Donald Trump ordena el bloqueo total de propiedades al Gobierno de Venezuela

El Gobierno de Estados Unidos impone nuevas sanciones dentro de su pugna para derribar la Administración de Nicolás Maduro
Imagen combinada de Donald Trump y Nicolás Maduro

REUTERS  -   El presidente de EEUU, Donald Trump, y su par venezolano, Nicolás Maduro

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva este lunes por la que impone nuevas sanciones económicas al Gobierno de Venezuela en su disputa por derribar del poder al presidente Nicolás Maduro. “He determinado que es necesario bloquear las propiedades del Gobierno de Venezuela a la luz de la continua usurpación del poder por parte del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro”, explicaba el presidente en una carta enviada al Congreso. 

El embargo de Trump permite congelar todas las propiedades y bienes del Gobierno del país latinoamericano y de cualquier asistente que trabaje para sus oficiales; además, prohíbe las transacciones que se hagan con estas personas afectando de esta forma al Banco Central de Venezuela y la compañía estatal de petróleo. Estas sanciones equiparan a Venezuela con los bloqueos totales que vienen manteniendo de forma similar Gobiernos y políticos de Cuba, Irán o Corea del Norte. El Ejecutivo de EEUU no ha detallado en la orden de qué bienes dispone Venezuela en territorio estadounidense y, por tanto, cuáles de ellos se verán afectados por la medida. 

En el documento, Trump alude a las causas detrás del embargo como “la continua usurpación del poder de Maduro” y los “abusos de los derechos humanos que incluyen arrestos y detenciones arbitrales e ilegales de ciudadanos venezolanos, interferencias en la libertad de expresión e intentos continuos de socavar al presidente interino, Juan Guaidó, y al ejercicio legítimo de la Asamblea Nacional de Venezuela”.  

El ministro de Perú, Néstor Popolizio, dijo que la nueva reunión del Grupo de Lima renueva su objetivo de "recuperar el orden constitucional y la democracia" en Venezuela
AFP - El ministro de Perú, Néstor Popolizio, dijo que la nueva reunión del Grupo de Lima renueva su objetivo de "recuperar el orden constitucional y la democracia" en Venezuela

La acción tomada por la Casa Blanca se produce un día antes de la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, que se celebra este martes en Lima. Esta cumbre se celebra para buscar salidas a la crisis que atraviesa el país. John Bolton, asesor en Seguridad Nacional del Gobierno de EEUU, ha anunciado que presentará en Lima una nueva iniciativa para aplicar presión al régimen de Maduro. Bolton abrirá el foro con un discurso que el mismo ha definido como “un gran paso, importante, que muestra la determinación (de EEUU) por lograr una transferencia pacífica del poder”, según afirmó en una rueda de prensa previa al encuentro. A esta conferencia asistirá Julio Borges, el embajador designado por el presidente interino de Venezuela reconocido por EEUU, Juan Guadió. Sin embargo, no habrá ninguna presencia de una delegación de la Administración de Maduro o de otros Estados que ya han mostrado apoyo al Gobierno chavista como Rusia o Cuba.  

Por su parte, China ha extendido grandes préstamos al Gobierno venezolano, al igual que lleva haciéndolo Rusia en los últimos años. Moscú ha otorgado, además, créditos a Venezuela a cambio de la propiedad de activos energéticos venezolanos, incluidos los campos de petróleo y gas natural. La Administración de Trump ha avisado a estos dos Estados que, si siguen manteniendo su apoyo a Maduro, quizás nunca recuperen los miles de millones de dólares que tienen en préstamos e inversiones en el país latinoamericano y que esto“pueda afectar al reembolso de su deuda después de la caía de Maduro”, según apuntaba Bolton el pasado lunes en Lima. El Gobierno estadounidense ya anunciado que complementará su discurso durante el foro con la intervención del secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, quien tratará los planes económicos (de EEUU) para una eventual etapa 'postchavista'. 

En julio de 2017, ya bajo la administración de Trump, el Ejecutivo de EEUU sancionó a Maduro por sus intenciones de “imponer un régimen autoritario” después de la celebración de elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente. Tras conocer no reconocer como legítimo el nuevo mandato de Maduro el pasado enero, EEUU impuso sanciones a PDVSA, petrolera que exportaba al país norteamericano con la operación de Citgo, filial estatal venezolana cuyas cuentas fueron bloqueadas y entregadas a Guaidó. 

Venezuela lleva afrontando una hiperinflación nunca antes conocida, que ha hecho que bienes como comida o medicinas sean cada vez más difíciles de pagar. El régimen de Maduro ha intentado sortear las sanciones estadounidenses vendiendo oro a otros países, especialmente a Turquía, aunque tiene que lidiar con problemas estructurales como la escasez de energía con constantes apagones en las ciudades. La oposición y el Gobierno venezolano han llevado a cabo varias reuniones de diálogo bajo la intermediación de Noruega en Barbados en la que exigen elecciones presidenciales con garantías democráticas y las negociaciones avanzan lentamente. Varias organizaciones internacionales estiman que entorno a 5.500 migrantes venezolanos siguen saliendo del país cada día ascendiendo a la cifra de más de cuatro millones de migrantes y refugiados venezolanos repartidos por todo el mundo.