellos relacionados con la educación.

No hay que asumir que porque los mercados africanos sean en su mayoría de ingresos bajos, los consumidores se centrarán solamente en productos baratos; la aspiración a un status mejor, y la seguridad en la decisión de compra son factores importantes para muchos, no sólo para jóvenes urbanos con renta disponible, sino también para muchas familias que se esfuerzan en invertir en sus hijos y mejorar sus perspectivas de futuro.

… pero es preciso pensar en el largo plazo

No obstante la evolución positiva de las economías de la zona, es necesario tener en cuenta que siguen siendo economías pequeñas y que es preciso enfocarse en una estrategia a largo plazo antes de poder ver cualquier resultado, por lo general bastante modesto.

Focalizar esfuerzos

El segundo continente más grande del globo se compone de una diversidad de mercados con características únicas y relativamente aislados entre sí; aunque esto está cambiando, las diferencias regionales en función de gustos necesidades logísticas, adaptación a las condiciones climáticas de la zona, etc., pueden variar mucho de un área a otra, incluso cuando éstas están relativamente cercanas.

Además de esto, es indispensable contar con ayuda local para navegar por los entresijos de la administración local, las dificultades de transporte y procesos, y los gustos y necesidades de diferentes grupos étnicos. Conviene recordar que las relaciones personales y contactos de negocio de confianza son muy importantes en África, algo que es difícil construir si se intenta abarcar un área demasiado amplia.

La corrupción, cada vez más hostigada

Aunque es innegable que el problema de la corrupción e ineficiencia en estas zonas tardará mucho en remitir, también es cierto que ante el auge indetenible de las redes sociales y una población cada vez más interconectada y educada, las críticas y reacciones ciudadanas ante la corrupción y los abusos se intensifican, especialmente ante el creciente número de emprendedores y ciudadanos cuyo poder e influencia van en aumento, y que acusan de manera especial el lastre de la corrupción y la desorganización.

Por otro lado, es más que desaconsejable no cumplir con las normas y procedimientos locales, incluso si las empresas y particulares de la zona las incumplen. Un cambio político en la administración podría dar al traste con las inversiones y esfuerzos realizados, y es muy importante para la empresa extranjera que la población local perciba que esta viene a añadir valor a la economía local.

Esperar lo inesperado

En general se han hecho y se están haciendo grandes esfuerzos por desarrollar y mejorar las infraestructuras y procedimientos locales, pero en general, es más sabio perpararse para trabajar en función de una variedad de inconvenientes y obstáculos: sistemas viales problemáticos, delincuencia y vandalismo, burocracia, dificultades para conseguir personal capacitado y servicios especializados, suministro intermitente de servicios básicos como agua, luz, recogida de desechos, etc.

Por otra parte, aquellas empresas capaces de afrontar estos problemas con ecuanimidad y eficacia, y sobre todo mucha paciencia, obtendrán una amplia ventaja ante otras empresas menos dispuestas a invertir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo en lidiar con estas situaciones.