Colombia toma las calles para protestar contra la brutalidad policial

Los disturbios ya dejan al menos diez muertos y más de 400 heridos, según datos del Ayuntamiento de Bogotá
Una activista le da una patada al escudo de uno de los policías durante una protesta contra la brutalidad policial

AFP/JUAN BARRETO  -   Una activista le da una patada al escudo de uno de los policías durante una protesta contra la brutalidad policial

“Por favor, no más, me ahogo”, estas fueron las últimas palabras de Javier Ordoñez antes de morir en la madrugada del miércoles bajo custodia policial en Bogotá, Colombia. Este hecho ha desatado en las últimas 48 horas una ola de protestas contra la brutalidad policial en el país suramericano. Los disturbios ya dejan al menos diez muertos y más de 400 heridos, 66 con armas de fuego tras la muerte del abogado. “Una masacre contra jóvenes”, en palabras de la alcaldesa de la capital, Claudia López.
 
De acuerdo con los testigos, Ordóñez, un abogado de 43 años que conducía un taxi, padre de dos hijos de 15 y 11 años, se encontraba de fiesta con sus amigos y habían bebido alcohol, cuya venta está restringida como parte de las medidas para atender la pandemia del coronavirus. Cuando salieron a la calle los detuvieron los agentes y procedieron a ponerles una multa lo que llevó a una discusión entre los agentes de policía y el grupo de amigos. 

Colombia
AFP/SCHNEYDER MENDOZA - Protesta contra la brutalidad policial en Bogotá (Colombia)

Ordóñez falleció después de haber sido sometido a repetidas descargas eléctricas con un arma tipo taser, mientras lo inmovilizaban contra el suelo, en un barrio del sur de la capital colombiana, como quedó registrado en un vídeo, y antes de que lo trasladaron a una clínica a la que llegó sin signos vitales. Su muerte ha reavivado el debate sobre el uso excesivo de la fuerza del cuerpo de la policía en Colombia. La alcaldesa de la capital, Claudia López, ha pedido al Gobierno de Iván Duque una reforma estructural del cuerpo policial. “Señor presidente Duque, usted es el comandante en jefe de la Policía, le ruego que ordene a sus miembros que no usen armas de fuego. Esa instrucción se desconoció ayer”, dijo López visiblemente molesta.
 
Durante las últimas 48 horas los disturbios, que empezaron con lanzamiento de piedras e incendios en los Comandos de Acción Inmediata de la Policía (CAI), siguieron con enfrentamientos de gases lacrimógenos y destrozos al transporte público de Transmilenio. Las tanquetas del escuadrón Antidisturbios que trataban de detener las protestas de los manifestantes y los sonidos de los disparos tomaron las calles de una ciudad que llevaba en cuarentena obligatoria durante casi seis meses por la COVID-19.  Los vídeos que circulaban por las redes sociales en la larga noche de miércoles avizoraban que habría muertos y estos se fueron confirmando en la madrugada en los hospitales de la ciudad.

Protestas
AFP/LUIS ROBAYO - La policía antidisturbios se enfrenta a los manifestantes que protestan contra la brutalidad policial en Cali (Colombia) el 10 de septiembre de 2020

La mayoría de las víctimas mortales han sido jóvenes alcanzados por disparos en la calle. Este fue el caso de Cristian Hernández, que según su familia volvía de trabajar y recibió un impacto de bala en la cara y murió en la calle, como quedó grabado. A Julieth Ramírez, una estudiante de psicología e inglés de 19 años, también la mató una bala perdida mientras caminaba de vuelta a casa. Durante las manifestaciones también falleció tras cuatro disparos Jaider Fonseca, de 17 años. 
 
Para la socióloga Nathalia Ávila, los comportamientos son producto de una profunda insatisfacción ciudadana que se empezó a expresar en el paro nacional de finales del año pasado, pero que se aplacó por la pandemia. “Se venían tejiendo inconformidades por reformas del Gobierno, la muerte de líderes sociales y las masacres”, afirma esta experta en declaraciones a Atalayar. En esto coincide, Sergio Guarín, director de Reconciliación Colombia, que explica que la pandemia aplazó un clima social de agitación y protesta que venía de 2019 y está pendiente de atenderse en forma adecuada. 

Protestas
AFP/JOAQUIN SARMIENTO - Los manifestantes sostienen un cartel que dice "¿Por qué el miedo a la paz?" frente a la policía antidisturbios en una manifestación en Medellín este 10 de septiembre

Tras los disturbios, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dijo en rueda de prensa que fue una noche de vandalismo y habló de 93 policías lesionados y de destrozos a 56 instalaciones policiales, de las cuales 22 fueron incendiadas. La solución para el Gobierno es la militarización de la ciudad. “Se reforzará el dispositivo de Policía en Bogotá con 750 uniformados, más 850 que llegan de otras regiones del país; 300 soldados de la Brigada 13 del Ejército apoyarán la labor de la Policía Nacional en la capital del país”, informó el Ministerio.

En las redes sociales se ha hecho viral el término Colombian Live Matter haciendo alusión al término usado en Estados Unidos, Black Lives Matter (La vida de los negros importan) para rechazar la brutalidad policial contra la población negra, tras la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco en Minneapolis. Pero la realidad es que el uso excesivo de la fuerza ha agitado la discusión pública desde la oleada de protestas contra el Gobierno de Iván Duque a finales del año pasado

Protestas Colombia
AFP/ JOAQUIN SARMIENTO - Un agente de la policía antidisturbios es alcanzado por una bomba de gasolina durante los enfrentamientos con los manifestantes que protestaban contra la brutalidad policial en Medellín (Colombia) el 10 de septiembre de 2020

En esas marchas, en el mes de noviembre, un disparo del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía mató durante una protesta pacífica en el centro de Bogotá a Dilan Cruz, un joven de 19 años que se convirtió en el símbolo de la movilización social. En enero en el discurso de posesión de la alcaldesa Claudia López prometió que no se iba a permitir el abuso de poder de ninguna autoridad contra la legítima expresión ciudadana de salir a las calles a protestar pacíficamente.