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Marruecos

Cooperación energética en el Mediterráneo: buscando la diversificación

La Fundación Nauman en Madrid pone sobre la mesa la situación del sector de la energía y las oportunidades que se pueden explotar en el futuro gracias a las energías limpias
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FNF MADRID / Nieves Díaz  -   David Hanneberger, director de la FNF Madrid, Iskander Ben Mustapha y Nemesio Fernández-Cuesta

La cooperación entre Europa y los países del norte de África con el objetivo de dar solución a las necesidades energéticas ha sido el último tema abordado en los coloquios organizados por la Fundación Friedrich Naumann en Madrid. 

Con un panel de reputados expertos, como ya acostumbra la fundación de los liberales alemanes, la mesa coordinada por Iskander Ben Mustapha, project manager y señor advisor en International Development Renewable Energies, se centró en especial en el hidrógeno verde. 

Contó con la presencia del exsecretario de Estado de Energía, el economista y empresario con experiencia en Repsol, Nemesio Fernández-Cuesta y de David Henneberger, director de la oficina de Madrid de la Fundación Friedrich Naumann. 

Nemesio Fernández-Cuesta fue en primero en dar su opinión acerca del famoso hidrógeno verde, que muchas veces es presentado como “el dorado” de la energía del futuro por los planes de la Unión Europea. En cuanto a esta imagen, Fernández Cuesta valoró que efectivamente el hidrógeno verde es parte de la solución, pero no toda. “La clave para la solución a nuestros problemas de energía es la electrificación”, afirmó el exsecretario de Estado. “Nuestra energía eléctrica debe de llegar alrededor de 50% de lo que consumimos, casi el doble de lo que que es ahora”, añadió a su premisa. En ese 50% que estima correcto Fernández Cuesta, el hidrógeno tendría un papel clave. 

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FNF MADRID / NIEVES DÍAZ - La mesa redonda celebrada por la FNF contó con David Henneberger, Iskander Ben Mustapha y Nemesio Fernández-Cuesta

Para ese papel clave del hidrógeno, Fernández Cuesta ve una clara oportunidad en los países del Norte de África, que cuentan con unos recursos suficientes para producir hidrógeno limpio de una forma mucho más barata y eficiente que los países de Europa. La oportunidad de la que habló Nemesio Fernández-Cuesta se trata del desierto del Sáhara, y de las largas y fuertes horas de sol que bañan el norte de África durante prácticamente todo el año. “Es la ventaja comparativa de África”, aclaró el experto en energías y cambio climático. 

El transporte de ese hidrógeno verde más barato conllevaría una inversión considerable en cuanto a las infraestructuras. Transformar y reforzar las infraestructuras gasísticas son el paso para dar de acuerdo con Fernández-Cuesta para llevar a cabo este logro energético. “Con unas grandes inversiones es posible capacitar los gasoductos que van de Argelia a Marruecos, España e Italia en una infraestructura capaz de transportar el hidrógeno verde”, anunció Fernández-Cuesta a las preguntas de Iskander. “Técnicamente, sabemos que es posible. Pero hace falta inversión”, concluyó. 

En ese asunto de la financiación, David Henneberger, director de la oficina de la Naumann en Madrid, añadió que no es tanto un problema de capital, pero de voluntad política. “Los Gobiernos políticos tienen sus preocupaciones con el norte de África en cuanto a su propio seguridad energética”, añadió Hennerberger. El director de la Naumann resumió todas las preocupaciones de los sectores políticos europeos a la hora de establecer estos tipos de acuerdos. Derechos humanos, fiabilidad…

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FNF MADRID / NIEVES DÍAZ  - Iskander Ben Mustapha y Nemesio Fernández Cuesta

La Unión Europea a su vez, pese a no tener las capacidades productoras de África en materia de hidrógeno verde, sí que podría posicionarse como un competidor para el norte del continente vecino. La cuestión se resume, de acuerdo con la mesa de expertos, a una situación de “free market”, en la que triunfa la opción más viable, más económica y rentable para los operadores, frente a las demás. Si Europa es capaz de crear una industria de hidrógeno verde, competirá directamente con la norteafricana.

A ello se le añaden todos los demás tipos de hidrógenos que se pueden producir y que tienen un impacto medioambiental nulo o muy reducido, y que son opciones que los países europeos podrían explorar en el futuro, sin necesitar un partenariado con África.  “Hay que llegar a una situación de Win-Win”, concluyó el moderador de la mesa, Iskander Ben Mustapha. 

Clima Político

El moderador de la mesa, Iskander Ben Mustapha lanzó una pregunta al aire en cuanto a los problemas de tensiones políticas entre países del mediterráneo. No quiso hacer alusión a ningún país en concreto, pero huelga decir que el clima de las relaciones internacionales en el euro-mediterráneo no está en su mejor etapa, tal y como señalan los balances de los 25 años que han corrido desde el inicio de los esfuerzos de la Unión por el Mediterráneo. “¿Es seguro cambiar la dependencia con Rusia por una dependencia con otros países africanos?”, lanzó el experto en energías renovables al director de la Naumann en Madrid. 

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FNF MADRID / NIEVES DÍAZ -  David Henneberger e Iskander Ben Mustapha

A ello David Henneberger respondió que si hay algo bueno que ha traído la crisis en Ucrania son los cambios en el tablero de la geopolítica en muchos aspectos. Y estos cambios pueden traer muchas cosas positivos a un largo o medio plazo para los países europeos. No se debería de depender África, pero más bien buscar la diversificación en la política internacional, de la misma forma que se busca en la energía.  “No se puede confiar en un solo proveedor. No se puede confiar solo en Rusia, tal y como se estaba haciendo hasta ahora. Representando a una fundación alemana, puedo decir que mi país está haciendo grandes avances. Hemos pasado de tener unas importaciones de energía del 55% de Rusia a un 35% en solo unas cuantas semanas de guerra, y creo que esto va a traer muchas cosas positivas a medio y largo plazo”, detalló Henneberger. 

En conclusión, para Henneberger, si bien no hay que depender de un único proveedor, los países del norte de África se han mostrado como una partners responsables y fiables en este asunto y la confianza política entre los gobiernos se ha demostrado con creces y reafirmado recientemente con la ampliación de contratos como el de Italia y Argelia.