El Alto Comité de Fraternidad Humana llama a una oración mundial por la humanidad frente al coronavirus

La jornada de rezo y ayuno del 14 de mayo pedirá por todos para vencer a la pandemia
El papa Francisco es recibido por el gobernante de Dubái, el jeque Mohamed bin Rashid al-Maktoum, y el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohamed bin Zayed al-Nahyan, en la primera visita papal a la península arábiga, el 4 de febrero de 2019

PHOTO/GEHAD HAMDY  -   El papa Francisco es recibido por el gobernante de Dubái, el jeque Mohamed bin Rashid al-Maktoum, y el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohamed bin Zayed al-Nahyan, en la primera visita papal a la península arábiga, el 4 de febrero de 2019

El Alto Comité de Fraternidad Humana lanzó un  mensaje a todo el mundo para efectuar una “Oración por la humanidad” ante la difícil situación que se atraviesa por la crisis sanitaria de la enfermedad COVID-19, que ha dejado ya centenares de miles de muertos y millones de casos diagnosticados en todo el planeta. El llamamiento hecho a todos los que “creen en Dios” y a la “humanidad en todas partes del mundo” insta a suplicar a Dios a través del rezo, cada uno en su lugar y de acuerdo con su religión o creencia, para que el “Creador” erradique esta terrible lacra.

El Alto Comité efectúa así una invitación a todas las personas de cualquier rincón del globo terráqueo de cara a “recurrir a Dios a través de la oración y la súplica, haciendo ayuno y obras de misericordia, cada individuo en su lugar y de acuerdo con su religión, creencia o doctrina, para que Dios elimine esta pandemia, nos ayude a salir de esta aflicción, inspire a los científicos a descubrir un medicamento que acabe con ella, y salve al mundo de las consecuencias sanitarias, económicas y humanas derivadas de la propagación de esta pandemia peligrosa”.

El 14 de mayo es la fecha fijada para esta oración por la humanidad, que pretende colaborar en el cumplimiento de los objetivos del documento ‘Fraternidad humana por la paz y la convivencia’, sellado en febrero de 2019 en Abu Dhabi durante la histórica visita del papa Francisco a Emiratos Árabes Unidos (EAU), la primera realizada por un Sumo Pontífice a tierras de la península arábiga y en la que se rubricó un texto de entendimiento entre diversas religiones y confesiones para trabajar en favor de la convivencia fraternal entre todos independientemente del credo personal de cada uno. 

El Alto Comité de Fraternidad Humana ha dispuesto de esta forma el próximo jueves como jornada de rezo y petición por la humanidad. En este sentido, esta entidad “llama a todos los líderes religiosos y personas de todo el mundo a responder a este llamamiento humanitario y acudir al Todopoderoso con una sola voz para preservar a la humanidad, ayudarla a superar la pandemia y restablecer la seguridad, la estabilidad, la salud y el desarrollo, para hacer nuestro mundo, después de la finalización de esta pandemia, más humano y fraterno que nunca”.

El jeque Mohamed bin Rashid al-Maktoum , vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante del emirato de Dubái, el papa Francisco y Ahmed al-Tayeb, Gran Imán de Al-Azhar, llegan a la Reunión de la Fraternidad Humana en el Monumento a los Fundadores, el 4 de febrero de 2019
PHOTO/Mohamed al-Hammadi/Ministerio de Asuntos Presidenciales - El jeque Mohamed bin Rashid al-Maktoum , vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante del emirato de Dubái, el papa Francisco y Ahmed al-Tayeb, Gran Imán de Al-Azhar, llegan a la Reunión de la Fraternidad Humana en el Monumento a los Fundadores, el 4 de febrero de 2019

Los miembros del Alto Comité también hicieron referencia lógicamente a la ciencia y la medicina como herramientas imprescindibles para doblegar a la COVID-19 que sigue poniendo en riesgo miles y miles de vidas. “Junto a la afirmación de nuestra creencia en la importancia del papel de la medicina y la investigación científica en el tratamiento de esta pandemia, no nos olvidamos de dirigirnos a Dios, el Creador, en esta gran crisis”, indicó el comunicado emitido. 

