Egipto aspira a dominar el mar Rojo

La inauguración de la base militar egipcia de Berenice, la mayor de Oriente Medio, destapa las ambiciones de Abdel Fattah al-Sisi
Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020

 -   Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020

Con una superficie de cerca de 450.000 kilómetros cuadrados, el mar Rojo se ha configurado tradicionalmente como una de las fronteras naturales entre África y Asia. Además de su prominente posición geográfica, se ha convertido en un punto estratégico fundamental para el desarrollo del comercio internacional. Fletado al norte por el canal de Suez y al sur por el golfo de Adén, es una ruta clave para los envíos de petróleo crudo, productos derivados del petróleo y gas natural licuado. Su importancia en esta materia ha ido in crescendo en los últimos tiempos: la Autoridad del Canal reveló que había ingresado 5.900 millones de dólares en el ejercicio fiscal de 2018-2019, convirtiéndose en la cifra más alta de su historia.

Pero no solo en el mar Rojo residen intereses económicos. La cuestión política, motivada fundamentalmente por el ámbito militar, ha despertado recientemente. El pasado 15 de enero, el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, inauguró una nueva base aérea y naval en la provincia sureña de Berenice, conocida por sus encantos turísticos. A lo largo de 150.000 acres -unas 60.000 hectáreas-, se han dispuesto, además de las dos mencionadas bases militares, un hospital militar, varias unidades administrativas y de combate y campos de entrenamiento. Al recinto también se han incorporado una planta de desalinización de agua de mar, patios de almacenamiento de contenedores y un aeropuerto internacional.

La instalación de Berenice, que absorbió a la base cercana de Ras Banas, tardó un año y medio en completarse, y ya ha sido descrita como la mayor base aérea y terrestre en Oriente Medio. A su inauguración asistieron diversos jefes de Estado árabes, así como ministros de Exteriores. Una de las presencias más destacadas fue la del príncipe heredero emiratí, Mohamed bin Zayed, quien compartió en su cuenta de Twitter cómo todos estos logros del país africano “reflejan la visión de Egipto del desarrollo integral y mejoran su papel en la estabilidad regional”. El viceministro saudí de Defensa, Khalid bin Salman, que también acudió al evento, aseveró que la instalación “es un centro importante para enfrentar las amenazas en el mar Rojo y garantizar la navegación global”. Asimismo, otros altos cargos como el presidente de Armenia, Armen Sakissian, estuvieron presentes en la inauguración.

Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020
Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020

Así, el portavoz del Gobierno egipcio, Bassam Rady, informó de que los objetivos oficiales de la base son “proteger y asegurar la frontera sur del país [limítrofe con Sudán], proteger las inversiones económicas y los recursos naturales en el área, enfrentar los desafíos de seguridad y asegurar el tráfico de navegación global a través del mar Rojo hacia el Canal de Suez y las zonas económicas relacionadas”.

En esta línea, el mayor general Jamal Mazloum, en declaraciones al medio local Al-Masry Al-Youm, explica que “la base militar de Bernice posee un certificado para demostrar la eficiencia de las Fuerzas Armadas egipcias y su capacidad para trabajar en todas las dimensiones estratégicas”. “Asegurará la navegación en el mar Rojo desde Bab Al-Mandab hasta el Canal de Suez, para lograr la estabilidad dentro del Estado egipcio”, concreta el militar, quien enfatiza también sobre la idea de que “el Ejército egipcio está trabajando para proteger el Estado a la luz de los eventos actuales con los países vecinos, para transmitir una especie de tranquilidad hacia el pueblo”. Unas declaraciones que se enmarcan en un contexto regional marcado por el conflicto civil libio, el proceso de transición incierto de Sudán o los últimos desarrollos violentos en Siria e Irak. 

Sin embargo, para los analistas, la apertura de esta nueva infraestructura militar persigue otras finalidades más implícitas, sobre todo, por su capacidad para albergar tropas estadounidenses, ya desplegadas en el país en la instalación de Qena con la misión de apoyo logístico de su fuerza aérea. “Es un intento de contrarrestar la influencia iraní en la región”, aseguran desde Middle East Eye. El experto Mahmoud Gamal, en dicho medio, explica que uno de los objetivos estratégicos de la base “podría ser apoyar a los países anti-iraníes del Golfo, así como a sus aliados occidentales”. 

Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020
Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020

En este contexto, cabe destacar que el pasado 6 de enero, fue lanzada la denominada ‘Alianza del mar Rojo’, un nuevo consejo regional en el que participan ocho países árabes con Arabia Saudí al frente: Sudán, Djibouti, Somalia, Eritrea, Yemen, Jordania y Egipto. El objetivo con el que se ha creado el grupo no es otro que mejorar la colaboración entre los Estados para abordar de forma más eficiente la seguridad marítima en la zona del mar Rojo y el golfo de Adén, en un escenario amenazado, por un lado, por la actividad de la piratería y el contrabando y, por otro lado, por el conflicto regional que se vive en la región de Oriente Medio, derivado de la escalada de tensiones entre Irán y el bloque occidentalista encabezado por Estados Unidos y del que forma parte la práctica totalidad de la comunidad árabe. 

