Corea del Sur retira a Japón de su lista de socios comerciales preferentes

La medida se ha tomado una semana después de que Japón hiciera lo mismo con Corea del Sur y aplicara restricciones a sus relaciones comerciales
Banderas Corea del Sur Japón

AP PHOTO/Eugene Hoshiko  -   Banderas de Corea del Sur y Japón

El Gobierno de Corea del Sur ha decido este lunes sacar a Japón de su lista de socios de exportación de confianza, así lo ha anunciado el ministro de Comercio, Industria y Energía surcoreano, Sung Yun-mo, quien añadía que el control previo a las exportaciones de materiales se llevará a cabo para cumplir con los estándares básicos internacionales. Además, Sung se refirió indirectamente a la situación con Japón diciendo que será difícil la colaboración estrecha con un país que viole el principio básico del sistema internacional de control de exportaciones o que continúe ejecutando las restricciones y controles de forma inapropiada. 

Esta medida se produce una semana después de que el Ejecutivo nipón sacara a Corea del Sur de su lista de socios comerciales preferentes, lo que dificultaba la importación de ciertos materiales para la industria tecnológica, clave en la economía del país. Esta decisión fue bastante contestada por las autoridades surcoreanas ya que decían que se estaban estableciendo de manera injusta porque creaban restricciones a sus importaciones, a lo que el Gobierno de Japón respondió que en ningún caso se trataba de una “prohibición comercial”. Corea del Sur, desagradado ante estas acciones, ya anunció que iba a tomar medidas al respecto, una de las respuestas ha llegado este lunes con esta salida de Japón de su lista blanca de socios comerciales. Estos hechos acrecientan más el conflicto comercial y las divisiones que están viviendo los dos países asiáticos en los últimos meses. 

Las consecuencias de esta batalla comercial, en un momento de grandes escaladas de conflictos comerciales entre dos gigantes como EEUU y China, pueden llegar más allá del ámbito regional de extremo Oriente. Según el Observatorio de la Complejidad Económica (OEC, por sus siglas en inglés), en 2017 el intercambio entre ambos países legó a los 81 billones de dólares; Corea del Sur exportó a Japón 26,9 billones de dólares, lo que representa el 4,5% de sus exportaciones, del mismo modo Japón exportó al país vecino 54,2 billones de dólares, lo que se conforma como el 7,8% del total exportado. Es por esto que la OEC considera a estos dos Estados como gigantes dentro del sistema económico; además explica que sus exportaciones cuentan con un gran valor añadido y son claves para el desarrollo de actividades en otros países. Especialmente será así en las empresas de tecnología, que podrán ver cómo sube el coste de su producción, lo que podrá trasladarse al precio para los consumidores en un mercado como el de los ‘smartphones’, que tiene un gran alcance global. Solo una empresa como Samsung supone en torno al  15% de la economía de Corea del Sur, y sus empresas afiliadas representan más del 20% del valor de mercado de la Bolsa de valores surcoreana, según datos recogidos por el medio filial de la  cadena CNN, Expansión.  Ya las Bolsas de Seúl y Tokio están sufriendo caídas desde la semana pasada, especialmente en las acciones de empresas tecnológicas.  

Kim Kyung-Hoon /  El primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in
AP PHOTO/Kim Kyung-Hoon - El primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in

Esta guerra comercial entre las dos naciones tiene su origen en un conflicto de 50 años de antigüedad, momento de la colonización japonesa en la península de Corea que acabó con la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial. El pasado año, tribunales surcoreanos emitieron unos fallos por los que ordenaban a empresas japonesas a compensar monetariamente a trabajadores surcoreanos forzados a trabajar durante la guerra. Estas sentencias fueron rechazadas por Tokio, que apeló a 1965, cuando el conflicto se resolvió y se normalizaron las relaciones entre los dos Estados. Algunas empresas japonesas han visto la incautación de sus activos en Corea del Sur, como los de compañías involucradas como Mitsubishi Heavy, que anunciaron su negativa a cumplir la sentencia judicial.