City Football Group, el imperio emergente de Emiratos en el fútbol internacional

La entidad emiratí controla ya diez clubes profesionales en diferentes países, con el Manchester City inglés como gran estandarte
Fotografía de archivo del propietario del Manchester City, Mansour bin Zayed al-Nahyan, antes de un  partido de fútbol de la Premier League inglesa contra el Liverpool en el estadio de la Ciudad de Manchester

REUTERS/DARREN STAOLES  -   Fotografía de archivo del propietario del Manchester City, Mansour bin Zayed al-Nahyan, antes de un partido de fútbol de la Premier League inglesa contra el Liverpool en el estadio de la Ciudad de Manchester

El City Football Group (CFG), la sociedad de Emiratos Árabes Unidos (EAU) dirigida por el jeque Mansour bin Zayed al-Nahyan, posee ya diez clubes de fútbol en el panorama internacional tras su última adquisición. 

La última compra del grupo emiratí ha sido recientemente la del Troyes francés, de la Segunda División gala (Ligue 2), que se une a una ya larga lista en la que destaca sobremanera el Manchester City de la Premier League inglesa, uno de los equipos más importantes del ámbito europeo y mundial. 

"El CFG será el nuevo accionista mayoritario del ESTAC (Espérance Sportive Troyes Aube Champagne), tras haber comprado las acciones que estaban en poder del antiguo propietario, Daniel Masoni", según indicó recientemente en un comunicado el equipo francés a través de su página web.

Daniel Masoni, quien se había referido en varias ocasiones a la venta del ESTAC estos últimos años, "está feliz de haber sido contactado por un grupo que dispone de una envergadura económica suficiente para hacer crecer al club de forma significativa", según señaló el comunicado. El City Football Group es "un actor importante del fútbol en el plano internacional, que se beneficia de un verdadero saber hacer en la toma y desarrollo de clubes de fútbol profesional", afirmó Masoni.

El CFG dirige escuadras como el citado Manchester City, el New York City FC en Estados Unidos, el Melbourne City FC en Australia, el Yokohama Marinos de Japón, el Torque de Montevideo en Uruguay, el Girona FC en España, el Sichuan Jiuniu FC en China, el Mumbai City FC en India y el Lommel SK de Bélgica. A las que se sumó en última instancia el Troyes como décimo club de la lista. 

Esta expansión no tiene visos de detenerse y se esperan más adquisiciones de equipos de fútbol por parte de la entidad de Emiratos, la cual ha atraído una recientemente una inversión de 500 millones de dólares procedente de la empresa de Estados Unidos Silver Lake, lo que da muestra del atractivo empresarial que atesora. El valor del grupo emiratí se calcula ahora en unos 4.800 millones de dólares, lo que le convierte en el mayor inversor en el mundo del balompié, según la revista Forbes. 

El desembarco de un potente grupo inversor en clubes de otras nacionalidades suele tener una doble visión. Por un lado, está la importante inyección económica que supone y que ayuda al club a progresar. Pero, por otro lado, algunos sectores de aficionados y de medios de comunicación especulan sobre cómo puede afectar la nueva gerencia a la identidad histórica de estos equipos.

En líneas generales, por ejemplo, la experiencia del CFG en el Manchester City ha sido más que positiva, tanto en el plano deportivo (con un gran ascenso del número de títulos logrados por el equipo y con la llegada de futbolistas y entrenadores de primer nivel), como en el empresarial, con unos números saneados en las arcas de la institución. 

City Football Group se creó en 2013 y ha tenido un crecimiento meteórico gracias a las inversiones realizadas. El grupo está radicado en Abu Dabi y es propiedad del jeque Mansour bin Zayed al-Nahyan, viceprimer ministro y ministro de Asuntos Presidenciales de Emiratos Árabes Unidos, quien ha elaborado planes desde el principio que van más allá de la obtención de beneficios y de la compra de grandes futbolistas. Fijando metas más elevadas, como el desarrollo continuo de los clubes, en todos los ámbitos, tanto deportivo, como empresarial, e incluso social, gracias incluso a iniciativas en las comunidades de las ciudades donde se ubican los equipos adquiridos. 

“Mucha gente pensó que la experiencia de invertir en un club era solo gastar dinero para comprar los jugadores más caros... Pero lo que realmente nos importa es dar una buena imagen al inversionista árabe y emiratí en Gran Bretaña, Europa y Occidente. En mi opinión, la inversión deportiva no debería estar en la compra de jugadores, sino que debería centrarse en los jóvenes talentos de las academias, la infraestructura y el servicio comunitario del club", llegó a indicar Mansour bin Zayed al-Nahyan, en declaraciones recogidas por Abu Dhabi Sports.