La investigadora del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), Camille Lons, asevera, en declaraciones a RFI, que “por el momento, parece que el ángulo de piratería/seguridad marítima es una buena manera de iniciar la cooperación entre los países de la región mientras se mantienen al margen de los problemas políticos que pueden dividirlos”. 

El analista del Centro Regional de Estudios Estratégicos, Saeed, sugiere, en esta línea, que el establecimiento de la Alianza “tiene relación con la presencia de la base militar turca y sería una respuesta árabe a las interferencias de los países vecinos en la región”. Es necesario mencionar, en este punto, que en el año 2017, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, inauguró la base TURKSOM, en las inmediaciones de la capital somalí, Mogadiscio. Como interpreta el analista del Instituto Austríaco para Europa (AIES), Micha’el Tanchum, esta instalación le proporciona a Turquía “un punto de apoyo en el Cuerno de África al alcance del golfo de Adén, un punto crítico que conduce al mar Rojo, y coloca a la alianza Qatar-Turquía en oposición a Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos en un nuevo frente”. 

Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020
Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020

Más recientemente, esta asociación turco-qatarí también ha despertado los recelos del país de Al-Sisi en un nuevo escenario: la isla sudanesa de Suakin, donde las dos naciones se han aliado para reconstruir el puerto, que siempre ha tenido un valor estratégico por su ubicación geográfica en la costa oeste del mar Rojo. De hecho, en 2018, Ankara firmó con el Gobierno del expresidente Omar al-Bashir un contrato de arrendamiento del territorio para los próximos 99 años, con la misión principal de restaurar la infraestructura portuaria, que data de la era Otomana. Según explica un analista sudanés en Middle East Eye, la presencia turca en Suakin y en el puerto de Sudán amenaza el dominio de Egipto sobre el mar Rojo, en un escenario donde “la acumulación militar de intereses en competencia representa una amenaza real para la estabilidad regional”. 

El experto Mohamed Abdel Maguid resume todos estos eventos en la siguiente idea, recogida en el diario local Egypt Today: “Las políticas de Erdogan para acercarse a Sudán al presentar la historia del Imperio Otomano y desplegar fuerzas en diferentes aéreas de Oriente Medio y África no satisfacen a los árabes y, especialmente, a Egipto”. 

Por su parte, el analista Zvi Bar’el expone en Haaretz que “la última aventura de El Cairo [con la inauguración de la base] destaca las amargas rivalidades entre Egipto y Turquía sobre el campo de batalla cada vez más tenso de Libia”. En el conflicto civil de este último país se enfrentan el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés) liderado por Fayez Sarraj y auspiciado por la ONU, y el Ejército de Liberación Nacional (LNA, por sus siglas en inglés), comandado por el mariscal Jalifa Haftar. Mientras el primero es apoyado explícitamente por Ankara, El Cairo, junto con otros socios como Abu Dhabi, se decanta por el segundo.

“Sisi se encuentra en una posición peligrosa en la que tendrá que decidir si Egipto responderá a la provocación turca enviando tropas egipcias además de apoyo aéreo, y así hará que Libia sea un frente egipcio caliente, o si se limitará a ofrecer ayuda desde lejos como lo ha hecho hasta ahora”, detalla Bar’el. Para este analista, la inauguración de la instalación de Bernice ofrece una prueba más de que Egipto prefiere “una nueva base militar brillante en lugar de una aventura militar arriesgada”, ya sea en Libia o en otra contienda.

Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020
Ceremonia de inauguración de la Base Militar de Berenice, en Egipto, el 15 de enero de 2020
El primer ejercicio militar

El mismo día de su apertura, la base acogió el ejercicio militar Qadir 2020, en el que participaron aviones de combate y helicópteros como los Kamov rusos, los F16 estadounidenses y los Rafale franceses, recientemente adquiridos por El Cairo. Junto con ellos, intervinieron nuevos submarinos incorporados a la flota, como el alemán tipo 209 y una serie de misiles, fragatas y turbinas Gwind.

Otra nueva tanda de maniobras militares, que comenzaron el pasado 22 de enero, han puesto de relieve la buena sintonía de Egipto con el resto de miembros del cuarteto árabe. El mar Rojo acoge durante cuatro días el ejercicio conjunto de entrenamiento marítimo egipcio-saudí ‘Morgan-16’. Según reveló, entonces, el medio Naval News, esta operación persigue el objetivo de “mejorar las medidas de seguridad marítima en la región mediante la capacitación en acciones conjuntas para enfrentar las amenazas actuales y futuras y unificar los conceptos de trabajo de combate naval”.