Egipto y Túnez acuerdan cooperar en la lucha contra el terrorismo

El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, y su homólogo tunecino, Kaïs Saied, han acordado fortalecer la cooperación en la lucha contra el terrorismo durante un encuentro en El Cairo
Foto de archivo de Kais Saied, presidente de Túnez, junto con Abdel Fattah al-Sisi, presidente de Egipto

PHOTO/AFP  -   Foto de archivo de Kais Saied, presidente de Túnez, junto con Abdel Fattah al-Sisi, presidente de Egipto

Este viernes, el presidente de la República de Túnez, Kaïs Saied, inició un viaje oficial a Egipto, el primero desde que asumió el cargo en octubre de 2019. Además, hacía 6 años que un presidente tunecino no visitaba de manera oficial Egipto. Durante este viaje, Saied se ha reunido con Abdel Fattah al-Sisi, presidente egipcio, en El Cairo para tratar temas regionales e internacionales que conciernen a los dos países del norte de África. Una de las cuestiones tratadas fue la lucha contra el terrorismo, lacra que afecta a toda la región del Magreb y Oriente Medio, y que últimamente se está expandiendo por el Sahel. “Estoy de acuerdo con mi homólogo tunecino en fortalecer la cooperación en el campo de la lucha contra el terrorismo”, declaró Al-Sisi en una rueda de prensa conjunta con Saied. Por otra parte, el presidente tunecino, insistió “en afrontar el terrorismo por todos los medios e inmunizar a las sociedades contra el extremismo”. Durante la visita, los dos presidentes abordarán medidas para fortalecer las relaciones bilaterales y la cooperación conjunta, no solo en el ámbito de la lucha contra el terrorismo, sino también en cuestiones de seguridad, económicas y de inversión.

Este viaje demuestra las buenas relaciones que están desarrollado Egipto y Túnez. “El presidente Abdel Fattah al-Sisi recibió esta tarde en el aeropuerto de El Cairo a su hermano, el presidente tunecino Kaïs Saied, que es un querido invitado en Egipto”, anunció el portavoz presidencial egipto, Bassam Radi. No obstante, desde algunos sectores islamistas de Túnez esta visita ha generado rechazos y críticas. El actual presidente egipcio, Al-Sisi, ocupó el cargo después de liderar un golpe de Estado contra Mohammed Morsi, miembro de los Hermanos Musulmanes y presidente electo del país en aquel momento. Después del golpe de Estado, Morsi fue arrestado y murió cumpliendo condena. Por este motivo, para algunos tunecinos, como el expresidente Moncef Marzouki, esta visita ha sido un error. “Saied no representa la revolución que le permitió tomar el poder, ni representa a la independencia de Túnez, la unidad de su Estado, sus intereses y valores, y lo más importante de todo, su honor, que es la posesión más preciada de una persona o de un pueblo”, declaró Marzouki. Aunque, cabe destacar, que los Hermanos Musulmanes son considerados entidad terrorista por diversas naciones y, según diversos analistas, se relaciona con postulados radicales y grupos yihadistas. 

Libia fue un asunto importante a tratar. "Esperamos que Libia siga el camino correcto... No hay forma de dividir a Libia", dijo Saied en una conferencia de prensa conjunta con Al-Sisi. Libia es vecino de Egipto y Túnez. El país se sumió en el caos después de que un levantamiento respaldado por la OTAN en 2011 derrocara al gobernante Muamar El Gadafi.

Los dos líderes también discutieron sobre la enorme presa que Etiopía está construyendo en el principal afluente del río Nilo. Egipto y Sudán consideran que el proyecto es una gran amenaza si se completa y opera sin un acuerdo legalmente vinculante.

El presidente tunecino dijo que su país apoya la posición de Egipto en el enfrentamiento con Etiopía. Indicó que cualquier daño a la seguridad hídrica de Egipto es inaceptable.

Este viaje a Egipto se produce tiempo después de la visita de Saied a Libia para fortalecer también las relaciones bilaterales y cooperar contra el terrorismo. Pese a la caída de Daesh en 2019, los grupos terroristas en la zona no han desaparecido. La península del Sinaí sigue siendo un nido de extremistas y un desafío para el Gobierno egipcio. Por otra parte, el terrorismo yihadista sigue activo en Túnez, donde en abril se llevaron a cabo varias operaciones de seguridad contra terroristas vinculados a Daesh. Asimismo, los países del Magreb deben estar muy pendientes de la expansión yihadista en el Sahel, que también supone una amenaza para Europa. Libia es uno de los focos que más preocupa por su inestabilidad y la dificultad de controlar a estos grupos. Los líderes del Magreb, junto con sus socios europeos, deberán cooperar para luchar contra esta lacra que presenta una de las principales amenazas para la sociedad.