Emiratos jugó un papel importante dentro de esta iniciativa encaminada al acercamiento y colaboración entre diferentes culturas y religiones con la citada histórica presencia del Papa en suelo emiratí, donde se citó con el jeque Mohamed bin Rashid al-Maktoum, vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante de Dubái, el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan, príncipe heredero de Abu Dhabi y vicecomandante supremo de las Fuerzas Armadas, y Ahmed al-Tayeb, Gran Imán de Al-Azhar, para rubricar el texto ‘Fraternidad humana por la paz y la convivencia’ en la ceremonia de encuentro interreligioso que se realizó en el Memorial dedicado al Fundador de Abu Dhabi, en la capital emiratí. Un texto que sirvió de base para desarrollar el posterior Alto Comité de Fraternidad Humana, cuyo cometido es garantizar que se aplique lo acordado en el escrito que vela porque todas las personas convivan pacíficamente dentro de la fraternidad y el respeto mutuo independientemente de la religión que se profese; en este caso en base al gran acercamiento que hubo entre cristianismo e islam en EAU.

El propio Mohamed bin Zayed al-Nahyan se refirió en la red social Twitter a esta próxima trascendental cita del jueves, haciendo un llamamiento generalizado para efectuar esta oración mundial de cara a superar el gran trance que sufre el mundo entero: “El 14 de mayo, personas de todas partes se unirán colectivamente en oración por el fin del coronavirus. Respondiendo al llamado del Alto Comité de Fraternidad Humana, se unirán contra este desafío. Sin importar cómo se desarrollen nuestros esfuerzos, necesitamos la gracia y la misericordia de Dios”.

“El 14 de mayo, personas de todas partes se unirán colectivamente en oración por el fin del coronavirus. Respondiendo al llamado del Comité Superior de Fraternidad Humana, se unirán contra este desafío. Sin importar cómo se desarrollen nuestros esfuerzos, necesitamos la gracia y la misericordia de Dios”, escribió el jeque Mohamed  bin Zayed al-Nahyan en Twitter
“El 14 de mayo, personas de todas partes se unirán colectivamente en oración por el fin del coronavirus. Respondiendo al llamado del Comité Superior de Fraternidad Humana, se unirán contra este desafío. Sin importar cómo se desarrollen nuestros esfuerzos, necesitamos la gracia y la misericordia de Dios”, escribió el jeque Mohamed  bin Zayed al-Nahyan en Twitter

Este gran movimiento fraternal parte del histórico día del 4 de febrero de 2019, cuando el papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed al-Tayeb, firmaron en Abu Dhabi el citado histórico documento ‘Fraternidad humana por la paz y la convivencia’, destinado a refrendar la hermandad y la convivencia interreligiosa como vínculo universal del hombre, con el objetivo de unir aquellas comunidades separadas por la religión, la política o el racismo y de proteger a la persona en sí, independientemente de su confesión, sexo u origen. 

Con esta iniciativa, Emiratos se postuló como un país que apoya la tolerancia y la lucha en busca de la garantía de la libertad de culto. Precisamente, en esta nación árabe conviven más de 200 nacionalidades diferentes, lo que muestra diversidad cultural que atesora. 2019 supuso un gran impulso de Emiratos en esta senda, hasta el punto de que el presidente Khalifa bin Zayed al-Nahyan lo designó como Año de la Tolerancia. 

De esta forma, la tolerancia y el diálogo entre cristianos y musulmanes tuvieron un notable apoyo con la presencia del Papa en la península arábiga durante su visita a Abu Dhabi. La principal misión de Francisco fue la de llevar un mensaje de paz y convivencia interreligiosa. La declaración ofrecida por los líderes del mundo cristiano y musulmán dio muestra de la exigencia de justicia, igualdad, dignidad, seguridad y felicidad para toda la población mundial. 

“En el nombre de Dios, quien creó a todos los seres humanos; estos son iguales en derechos, deberes y dignidad; y los llamó a vivir como hermanos entre ellos para construir la tierra y difundir en ella los valores del bien y el amor”, según reza el texto acordado en Emiratos. 

El documento fue firmado en presencia de 400 líderes y representantes religiosos y culturales de todo el mundo e incidió en unos puntos vitales, como son la defensa de la paz, la promoción de la cultura de la tolerancia, la protección de los lugares de culto y la libertad de creencia, el refuerzo de la relación entre Oriente y Occidente, la difusión de los conceptos de moral y ciudadanía y el blindaje de los derechos de las mujeres y niños y de los grupos más vulnerables.