Draghi constata una “vuelta del crecimiento” en la eurozona

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diarioabierto.es

Pie de foto: Mario Draghi aboga por una mayor integración europea

El presidente del BCE defiende la política monetaria aplicada por el organismo europeo, que ha permitido el retorno de la economía de la zona euro a un "crecimiento sostenido" y el éxito de las últimas medidas de política monetaria y asegura que el progreso logrado durante los tres últimos años para estabilizar y reforzar la eurozona “es real”, lo que ha hecho posible que se esté produciendo “una vuelta del crecimiento”.

“Estamos viendo la vuelta del crecimiento. El camino a seguir está bien definido. Y no descansaremos hasta que nuestra unión monetaria sea completa. Ello redunda en nuestro interés, en el de ustedes y en el de cualquier persona en cualquier lugar”, afirmó Draghi en un discurso pronunciado tras recibir el Premio al Ciudadano Global 2015 otorgado por el Atlantic Council

En este sentido, incidió en que el retorno de la economía de la zona euro a un “crecimiento sostenido”, impulsado por la política monetaria llevada a cabo por el banco central, “es una buena noticia para cualquier persona en cualquier parte del mundo”.

El presidente del BCE subrayó que el destino de Europa es una cuestión de interés inmediato para sus ciudadanos, pero también tiene relevancia directa para el mundo en general. “La Unión Europea y su unión monetaria son proyectos regionales con implicaciones globales”, agregó.

En concreto, destacó el peso de Europa en la economía mundial, aunque reconoció que su contribución al crecimiento global en los siete u ocho últimos años no ha sido significativo, y recordó que cuando la integridad de la zona del euro se ha visto amenazada, también ha peligrado la prosperidad mundial.

Sin embargo, apuntó que también existe otro motivo por el que la zona euro tiene una importancia “decisiva” para la economía mundial: el hecho de que la integración europea es, con diferencia, el experimento más avanzado de gestión de asuntos que trascienden las fronteras, mediante una combinación de acuerdos internacionales y supranacionales.

“Hace 65 años, los fundadores de la UE decidieron que solo podríamos lograr resultados estando unidos para afrontar problemas comunes. En aquel momento, el problema era la guerra y el objetivo, la paz. Y funcionó”, aseveró.

En esta línea, defendió que la naturaleza de los numerosos retos a los que se enfrenta la unión monetaria demuestra que este enfoque era “fundamentalmente correcto”. “Pensemos en los emigrantes que buscan refugio en nuestros países, en la amenaza del terrorismo, en las consecuencias del cambio climático, en la reciente sucesión de crisis financieras y económicas. Lejos de ser específicamente europeos, se trata de desafíos globales”, remarcó.

Asimismo, añadió que, aunque puede parecer que en Europa no es capaz de superar sus dificultades, siempre lo consigue, porque cuando trabaja como una unión puede hacer frente a problemas que les desbordarían si cada país intentara resolverlos en solitario.

“Y en ocasiones, lo que se interpreta como la dificultad de trabajar juntos es simplemente el reflejo de la complejidad de vencer los desafíos que encontramos en nuestro camino. No debe confundirse una cosa con la otra”, añadió.

En este contexto, apoyó a aquellas voces que abogan por más integración en Europa para aprovechar al máximo las economías de escala y de alcance que la unión puede ofrecer. Además, coincidió “plenamente” con quienes creen que se pueden proteger mejor los intereses de los ciudadanos de cada país haciendo que la unión sea “más perfecta”.