Detenido el terrorista más buscado de Libia

Refugiado en Trípoli al amparo del GNA, Mohammad Mohammad al-Sayyid estaba implicado en la comisión de varios atentados en iglesias coptas
Ahmed al-Mismari, portavoz del Ejército Nacional Libio (LNA), ha anunciado el arresto

PHOTO/REUTERS  -   Ahmed al-Mismari, portavoz del Ejército Nacional Libio (LNA), ha anunciado el arresto

El terrorismo yihadista en Libia recibe un nuevo golpe. Según ha anunciado el general Ahmed al-Mismari, portavoz del Ejército Nacional Libio (LNA, por sus siglas en inglés), ha sido detenido Mohammad Mohammad al-Sayyid, el que era considerado el terrorista más peligroso asentado en el país.

Se le conoce también bajo los sobrenombres de Mohammed al-Sanbakhti o Abu Khaled Munir. Al-Mismari ha informado de que su arresto ha tenido lugar en Ghout al-Shmal, a las afueras de Trípoli. Durante un tiempo, fue el segundo de Hisham al-Ashmawy al frente del grupo terrorista Ansar Beit al-Maqdis, la antigua filial de Daesh en la península del Sinaí. Cuando este último fue arrestado -y, posteriormente, ejecutado junto a otros 36 de sus correligionarios-, Al-Sayyid tomó las riendas de la organización.

El terrorista detenido en Libia procede de una familia egipcia con un nutrido historial de actividad criminal. Según ha informado el diario Egypt Today, Al-Sayyid tiene a dos hermanos en la cárcel.

Sobre él, pesa su implicación en varios atentados perpetrados sobre varias iglesias coptas en su país natal. Queda por determinar si será juzgado en Libia o en Egipto. Sin embargo, El Cairo es un aliado importante del LNA de Jalifa Haftar, responsable de su captura, de modo que es posible que la administración de Tobruk acceda a extraditarlo.

De hecho, Al-Masdar News ya ha constatado que el detenido ya está siendo trasladado a Bengasi, en el este del país y más cerca de la frontera egipcia.

Ansar Beit al-Maqdis, literalmente los ‘Seguidores de la Casa de Jerusalén’, hizo su aparición como grupo terrorista en 2011, con el objetivo de establecer un califato en territorio egipcio. Asentados en la provincia de Sinaí, sus líderes juraron lealtad a Daesh en 2014. Entre sus blancos más recurrentes, se encuentran, precisamente, las iglesias coptas y los efectivos de las fuerzas de seguridad egipcias.

Desde hace meses, Trípoli -y, por extensión, las zonas de Libia controladas por el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA, por sus siglas en inglés) de Fayez Sarraj- se ha convertido en un lugar donde muchos terroristas yihadistas han buscado refugio.

En el contexto de guerra civil en que se encuentra el país, la alianza entre el GNA, Turquía y Qatar ha integrado entre sus filas a una cantidad muy importante de combatientes asociados a este tipo de organizaciones. Según las cifras del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR), solo de Siria han llegado más de 5000 mercenarios que luchan bajo el mando de Trípoli y Ankara.