Dos estadounidenses liberados por rebeldes yemeníes

A cambio, EEUU y la coalición liderada por Arabia Saudí han devuelto a militantes hutíes a Yemen
Rebeldes hutíes en Saná, capital de Yemen

PHOTO/REUTERS  -   Rebeldes hutíes en Saná, capital de Yemen

Dos ciudadanos estadounidenses que fueron tomados como rehenes por rebeldes en Yemen, apoyados por Irán, han sido liberados este miércoles en un acuerdo sorpresa negociado por Estados Unidos.

Este acuerdo, libera a Sandra Loli, una trabajadora humanitaria retenida como rehén durante tres años, y Mikael Gidada, un hombre de negocios detenido durante casi un año. El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, anunció que esta operación de liberación contó con la ayuda de Arabia Saudí y Omán. Además de la liberación de estos dos ciudadanos, serán repatriados a EEUU los restos del fallecido Bilal Fateen, un tercer estadounidense capturado por los hutíes.

"EEUU da la bienvenida hoy a la liberación de los ciudadanos estadounidenses Sandra Loli y Mikael Gidada de la custodia de los hutíes en el Yemen. Enviamos nuestras condolencias a la familia de Bilal Fateen, cuyos restos también serán repatriados", manifestó O'Brien en un comunicado difundido por la Casa Blanca. "El presidente Trump sigue dando prioridad a asegurar la liberación y repatriación de los estadounidenses secuestrados en el extranjero", dijo O'Brien. "No descansaremos hasta que los detenidos estén en casa con sus seres queridos", añadió.

A cambio, los estadounidenses han liberado a 200 miembros del grupo rebelde que han regresado a Yemen. Estos combatientes volaron a Omán hace años para recibir cuidado médico como parte de un gesto de buena voluntad por parte de la coalición liderada por Arabia Saudí; pero, una vez que llegaron, las autoridades saudíes no les permitieron regresar a su país.

Los líderes hutíes también vieron el acuerdo como una victoria. Los militantes que regresaron fueron recibidos por Muhammad Ali al-Houthi, uno de los líderes políticos más importantes del grupo insurgente, según Al-Masirah Net, el sitio web oficial de los rebeldes.

La negociación con los hutíes tuvo lugar a pesar de un debate dentro de la Administración Trump sobre si etiquetar a los rebeldes como terroristas, junto con al-Qaeda y otros grupos.

Los estadounidenses volaron en un avión de la fuerza aérea de Omán el miércoles desde la capital yemení, Saná. Horas antes, el mismo avión, junto con otro aparato, devolvió a 283 militantes hutíes que habían estado varados en Omán durante años después de recibir atención médica allí, según funcionarios hutíes. El acuerdo, que también requería la entrega de ayuda médica al norte de Yemen, fue informado por primera vez por el Wall Street Journal.

Esta noticia se produce cuando se espera que el jueves comience un intercambio de 1.081 prisioneros entre los rebeldes hutíes y el Gobierno de Yemen internacionalmente reconocido, algo que ambas partes acordaron hace dos semanas en Suiza.

Trump invitó a los rehenes liberados a la Casa Blanca para un evento transmitido como parte de la Convención Nacional Republicana en agosto, y dijo entonces que el esfuerzo ha sido una prioridad para su administración. “Me complace mucho informarles a todos que trajimos de regreso a más de 50 rehenes de 22 países diferentes. Trabajamos muy duro en ello, el embajador O'Brien y otros. Les diré que estamos muy orgullosos del trabajo que hicimos”, dijo Trump durante el evento de la convención.

Las Naciones Unidas han calificado a Yemen como la peor crisis humanitaria del mundo, con el 80% de los 30 millones de habitantes necesitados de ayuda. El conflicto tiene sus raíces en el fracaso de transición política que iba a traer la estabilidad al país tras la Primavera Árabe que obligó a su antiguo presidente autoritario, Ali Abdullah Saleh, a entregar el poder a su adjunto, Abd Rabbuh Mansour al-Hadi, en 2011.

El conflicto en Yemen estalló finalmente en 2014, cuando el movimiento hutí llevó a cabo un golpe de Estado contra el Gobierno de la capital, encabezado por Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. Un año después, la intervención de la coalición internacional, integrada principalmente por Arabia Saudí y EAU y se intensificó un año después con la intervención de la coalición árabe, integrada principalmente por Arabia Saudí y EAU.