Decenas de miles de personas abarrotan el centro de Rabat contra la decisión de Trump sobre Jerusalén

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Paco Soto

Pie de foto: Ciudadanos marroquíes se manifiestan en Rabat contra la decisión de Donald Trump sobre Jerusalén/Fadel Senna-AFP.

Decenas de miles de personas de todas las edades y condiciones sociales abarrotaron el domingo 10 de diciembre el centro de Rabat en contra de la decisión del presidente Donald Trump de convertir Jerusalén en capital de Israel y trasladar a esta ciudad la embajada de su país y en solidaridad con el pueblo palestino. Miles de manifestantes enarbolaban banderas palestinas o llevaban bufandas con los colores de la enseña de este país. Los manifestantes desfilaron desde la plaza Bab el-Had, cerca de la Medina de Rabat (ciudad vieja), hasta la sede del Parlamento. Una distancia inferior a un kilómetro. “Jerusalén, capital de Palestina”, era el eslogan escrito en muchas pancartas. La mayoría de los manifestantes corearon consignas contrarias a Estados Unidos e Israel y favorables a Palestina, como “Trump estás descalificado”, “Muerte a Israel” y “¡Basta ya de ocupación sionista de Palestina!”. “Estamos aquí porque queremos demostrar que los problemas del pueblo palestino son nuestros problemas y los problemas de todos los árabes”, declaró a los medios un padre de familia. Fatima, una joven universitaria, expresó su “descontento y enfado por la escandalosa decisión de Donald Trump, que es un auténtico fascista e imperialista que apoya al Estado sionista de Israel”.

“El pueblo palestino ha sufrido mucho y sigue sufriendo por culpa de la colonización bárbara de los israelíes”, expresó a la AFP Mustafá, un manifestante de 43 años, abogado de profesión, que vino con su hija de seis años de Casablanca. “Estados Unidos e Israel quieren prohibir a los palestinos tener su propia tierra y harán todo lo posible por lograrlo. Me escandaliza la postura de la Unión Europea frente al imperialismo de Trump y el expansionismo sionista de Israel”, se indignó Larbi, militante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) de Tánger. Una parte de los manifestantes que habían venido de muchas ciudades cercanas a Rabat, como Salé y Kenitra, se dirigieron a la mezquita As-Sounna, cuyo minarete domina la parte vieja de la capital marroquí. “Palestina será siempre la primera causa de los musulmanes”, aseguró Hasan, un maestro de 28 años que vino de Kenitra, localidad situada a unos 30 kilómetros al norte de Rabat, en un autobús puesto a disposición de los manifestantes por los organizadores del evento.

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Pie de foto: Mujeres islamistas en la manifestación de Rabat.

Tono festivo y pacífico

Miembros del Gobierno y de los principales partidos parlamentarios asistieron a la marcha. La agencia marroquí MAP cifró la asistencia en “cientos de miles” de personas, pero diversos observadores consultados por Efe coincidieron en que la participación fue de unas 50.000 personas. El tono de la marcha fue festivo, a pesar de la indignación de los manifestantes, y no se produjeron incidentes. Las autoridades y la policía dieron todo tipo de facilidades a los manifestantes para que la protesta se celebrara en un ambiente de calma y respeto al orden público. Los manifestantes rabatíes expresaron su oposición a una decisión rechazada por gran parte de la comunidad internacional y expresaron en pancartas y consignas su apoyo a la causa palestina y sus críticas a Israel y su principal valedor internacional, Estados Unidos. El Fatah, principal partido palestino, al que pertenece el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, llamó el pasado sábado en una declaración oficial a su pueblo a manifestarse contra la polémica decisión de Trump. En Marruecos, el Rey Mohamed VI, que preside el Comité Al-Qods -creado en 1975 por la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), encargada de seguir de cerca la situación de multiconfesionalidad y multiculturalidad de Jerusalén- desempeña un papel muy activo en el ámbito del país y a nivel internacional en el rechazo a la propuesta de Washington y en solidaridad con Palestina, estrategia en la que ha involucrado a personalidades de ámbito mundial.

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Pie de foto: Reunión de la Liga Árabe en El Cairo.

Protagonismo islamista

Dos colectivos, el Grupo Acción Nacional en favor de Palestina y la Asociación Marroquí de Apoyo a la Lucha Palestina, organizaron la marcha de Rabat, que contó con la presencia de partidos, sindicatos, movimientos sociales, grupos defensores de los derechos humanos y personalidades de diversos ámbitos. Pero los islamistas de Al Adl Wal Ihsane (AWI, Justicia y Espiritualidad), movimiento de inspiración sufí tolerado pero no legalizado porque no reconoce la monarquía alauita ni el papel de jefe religioso de Mohamed VI, desempeñaron un protagonismo especial. Miles de militantes y simpatizantes de AWI estuvieron presentes en la manifestación. Algunos islamistas gritaron “Alahu Akbar” (Allah es grande) y entonaron cánticos religiosos. La manifestación fue multitudinaria, porque en Marruecos la denominada ‘causa palestina’ sigue movilizando a amplios sectores de la población. La corriente más crítica con esta cuestión se sitúa dentro del movimiento amazigh (berberista); algunos de sus líderes consideran que Marruecos no es un país árabe sino bereber y la situación de Palestina está muy alejada de la realidad marroquí.

En cambio, el Gobierno de coalición dirigido por el primer ministro islamista, Saad Eddine El Armani, hizo saber que Jerusalén “es una línea roja que no puede traspasarse”. El Othmani recordó que su país “ha sido y seguirá siendo solidario con la causa palestina”. Por otra parte, el secretariado general de la Liga Árabe, reunido el pasado sábado en El Cairo (Egipto), elogió la “Iniciativa de Paz Árabe” impulsada por Mohamed VI y la implicación del Reino de Marruecos en la crisis desatada por la decisión de Trump. El secretariado general de la Liga Árabe valoró muy positivamente la postura de Mohamed VI contraria a “exacerbar los conflictos interreligiosos y favorable a impulsar los esfuerzos internacionales para crear las condiciones que faciliten el reinicio de conversaciones de paz” y eviten la violencia y el extremismo. El Comité de Iniciativa de Paz Árabe se creó el pasado 29 de marzo y está formado por Marruecos, Jordania, Egipto, Bahréin, Túnez, Argelia, Arabia Saudí, Sudán, Palestina, Catar, Líbano, Yemen y el secretario general de la Liga Árabe.