Cinco personas heridas en Arabia Saudí tras un ataque hutí desde Yemen

Los civiles han sido trasladados al hospital y están fuera de peligro, la ofensiva también provocó daños en varios vehículos de la zona
Hutíes Yemen

AP/HANI MOHAMMED  -   Un combatiente rebelde hutí sostiene su arma durante una reunión destinada a movilizar a más combatientes para el movimiento apoyado por Irán, en Sanaa.

La guerra de Yemen empieza a salirse de sus fronteras. Durante este fin de semana, justo en la línea que separa Arabia Saudí con Yemen, en un ataque atribuido a los rebeldes chiíes hutíes, han sido heridas al menos cinco personas debido a la metralla del impacto de un proyectil.

El portavoz de la Dirección de Defensa Civil de Yazan, MohamMed bin Yahya al-Ghamdi, dijo a la agencia de noticias oficial SPA que el impacto de un "proyectil militar lanzado por los hutíes" desde territorio yemení hacia unas aldeas de la provincia de Yazan provocó "heridas leves a cinco civiles", además de daños en tres vehículos privados.

La fuente indicó que los civiles fueron trasladados a un hospital provincial y que su estado de salud es estable. Hasta el momento, los rebeldes hutíes no han reivindicado el ataque, aunque desde el Gobierno saudí le han atribuido el impacto.

Los hutíes son un grupo armado rebelde de Yemen formado en su mayoría por zaidís chiíes, pero también existen militantes suníes, y se denominan a sí mismos ‘Ansarolá’ (Partidarios de Dios). Este grupo ha intensificado sus ataques contra instalaciones civiles y militares en Arabia Saudí en el último mes. Algunos de estos ataques han sido interceptaros por el Ejército saudí y han podido ser evitados, pero otras ofensivas como esta han causado daños a la población civil. 

En las últimas semanas, los insurgentes yemeníes aseguraron haber atacado hasta en cuatro ocasiones el aeropuerto de Abha, en el suroeste de Arabia Saudí. Pero la coalición árabe (formada por Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Emiratos, Bahréin, Egipto, Jordania, Marruecos, Sudán y Senegal) liderada por los saudíes, dijo haber interceptado y destruido los aviones no tripulados.

Los rebeldes justificaron estos ataques por la "escalada militar" de la coalición árabe, que apoya a las fuerzas leales al presidente yemení internacionalmente reconocido, Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, expulsado de Saná por los hutíes en 2014 cuando conquistaron amplias zonas del norte y el oeste de Yemen.

La alianza internacional de países a favor de Al-Hadi denuncia la campaña "sistemática y deliberada" de los insurgentes hutíes contra objetivos civiles en Arabia Saudí. Por otro lado, hace dos semanas, expertos de la ONU publicaron un informe en el que acusaron del bombardeo indiscriminado de la población civil hutí por parte de la coalición saudí. E incluso destacaron que, entre otras acciones, podrían constituir crímenes de guerra.

El conflicto de Yemen estalló en 2014 cuando los hutíes conquistaron amplias zonas del norte y el oeste del país expulsando de Saná al presidente, Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. La coalición árabe encabezada por Arabia Saudí entró en el conflicto en 2015 para luchar contra los hutíes. Guerra que se alarga hasta día de hoy. 

Human Rights Watch advierte sobre la emergencia humanitaria

Actualmente, un 80% de la población yemení depende de la ayuda internacional. El conflicto de Yemen representa según la ONU la mayor tragedia humanitaria del planeta. Pero el silencio mediático acompaña constantemente el sufrimiento de la población que, después de vivir la hambruna más grande del siglo XXI, ahora se tiene que enfrentar a la pandemia del coronavirus.

El nuevo informe publicado por Human Rights Watch (HRW) denuncia cómo los rebeldes hutíes, así como otras partes del conflicto en Yemen, están obstruyendo la ayuda humanitaria necesaria para el país. 

Los hutíes, que quieren controlar la capital yemení Saná y otras muchas ciudades en el norte del país, “tienen un historial particularmente atroz a la hora de impedir que las agencias de ayuda lleguen a los civiles necesitados”, asegura HRW en su informe: ‘Consecuencias mortales: obstrucción de la ayuda en Yemen durante la COVID-19’.

Según la organización de derechos humanos, los rebeldes aprovechan su influencia en la zona para desviar artículos de socorro hacia su propia organización y bloquean contenedores de ayuda en los puertos. Las autoridades hutíes, según Reuters, dijeron a HRW que las acusaciones de injerencia en la ayuda eran “infundadas”.

El conflicto tiene sus raíces en el fracaso de transición política que iba a traer la estabilidad al país tras la Primavera Árabe que obligó a su antiguo presidente, Ali Abdullah Saleh, a entregar el poder a su adjunto, Abdrabbuh Mansour Hadi, en 2011.

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REUTERS - Los misiles y aviones no tripulados se exhiben en una exposición en un lugar no identificado del Yemen en esta foto sin fecha publicada por la Oficina de Medios de Comunicación de Houthi
La paz que casi llega se aleja de Yemen

Aunque la guerra de Yemen como la conocemos hoy estalló en 2014, cuando el movimiento hutí llevó a cabo un golpe de Estado contra el nuevo Gobierno de la capital, un año después, la intervención de la coalición árabe internacional con el nombre de “Operación Tormenta Decisiva” terminó por crear un escenario bélico nunca visto en el sur de la península del Golfo.

A finales de 2019, la coalición árabe y los rebeldes hutíes tuvieron varios acercamientos para conversar acerca de un alto al fuego para comenzar un proceso de paz. La idea de Arabia Saudí era “buscar una solución política en Yemen”, según declaró el príncipe saudí Mohammed bin Salman durante el discurso anual del consejo de la Shura.

Estados Unidos, Irak y Pakistán se mostraron muy favorables a la apertura de un proceso de diálogo. Durante unos meses se redujeron los ataques y, por primera vez en años, hubo períodos de 48h sin ningún bombardeo en el país. Ambas partes parecían colaborar, ambos liberaron a decenas de prisioneros y Arabia Saudí permitió la reapertura del aeropuerto de Saná para vuelos comerciales y humanitarios.

Pero en marzo de 2020 toda esperanza de paz se esfumó rápidamente. La ofensiva fue retomada por parte de los rebeldes hutíes, que lanzaron varios misiles a través de drones contra las refinerías petroleras de Arabia Saudí. 

El escenario actual no parece que vuelva a poner conversaciones de paz encima de la mesa por un tiempo. Mientras tanto, la población yemení sigue sufriendo una crisis humanitaria sin precedentes, con una crisis de hambruna, falta de agua, aumento de la violencia y la nueva amenaza del coronavirus.