Condenados a 18 meses de prisión 25 activistas rifeños

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Paco Soto

Pie de foto: Manifestación en Alhucemas contra la represión en el Rif/Fadel Senna-AFP. 

La Justicia marroquí empezó a condenar a activistas detenidos en Alhucemas durante las revueltas callejeras que se llevan a cabo desde hace siete meses en esta ciudad y otras poblaciones del Rif contra la pobreza, el desempleo, las injusticias, la corrupción y el autoritarismo de los gobernantes locales. El tribunal de primera instancia de Alhucemas condenó esta semana a 18 meses de cárcel a 25 miembros del Movimiento Popular rifeño artífice del denominado ‘hirak’. El tribunal dictó condenas de dos a seis meses de encarcelamiento para otros siete activistas, y cuatro fueron absueltos. El líder de la rebelión rifeña, Nasser Zafzafi, y otros dirigentes del ‘hirak’ se encuentran presos en la cárcel de Oukacha de Casablanca a la espera de un juicio. Zafzafi y otros líderes del Movimiento Popular están acusados de “atentar contra el Estado” y de intentar romper la unidad territorial del Reino de Marruecos, unas acusaciones muy graves en el país magrebí.

Uno de los abogados defensores de los detenidos, Adil El Hilali, explicó al diario ‘El País’ que casi todos los sentenciados “están acusados de actuar con violencia contra las fuerzas del orden público y por manifestarse sin autorización, en los días finales de mayo, tras la orden de arresto de Nasser Zafzafi”. Rachid Belaali, otro letrado defensor, calificó de “injustas” las condenas. Los abogados defensores piensan recurrir las condenas. Fuentes de la rebelión rifeña contactada por Atalayar lamentaron “la dureza de la condenas” que, a su juicio, “demuestran que ni el Gobierno ni el Estado han entendido la gravedad de la situación.

Las reivindicaciones sociales, económicas y culturales de la población de Alhucemas y otros rincones del Rif no son obra de unos cuantos exaltados que sueñan con la secesión del Rif del resto de Marruecos. El poder tiene que cambiar de estrategia y negociar las reivindicaciones con los representantes del ‘hirak’. Y dejar en libertad a todos los detenidos”.

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Pie de foto: Nasser Zafzafi, el líder de la rebelión rifeña encarcelado.

Mayor capacidad de negociación

En la misma línea, un dirigente del movimiento berberista Asamblea Mundial Amazigh (AMA) señaló que “Rabat se equivoca si piensa que va a acabar con el conflicto del Rif a través de la represión. Rabat tiene que cambiar su lectura política de los acontecimientos y mostrar una mayor capacidad de negociación con los planteamientos de los rifeños”. En estos momentos, el número de detenidos se acerca al centenar, según fuentes del Movimiento Popular rifeño. Algunos detenidos han denunciado torturas y malos tratos policiales. A pesar de las detenciones y las primeras condenas, en Alhucemas y otras poblaciones se siguen produciendo manifestaciones y actos de protesta contra el poder del majzén (los sectores más conservadores del aparato dirigente) y la ‘hogra’ (el desprecio de los poderosos al pueblo).

Se dan las circunstancias de que las condenas a 25 activistas coinciden con la visita oficial del presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, a Marruecos. En Francia, varias ONG marroquíes defensoras de los derechos humanos dieron a conocer una carta abierta a Macron donde destacan que “Francia, país de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de 1789, no puede quedarse indiferente ante la negación del derecho a la expresión pacífica de la población del norte [de Marruecos]”. El propio Macron expresó que está convencido de que el Rey Mohamed VI quiere acabar con las tensiones en el Rif y mejorar la situación en esta región.