Egipto frustra una operación terrorista de los Hermanos Musulmanes

Las autoridades egipcias detuvieron a 20 miembros del grupo con vínculos con Turquía que preparaban acciones violentas para el día 25 de enero
Oficiales de Policía egipcios en El Cairo en 2014, en una imagen de archivo

AFP/Virginie Nguyen Hoang  -   Oficiales de Policía egipcios en El Cairo en 2014, en una imagen de archivo

El Ministerio del Interior egipcio ha revelado que las fuerzas de seguridad abortaron nuevos intentos de los Hermanos Musulmanes de perjudicar la seguridad del país durante el 9º aniversario de la revolución del 25 de enero de 2011. El Sector de Seguridad Nacional “había monitoreado la preparación de los líderes de la organización en Turquía para llevar a cabo un plan orientado a socavar la seguridad y la estabilidad, difundir el caos y destruir las ganancias económicas de Egipto durante la conmemoración de 25 de enero”, según recogió la nota, a la que ha tuvo acceso el medio local Al-Masry Al-Youm.

El Ministerio concretó que los 20 responsables que han sido detenidos eran miembros del movimiento ‘Hism’ (o ‘Hasm’, dependiendo de la traducción), vinculado a la rama de la Hermandad en Turquía. Su plan consistía, con el apoyo logístico, operacional y financiero del grupo nacido en Egipto, en llevar a cabo una serie de actos terroristas contra importantes personalidades, instalaciones y varios lugares de culto, que iban a estar repletos por la celebración del 25 de enero. El Ministerio también les acusa de matar a tres personas en Qaliubia, al norte de la capital, El Cairo, en el pasado mes de noviembre.

Además de preparar operaciones violentas -pues fueron arrestados en posesión de armas automáticas, rifles, explosivos, máscaras, cuchillos, remolcadores y metralla-, los detenidos estaban trabajando en la propagación de noticias falsas para distorsionar la imagen de las instituciones estatales, así como en la difusión de proclamas incendiarias contra el Gobierno de El Cairo en las que se incitaba al caos. Para ello, habían elaborado una hoja de ruta vertebrada en varios pasos, incluyendo la creación de páginas de Facebook bajo el nombre de ‘al-Harka al-Shabya’ y ‘Joker’.

Las autoridades egipcias explicaron, en este sentido, que los miembros secretos de la Hermandad se comunicaban a través de la aplicación Telegram, plataforma a través de la cual asignaban tareas a sus seguidores -como los recién arrestados-, como propiciar disturbios, cortar carreteras, interrumpir el tráfico o la implementación de “operaciones de sabotaje” contra el aparato estatal. De hecho, en la operación policial, fueron incautados pequeños drones, ordenadores, cámaras y teléfonos móviles que contenían aplicaciones con las que los detenidos podían conectarse con canales de televisión y páginas web presuntamente afiliadas al grupo, designado como terrorista por países árabes como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Uno de los arrestados, Mohammed Aboul Fotouh, afirmó que “le dieron grandes sumas de dinero de un terrorista fugitivo en Turquía y le dijeron que iniciara una red, con el objetivo de recaudar fondos y entregárselos a un grupo de personas usando ‘apodos y números secretos’ como pago ‘para ejecutar las tareas que se les asignaban desde Turquía’”, según pudo recoger Egypt Today. Otro sospechoso, Mohammed Abdel Monsef, admitió que Turquía les había dado “instrucciones para llevar a cabo actos de sabotaje […] incluidos incidentes individuales para perturbar la seguridad y causar temor entre los ciudadanos”.

Uno de los miembros de la célula, Sami Jamal Jad El-Rab, llegó a reconocer que su misión era atraer a jóvenes descontentos con el Gobierno y con las condiciones del país, a los que posteriormente dividían en grupos y les definían su rol y su objetivo: “Cuando íbamos a salir a las calles en enero, había un grupo responsable de tirar piedras, otro de cortar caminos, otro de incitar a los disturbios y otro de usar armas”, confesó. De los 20 detenidos, además de los tres mencionados, también se han conocido los nombres de Mohammed Ebrahim Yassin y Ahmed Ali Abu Dhaif. 

La operación de las fuerzas de seguridad egipcias se enmarca dentro de la política que ha adoptado el presidente del país, Abdel Fattah al-Sisi, de contrarrestar la influencia y eliminar la presencia de los Hermanos Musulmanes en su territorio. Además de extender las detenciones, las autoridades están cortando sus vías de financiación a través de la congelación de los bienes de sus miembros y están mermando su capacidad de propagar su ideología, para lo que utilizan fundamentalmente las escuelas y las mezquitas.

Cabe recordar, en este punto, que todo comenzó en el año 2013, cuando el por aquel entonces primer ministro, Hazem Beblawi, dio la orden de designar a los Hermanos Musulmanes como “organización terrorista”. El golpe que recibió la organización por parte del Ejecutivo -debilitada tras el derrocamiento del presidente afín, Mohamed Morsi, quien había llegado al poder en el año 2012 tras la llamada ‘Primavera Árabe’- no fue más que una señal de lo que, a partir de entonces, iba a ser la línea gubernamental respecto a los Hermanos Musulmanes. Así, Al-Sisi emprendió una guerra contra el terrorismo que, de acuerdo con los analistas de The Intercept -que desvelaron los vínculos entre el grupo e Irán- fue dejando a la organización “acorralado”.

Según el erudito islámico y disidente de la organización, Tharwat Al-Kharbawi, “a pesar de los intentos desesperados de Qatar y Turquía por fortalecer a la Hermandad, esta está sufriendo un colapso sin precedentes. Por lo que veo, el grupo no resistirá esta crisis y pronto anunciará su disolución en Egipto, lo que seguirá en otros países. No tiene otra opción”, asegura en Al-Ain. Una de las razones que, de acuerdo con Al-Kharbawi, desembocarán en la disolución de la Hermandad, es “la capacidad egipcia para frustrar todos los planes de la organización, para evitar ataques contra el Estado y para detener cualquier intento de sembrar discordia”.

Sin embargo, como advierte el analista Warren Reinsch en The Trumpet, “nueve años después de que el islam radical derrocara por primera vez al Gobierno de Egipto, los Hermanos Musulmanes siguen trabajando en la retaguardia, preparándose para un segundo levantamiento islámico”. “Estos eventos, informados raramente por los medios, muestran que la Hermandad todavía está muy activa en Egipto; pero también muestran cuán duro está trabajando el Gobierno para reprimir los intentos del grupo de recuperar el poder”, explica el experto. 

Cabe mencionar que la Policía de Tayikistán -país donde el grupo fue prohibido en 2006- ha detenido este lunes a 133 personas sospechosas de pertenecer a los Hermanos Musulmanes, entre las que se encontraban 20 maestros y empleados de varias universidades, dos extranjeros y un funcionario de la ciudad norteña de Isfara. “El objetivo del grupo es derrocar por la fuerza al gobierno y establecer un estado islámico”, ha asegurado el fiscal general de la nación asiática, Yusuf Rahmon.