Egipto y Turquía mantienen los lazos económicos a pesar de las diferencias políticas

La tensión política amenaza la relación que guardan ambos países mientras Erdogan sigue trabajando por acercarse a El Cairo
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Turquía continúa acercándose a Egipto con la vista puesta en el Mediterráneo, mientras desde El Cairo siguen atentos a la relación de Erdogan con los Hermanos Musulmanes.

Recep Tayyip Erdogan hace tiempo que tiene muy claro lo que quiere en relación con la estrategia geopolítica en la región del Mediterráneo oriental. El acercamiento a Egipto es uno de los pilares fundamentales en el movimiento que quiere hacer Turquía en esta zona, aunque sabe que debe andarse con ojo ya que su relación con El Cairo siempre ha estado rodeada de desencuentros. Sin embargo, en estos momentos, las discrepancias políticas entre ambos países parecen no ser tan importantes cuando los intereses económicos son altos como los que se manejan.

Los motivos que alejan a los de Erdogan con Egipto son varios y de gran calado histórico, pero desde Ankara – siempre con la vista puesta en el gas del Mediterráneo – han intentado suavizar las disputas. Uno de los asuntos que ha distanciado a turcos y egipcios en los últimos años, es la situación que rodea a Libia, como reflejó la segunda conferencia de Berlín sobre Libia celebrada el 23 de junio. A raíz de esta, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía, Tanju Bilgic, recalcó lo importante que es para la estabilidad de la región una buena relación entre su país y el presidido por Al-Sisi ya que “Turquía está buscando aumentar los puntos de acuerdo sobre cuestiones bilaterales y regionales y desarrollar un entendimiento común con Egipto”.conferencia-berlin-libia

Es vital para ambos países mantener una buena relación que permita mantener en vigor los acuerdos comerciales que hacen de Ankara el mayor socio comercial de El Cairo. Es otro de los aspectos en los que Bilgic hizo hincapié cuando hablaba de las relaciones con Egipto: “Damos gran importancia a las relaciones y contactos históricos y culturales conjuntos entre nuestros dos pueblos, como lo ejemplificó más recientemente el establecimiento de un grupo de amistad entre los dos países en el parlamento turco”. la Según la Agencia Central de Movilización Pública y Estadísticas, el intercambio comercial entre los dos países alcanzó los 4.675 millones de dólares – casi 4 mil millones de euros – el año pasado.

Y es que la relación económica entre los de Erdogan y Al-Sisi tiene expectativas incluso más grandes de lo que ya han construido. En una entrevista con la Agencia Anadolu el 7 de abril, el director de la Asociación de Empresarios Turco-Egipcios, Attila Atasfin, expresó la disposición de Turquía a multiplicar por cuatro el volumen de comercio entre los dos países. La cifra de ese aumento rondaría los 5 mil millones de dólares e intentaría paliar las pérdidas que acumulan las economías de ambos a raíz de la pandemia de la COVID-19.erdogan-al-sisi-egipto

No obstante, las relaciones financieras no son lo único que se sigue discutiendo entre ambos países, ni mucho menos. La relación de Turquía con los Hermanos Musulmanes es uno de los factores que siempre ha marcado las relaciones de ambos países. Es importante destacar que fue precisamente el golpe de Estado contra Mohamed Morsi – miembro y líder de los Hermanos Musulmanes en su día – lo que provocó que Ankara rompiese todos sus lazos diplomáticos con el país actualmente liderado por Abdel Fattah al-Sisi. Ahora, desde Egipto se está llevando una dura política en contra de los líderes de la Hermandad, ejecutando a muchos de sus miembros en las últimas semanas gracias a sentencias que no eran del todo esclarecedoras.

