Cuba mantendrá su condición de garante del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP

La isla caribeña ha pedido al Ejecutivo colombiano que reconozca el protocolo de ruptura de los diálogos de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN)
Armas entregadas por ex combatientes de las FARC-EP

UNVMC/Laura Santamaría  -   Armas entregadas por ex combatientes de las FARC-EP

“Cuba ha decidido mantener por el momento su condición de garante de la implementación del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP”. Con estas palabras, el viceministro de Exteriores cubano, Rogelio Sierra, ha anunciado su decisión de mantener su condición de garante de la paz y ha pedido al estado colombiano que “reconozca la vigencia de los acuerdos suscritos con otros estados y cumpla con esos compromisos, en particular con el protocolo de ruptura de los diálogos de paz entre el Gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN)”. 

Así, el diplomático cubano ha criticado que el Gobierno de Colombia haya reconocido en varias ocasiones, tanto pública como privadamente, “el papel de garante de Cuba en el proceso de paz con la FARC y, sin embargo, desconozca acuerdos suscritos con nuestro país, también en condición de garantes, en el proceso de paz con el ELN”.

Este enfrentamiento diplomático comenzó después de que Estados Unidos incluyera a Cuba en un informe anual del Departamento de Estado sobre terrorismo internacional de manera “arbitraria, unilateral y sin fundamentos”, según el ministerio.  Este documento describía a la isla del Caribe como un “refugio seguro para terroristas”, en referencia a la delegación de paz del ELN que se encuentra en La Habana. 

El Gobierno de Colombia, además de romper el diálogo con el ELN, desconoció un protocolo de ruptura previamente acordado para estos casos y dictó órdenes de captura de Interpol contra los miembros de la delegación de paz del ELN que se encuentra en La Habana”, además de formular “la solicitud de extradición de algunos de sus miembros”, ha alertado Rogelio Sierra, quien también ha señalado que desde el inicio de esta crisis bilateral, la isla caribeña ha recibido “múltiples llamadas sobre la conveniencia de la continuidad de su papel de garante en los procesos de paz de Colombia”. El protocolo de ruptura mencionado anteriormente establece el regreso seguro de los insurgentes a la nación latinoamericana. 

La firma del Acuerdo de la Paz tras varios años de negociaciones entre las FARC-EP y el Gobierno fue uno de los acontecimientos políticos más relevantes de la historia reciente de Colombia y de Latinoamérica dada la repercusión que este conflicto ha tenido en el panorama internacional.  No obstante, de la misma forma que ninguna guerra acaba con la dejación de armas; ningún conflicto se origina exclusivamente por la utilización de estas. Sino que existen una serie de factores que propician esas hostilidades y que tienen que ser tenidos en cuenta en los respectivos procesos de paz. 

El presidente de Colombia, Iván Duque
AFP/ PRESIDENCIA COLOMBIANA / EFRAIN HERRERA  -   El presidente de Colombia, Iván Duque

El Gobierno de Juan Manuel Santos inició en 2017 un diálogo con el ELN para que este grupo armado también participara en el proceso de paz con las FARC. Sin embargo, dos años más tarde, ya con Iván Duque en la Presidencia, estas conversaciones se rompieron después de que tuviera lugar un atentado perpetrado por esta guerrilla en una escuela de cadetes de Bogotá. La delegación de paz del ELN en la Habana “no llegó a Cuba huyendo. Viajaron con las correspondientes autorizaciones del estado colombiano”, ha aclarado el numero dos de la diplomacia cubana. 

“Todos conocen que Cuba siempre ha actuado desde la condición de garante con imparcialidad, transparencia, discreción y a solicitud de ambas partes. Todo con el propósito de ayudar al anhelo compartido de una paz integral en Colombia”, ha aseverado tras reiterar su intención de mantener su condición de garante de la implementación del acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC. La isla caribeña jugó un rol fundamental en el acuerdo de paz entre el Gobierno presidido por Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC, ya que acogió los diálogos entre ambas partes durante los cuatro años en que se desarrollaron. 

“Hoy, 24 de agosto del año 2016, podemos decir que esa esperanza nacional se ha vuelto realidad. Hemos alcanzado un acuerdo final, completo, definitivo, para poner fin al conflicto armado con las FARC. Desde el mismo inicio del proceso de paz les dije que el proceso estaba regido por un principio: “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”. Pues bien: el día ha llegado. […] ¿Y en qué consiste este Acuerdo Final? Es un conjunto de compromisos articulados entre sí para terminar el conflicto armado y darnos la oportunidad de construir juntos una paz estable y duradera para todos los colombianos”, dijo el por aquel entonces presidente en un discurso televisado tras haber firmado este acuerdo.  Un año después, el Ejecutivo colombiano comenzó un proceso similar con el ELN en Ecuador, país que finalmente decidió retirarse de las negociaciones, obligando a ambas partes a trasladarse en mayo de 2018 a La Habana.