Daesh, ISIS, Estado Islámico: ¿cuáles son las diferencias?

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Susana Campo/lainformacion.com

Cada uno de los nombres de la organización terrorista coincide con importantes cambios en el grupo criminal. Los gobiernos occidentales piden no usar la palabra “estado” para no legitimar a los terroristas y piden usar Daesh que tiene conntaciones negativas.

Los gobiernos occidentales han hecho un llamamiento a los medios de comunicación para que no utilicen el acrónimo ISIS para referirse a los yihadistas que operan en Siria e Irak. Piden que se les llame DAESH  (al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham) porque esta palabra irrita a los yihadistas no tanto por su significado, sino por las connotaciones negativas que tiene. En lengua árabe, el sonido de esta palabra es parecido a "algo que aplastar o pisotear", una acepción que usan sus enemigos y ofende a los terroristas.

El ascenso del grupo yihadista ha sido asombroso  y en los últimos años ha adoptado diferentes nombres hasta que en junio de 2014 tomaron definitivamente el nombre de Estado Islámico. ¿A qué se debe  cada uno de los nombres? ¿qué implica usar uno u otro?

La historia del grupo se remonta a 2002 cuando el jordano Abu Musab al Zarqawi, crea la organización Tawhid al-Jihad, que juró lealtad a Osama bin Laden, y un año después se convirtió en la rama en Irak de Al Qaeda. Con la muerte de Abu Musab al Zarqawi en 2006, Al Qaeda creó al Estado Islámico de Irak, que fusionó a las milicias en Irak y Siria, creando Estado Islámico y de Levante. En ese momento adoptó el nombre de EIL

En 2013, con ese nombre y todavía como una marca de Al Qaeda, extiende sus tentáculos por Siria. EIL se convierte en otro de los grupos rebeldes que lucha contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, con el apoyo del Frente Al Nusra, la rama de Al Qaeda en Siria. Su lider, Abu Bakr al Baghdadi ordena que el grupo terrorista empiece a denominarse Estado Islámico en Iraq y el Levante (ISIL, por su siglas en inglés).

Tras la toma de Mosul en junio de 2014 y la proclamación del califato, el grupo pasa a autodenominarse Estado Islámico, en referencia a la extensión del califato por diferentes regiones de Oriente Medio.

Tal y como señala la autora Loretta Napoleoni en su ensayo El Feníx Islamista, “cada uno de estos nombres coincide con evoluciones drásticas e importantes cambios en la organización.”  En este sentido,  el adoptar el nombre de Estado Islámico, un día antes de proclamar el califato, implica una nueva fase en la construcción de nación y en el objetivo de instaurar un califato similar al del siglo VII.

La razón, por la que el Ministerio del Interior español o el Gobierno francés han renunciado a emplear la palabra “estado” es para no legitimar  la reivindicación del Estado Islámico de no ser una organización terrorista si no un estado. Utilizando Estado Islámico, los yihadistas buscan darle forma política a una organización terrorista, consiguiendo así una cierta legitimidad política.

Sea como sea, se les llama como se les llame, más allá de su nombre, el grupo yihadista se conoce por sus prácticas medievales que incluyen crucifixiones, decapitaciones y ejecuciones públicas con las que llamado la atención del mundo entero.