A pesar de que Turquía ha pedido el cese de estas ejecuciones, la realidad es que en Ankara andan con pies de plomo a sabiendas de que cualquier movimiento en falso puede tener unas terribles consecuencias en lo que respecta a los acuerdos comerciales que mantienen con Egipto. El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, ya lanzó un mensaje que apuntaba a la injerencia de los turcos en lo que respecta a la política de Egipto: “Es importante observar las normas del derecho internacional para no interferir en los asuntos internos y no hacer de los territorios una estación y un trampolín para elementos hostiles que apuntan a la población de otro país. Si este es un asunto estable, esto se considera un avance positivo”.sameh-shoukry-egipto-ministro-relaciones exteriores

Ya en el mes de marzo, Turquía anunció la reanudación de sus contactos diplomáticos con Egipto, lo que supuso un paso muy importante después de 8 años sin haber mantenido ningún tipo de reunión. Las autoridades turcas también solicitaron que los medios de comunicación de la oposición egipcia que operan en territorio turco, incluidos los afiliados a los Hermanos Musulmanes, suavicen su tono hacia el régimen egipcio. Tampoco es ninguna sorpresa que desde el Ejecutivo de Erdogan se indique de lo que se puede y lo que no se puede hablar ya que la libertad de expresión nunca ha sido bandera en Turquía desde la llegada del presidente.

Dos meses más tarde del anuncio de la reanudación de los contactos, se llevó a cabo por primea vez desde 2013 un encuentro entre representantes de ambos países. En esta ocasión, Recep Tayyip Erdogan no pudo llevarse el encuentro a su territorio y una delegación turca encabezada por el viceministro de Relaciones Exteriores, Sedat Onal, fue la encargada de mantener conversaciones exploratorias en El Cairo en una reunión con funcionarios egipcios encabezados por el viceministro de Relaciones Exteriores, Hamdi Sanad Loza. En ese momento, las conversaciones fueron de toma de contacto sin asuntos concretos o urgentes sobre la mesa, pero ambos tenían claro que la prevalencia de las relaciones económicas de ambos es el objetivo último y primordial.protestas-egipto

Hassan Haridy, ex ministro de Relaciones Exteriores asistente manifestó en unas declaraciones al medio Al-monitor la importancia que tiene, sobre todo para Turquía, el hecho de, no sólo mantener, sino ampliar los lazos comerciales que les une a Egipto. El país liderado por Abdel Fattah al-Sisi es uno de los países más importantes de la región. Precisamente su estratégica posición geopolítica le hace ser fundamental tanto en Oriente Medio como en África, factor del que se quiere sacar el mayor partido posible desde Ankara. Además, la facilidad de comunicación entre ambos países es otro de los aspectos que favorecen la interacción, a pesar de que, como decía Haridy, la situación en Libia esté condicionando en gran medida las conversaciones.

Como fue expresado en la conferencia de Berlín, la presencia de fuerzas turcas en Trípoli representa una amenaza para la seguridad nacional egipcia. Y no sólo eso, es que el abandono de la región por parte de todas las fuerzas extranjeras y mercenarios es una necesidad que debe ser exigida ya que se basa únicamente en el cumplimiento de la Resolución 2510 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Son precisamente estos asuntos los que están bloqueando posibles avances que, aunque los dos pretenden materializar, ninguno está por la labor de dar su brazo a torcer para que lleguen a buen puerto, al menos por el momento.mapa-fuerzas-libia

Según Bashir Abdel-Fattah, investigador que se centra en asuntos turcos en el Centro Al-Ahram de Estudios Políticos y Estratégicos, cree que aun escuchando las declaraciones de los funcionarios turcos y la aparente buena voluntad que tienen de retomar las conversaciones, no han hecho nada para mejorar de forma real los vínculos entre Ankara y El Cairo. Es más, cree que la iniciativa de Erdogan de obligar a suavizar el tono de los medios de la oposición egipcia en Turquía, están lejos de ser suficientes.

Incluso, se aventura a decir que mientras sea Erdogan el que esté al frente del Gobierno turco, las esperanzas de mejora real son mínimas: “No espero un gran avance en las relaciones políticas entre Egipto y Turquía mientras el presidente turco Recep Tayyip Erdogan esté en el cargo, pero podríamos ser testigos de un acercamiento después de su partida con respecto a varios archivos, incluidos Libia, Siria e Irak”. Eso no quita que las relaciones económicas ya establecidas sigan su curso independientemente de las discrepancias políticas que separan a turcos y egipcios, aunque sí es una barrera a la hora de sentarse a renegociar y ampliar los vínculos comerciales que tanto ansían desde el Ejecutivo de Erdogan.haftar-libia

Otro de los condicionantes importantes de la relación entre dos de las economías más grandes de Oriente Medio es los lazos que, aunque cada vez menores, siguen uniendo a los históricos aliados de Erdogan, los Hermanos Musulmanes. Esa alianza que ya fue la que provocó la ruptura de las relaciones diplomáticas en 2013 es la que ahora, 8 años después, sigue generando desconfianza en el seno del Ejecutivo egipcio.

