Egipto aumenta el poder de sus militares

Los miembros del Ejército podrán postularse a la Presidencia y estarán encargados de la supervisión de los megaproyectos de infraestructuras que tiene en marcha el país
El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi con los estudiantes y los graduados de la Academia de la Fuerza Aérea en El Cairo, Egipto

REUTERS/PRESIDENCIA EGIPCIA  -   El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi con los estudiantes y los graduados de la Academia de la Fuerza Aérea en El Cairo, Egipto

El Parlamento de Egipto ha aprobado este lunes la enmienda de la ley de 1968 que rige la formación de “fuerzas populares” para ayudar a los militares en tiempos de guerra, según ha informado The National. 

La votación positiva de la Cámara supone tres modificaciones de la legislación. En primer lugar, significa que el personal militar, activo o retirado, podrá postularse a la Presidencia y al Parlamento solo con la aprobación del Ejército. Esta medida fue admitida por el Comité de Defensa y Seguridad Nacional de la Cámara el domingo, y se produce después de un proyecto de ley presentado por el Gobierno para enmendar algunas disposiciones de las leyes relativas a la participación del personal militar en la vida política, según ha informado Daily News Egypt. 

En segundo lugar, permite que el ministro de Defensa -en la actualidad Mohamed Zaki- pueda nombrar “un asesor militar y designar un número suficiente de ayudantes para cada una de las 27 provincias del país”, lo que, indiscutiblemente, aumenta el poder de las Fuerzas Armadas, al tener acceso ahora a cuestiones de gobernabilidad local y al poder influir en la toma de decisiones.

De acuerdo con dicha publicación, “bajo los nuevos poderes, los asesores designados por el señor Zaki estarán encargados del seguimiento de los servicios prestados a los residentes y del progreso de los proyectos de desarrollo”, y podrán informar al Ministerio del que de dependen de cualquier “peligro grave que pueda socavar la seguridad del Estado”. Del mismo modo, tendrán competencias para coordinarse con las autoridades provinciales y tomar “las medidas necesarias” para cumplir con los objetivos de desarrollo económico, social y cultural de la nación.

En tercer lugar, también se aprueba el renombramiento del Ministerio de Defensa como Ministerio de Guerra. Además, se reemplaza el título de “asesor militar asistente” por el de “asesor militar del director de educación” donde aparece en la ley.

Sin embargo, la enmienda aprobada por el Parlamento no recoge la aplicación práctica de estas medidas, por lo que todavía se desconoce, entre otras cuestiones, cómo operarían los asesores junto a los gobernadores provinciales. 

Vista general de una sesión en el Parlamento egipcio
PHOTO/LOBNA TAREK - Vista general de una sesión en el Parlamento egipcio

“El Ejército, siendo la institución más poderosa de Egipto, ha asumido un papel de mando en una amplia gama de campos desde que Abdel Fattah al-Sisi [cabe recordar que fue el general que orquestó el golpe de Estado contra Mohamed Morsi] asumió el cargo en el año 2014”, explica el analista Hamza Hendawi en The National. Ahora, con “la supervisión directa de Al-Sisi, el Ejército supervisará los megaproyectos, incluida la construcción de una nueva capital, una red nacional de carreteras y una docena de nuevas ciudades”, detalla. 

Cabe mencionar, en este punto, que, en el pasado mes de abril, el 90% de los egipcios aprobaron en un referéndum las enmiendas constitucionales que abrían la puerta a que Al-Sisi pudiera perpetuarse en el poder hasta el año 2030. En esa votación, también se daba ya luz verde al refuerzo del papel de los militares con los artículos 200 y 204, en los que se tipifica que las Fuerzas Armadas “salvaguardarán la constitución, la democracia, la vida civil, los derechos y la libertad individual y mantendrán las bases estatales”. 

“Las enmiendas amplían el papel de los militares en la vida judicial y política y permiten que el Ejército decida sobre qué es lo democrático y qué no lo es”, criticaba entonces el abogado constitucionalista Essam El-Eslamboly en Washington Report. Un activista egipcio de derechos humanos, Mahienour El-Massry, también denunciaba que “la vida civil debe estar protegida por un conjunto de leyes y normas, no por la autoridad militar en política”. 

En The North Africa Journal recuerdan, en este sentido, que “el Ejército es muy visible en la vida pública de Egipto, con ex altos mandos que actualmente sirven como ministros y encabezan gobernaciones también. La institución nacionalista cuenta con una cartera de negocios considerable que va desde proyectos de construcción masiva hasta más recientemente produciendo mascarillas” para luchar contra la propagación de la COVID-19 en el país, que ha dejado más de 76.000 casos y de 3.400 muertes. Con la aprobación del nuevo texto de la ley de 1968, “Egipto está a un paso de la toma de control militar total del gobierno”, advierten desde dicha publicación.

El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi durante su visita al cuartel general de las fuerzas orientales del canal de Suez, el 25 de febrero de 2018
AFP/PRESIDENCIA EGIPCIA - El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi durante su visita al cuartel general de las fuerzas orientales del canal de Suez, el 25 de febrero de 2018
Muere el ministro de Producción Militar

Este lunes también se ha conocido la muerte del ministro de Producción Militar de Egipto, Mohamed El-Assar, a los 74 años, tras una larga lucha contra el cáncer. El-Assar estaba considerado como “una de las figuras gubernamentales y militares más prominentes del país”, según ha recogido la agencia Reuters. También era un “aliado cercano” del presidente Al-Sisi. Bajo este mando combinado, “los militares se han expandido aún más en la economía en general y han firmado acuerdos comerciales con empresas y países extranjeros”, explican en el citado medio.

El ministro de Producción Militar de Egipto, Mohamed El-Assar
PHOTO/REUTERS - El ministro de Producción Militar de Egipto, Mohamed El-Assar

Hace tan solo una semana, el mandatario egipcio le ascendió a teniente general honorario y le otorgó el Nile Sash, el tercer premio más alto otorgado a los empleados del Gobierno, según ha informado Egypt Independent. En un mensaje publicado en Facebook, Al-Sisi ha llorado su muerte: “Nuestro querido Egipto perdió hoy a un hombre de Estado de estilo único y de un gran valor nacional”, ha escrito el presidente, quien también le ha elogiado como “un defensor” de la patria.
 

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