Egipto reabre su espacio aéreo a Qatar

Sigue la línea del resto de países del Golfo tras la declaración de Al-Ula
Atalayar_Qatar Airways

PHOTO/REUTERS  -   Avión A350 de la aerolínea qatarí Qatar Airways

Egipto sigue los pasos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin respecto a las relaciones con Qatar y reabre su espacio aéreo a los vuelos procedentes de país del Golfo. Es la escenificación del fin al boicot que los cuatro países aplicaron sobre el Estado qatarí, tras considerar que éste apoyaba el terrorismo y a la organización de los Hermanos Musulmanes. 

La reapertura del espacio aéreo implica, no sólo el restablecimiento de los vuelos directos entre ambos países, sino la posibilidad de que los aviones qataríes atraviesen el espacio aéreo egipcio, así como el intercambio de mercancías, algo que también se encontraba paralizado desde 2017.

Atalayar_41ª Cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo
PHOTO/ Bandar Algaloud/Cortesía de la Corte Real de Arabia Saudí - Fotografía de familia durante la 41ª Cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en Al-Ula, Arabia Saudí

Tras la última cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo, grupo en el que no está presente Egipto, pero en el que suele participar como invitado al igual que otros países, se firmó la declaración de Al-Ula, mediante la cual los cuatro países que mantenían a Qatar en una situación de bloqueo accedían a su cese y a la reapertura de las fronteras tras tres años de aislamiento.

Tanto Bahréin como Arabia Saudí y Emiratos, ya habían anunciado con anterioridad la reapertura, incluso antes de que se firmase la declaración al finalizar la 41ª cumbre del CCG, y algunos de sus aeropuertos ya han recibido vuelos de la compañía qatarí de cabecera.

En el caso de Egipto, la relación del presidente Abdel Fattah al-Sisi con los Hermanos Musulmanes es incluso más hostil que en el resto de países del Golfo. De hecho, el propio mandatario egipcio fue el encargado de dar un golpe de Estado para deponer al entonces presidente egipcio, Mohamed Morsi, que con su partido Libertad y Justicia, había ganado las elecciones. Los estrechos vínculos entre la figura de Morsi y su partido con los Hermanos Musulmanes, preocupaban en el estamento militar, lo que acabó llevando a Al-Sisi a encabezar el levantamiento.

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PHOTO/REUTERS - El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi

En este contexto, las dinámicas de la región cobran sentido. En el Golfo, El Cairo se posicionó junto a Riad, Abu Dabi y Manama frente a Doha, que es apoyada por Ankara y Teherán. En Libia, Egipto se posiciona del lado del Ejército de Liberación Nacional de Haftar, frente al Gobierno de Acuerdo Nacional, apoyado por el régimen de Erdogan. A su vez, Egipto se entiende con Grecia en la reivindicación de las aguas del Mediterráneo oriental frente a las injerencias del país euroasiático, vinculado también a la Hermandad Musulmana. 

En el caso de Qatar, finalmente la situación ha llegado a buen término, pero es sólo uno de tantos conflictos regionales, más o menos activos, diplomáticos o militares, de la región de Oriente Medio.