Se debe tener en cuenta también que los Hermanos Musulmanes no atraviesan su mejor momento tras el distanciamiento que se está produciendo con Ankara. Ibrahim Munir, guía en funciones del Comité Administrativo Superior de los Hermanos Musulmanes, está muy descontento con el deficiente funcionamiento del buró administrativo y del Consejo de la Shura en Turquía, según Arabi21. El mismo medio ha informado de que ha disuelto el buró administrativo en Turquía y ha aplazado las elecciones que estaban previstas para este mismo mes de julio.banderas-hermanos-musulmanes

Mientras los Hermanos Musulmanes buscan llevar a cabo una importante reconstrucción de su infraestructura y Egipto continúa ejecutando a muchos de los líderes de la organización, Turquía se encuentra en el medio de este caos del que, como viene a ser costumbre en los de Erdogan, intenta jugar a dos bandas. No obstante, las preferencias de Erdogan son claras y tienen la vista puesta en el Mediterráneo, por lo que lo normal sería continuar la línea que lleva trazando los últimos meses e intentar convencer a Al-Sisi de que sus vínculos con los Hermanos Musulmanes son ya prácticamente inexistentes, aunque no sea así – no sería la primera vez que Turquía obra de esta forma –.

Priorizar para ser lo más complicado para los turcos, y esa falta de toma de decisión es la que puede hacer que el plan trazado desde hace ya mucho tiempo se venga abajo. Mantener sus estrechos vínculos con los Hermanos Musulmanes es algo que desde el principio asumieron que no iba a ocurrir. Aunque, por otro lado, siempre existió – y hoy sigue existiendo – la esperanza de poder mantener parte de esa alianza que tantos años ha ayudado Recep Tayyip Erdogan al frente del Gobierno turco.protestas-hermanos-musulmanes

A pesar de tratarse de una organización íntimamente ligada a la actividad terrorista, Ankara no ha tenido problema en mostrarse como uno de sus mayores apoyos, como demostraron en sus relaciones con Egipto. Lo que no están dispuestos a hacer desde El Cairo es dar manga ancha a los turcos, mientras ellos lideran una dura represión contra los históricos líderes de los Hermanos Musulmanes. Está por ver si las discrepancias políticas hacen saltar las alarmas en medio de la progresión de las negociaciones, algo que ahora mismo no parece que se vaya a producir ya que se ve como una oportunidad muy importante desde ambos países.

“Es bastante natural que El Cairo sea el socio comercial más grande de Ankara en el continente africano, ya que es una puerta de entrada fundamental a África, especialmente considerando que el intercambio comercial entre los dos países no se ha visto obstaculizado por la tensión política que plaga sus relaciones debido a su compromiso con acuerdos bilaterales de largo plazo”, argumentó Adel Amer, experto económico y director del Centro Egipcio de Estudios Políticos y Sociales. Y es que, sin esos acuerdos a largo plazo, es muy probable que los lazos que les unen se hubiesen debilitado en gran medida.protestas-turquia

El propio Amer cree que desde Ankara se está haciendo un esfuerzo por mejorar las relaciones diplomáticas con Egipto. Y la verdad es que la impresión desde fuera es que es así, pero tratándose de un líder con el historial del de Erdogan toda precaución es poca y, por tanto, comprensible la desconfianza que existe aún en El Cairo, a pesar de sus esfuerzos. Es probable que la ruptura definitiva con los Hermanos Musulmanes sea el paso definitivo que permita la creación – esta vez sí – de una fuerte alianza entre turcos y egipcios. Aunque, por el momento, el abandono total de las relaciones entre Turquía y la organización terrorista parece más cercano a la ficción que a un futuro cercano.