El Barça, en venta

La humillación a la que le sometió el Bayern deja en evidencia el modelo del club
El Barça, en venta

 -  

#LeyendaNegra
El 2-8 quedará para la historia negra del Barça. Esa que ya tiene los capítulos de las remontadas que sufrió ante la Roma y ante el Liverpool. Dos eliminatorias que abrieron una vía enorme en la línea de flotación del equipo catalán y dejaron en evidencia su modelo de club. 

#Valverde
Roma y Liverpool fueron los dos clavos en la tumba de Valverde. Todo lo que pudo hacer bien se lo llevaron 180 minutos y pusieron en alerta a una directiva muy perdida. Valverde dejó al equipo líder, jugando a otra cosa, pero jugando. Con una plantilla acomodada que tenía a Messi con el morro torcido porque no le gustaba lo que veía. Bartomeu lideró el caos y remató la jugada fichando a un entrenador del montón que un día jugó bien en el Camp Nou y que dejará el Barça después de traicionar su propio estilo. Y todo eso en seis meses, de los cuales cuatro han sido confinados en sus casas. 

#Griezmann
Setién y Sarabia han sido extraños en el Barcelona. Dos tipos de otro fútbol que llegaban a la élite como Paco Martínez Soria cuando se presentó en Madrid. Barça y Real Madrid comen en otra mesa y necesitan un servicio especial. La conversación entre Messi y Setién previa a la Champions fue la misma que tuvo el argentino con Luis Enrique pero sin resultados. Que Griezmann haya sido habitual en el banquillo fue otro ataque de entrenador de Setién. Ataques que hay que manejar con mano izquierda. Dar y recibir. Mover los hilos de esos egos tan gigantes. El francés ha caído mal en ese vestuario y hasta que no llegue un entrenador interesado en devolverle a su nivel no tendrá minutos. 

#MessiVsAbidal
Messi avisó en febrero de que jugando como lo estaban haciendo no tenían nada que hacer en la Champions. Y lo clavó. Un toque de atención a su entrenador que Setién no entendió. A eso hay que sumar el trato público que el argentino le dispensó a Abidal para entender que algo huele mal en camp Barça. 

#PiquéEnVenta
Piqué se puso en venta tras la debacle ante el Bayern de Múnich. Pero las cosas no se arreglan con su salida, ni con la marcha de Vidal, Rakitic, Setién o Bartomeu. El rumbo dependerá de lo que elija el Barcelona para rearmar su modelo. Porque el camino ya saben cuál es. Cruyff y Guardiola. Uno escribió el código de su fútbol y el otro lo interpretó. Lo que llegó después fueron parches. Uno tras otro. Incluido Luis Enrique que ganó, pero no convenció. 

#SinBartomeu  
Bartomeu es mal jugador de mus. Sus gestos le delatan. Tras el reinicio de la liga apareció delante de los micrófonos para quejarse de los árbitros. Lo hacía sin previsión y después de que en el vestuario le contaran las cuarenta los jugadores. También apareció tras la humillación en las finales de Champions 2020. Anunció cambios profundos y se fue. Pero él sabe que esos cambian pasan por marcharse y dejar que otros acometan las obras. 

#Xavi
Xavi será el elegido por el Barça. Es el entrenador perfecto para intentar recuperar lo que dejó Guardiola. Pero abandonar la confortable dictadura saudí para recalar en el Barcelona pasa por que alguien le haga el trabajo sucio primero. Si Ronaldinho o Deco sobraban cuando Pep apareció, ahora hay muchos jugadores que no encajan. Desde Rakitic, al que no supieron vender en inverno, hasta el polémico Vidal, pasando por los mismísimos Luis Suárez o Busquets que son carne de MLS. 

#Neymar
La directiva que se atreva con esa limpieza empezará a poner los cimientos del nuevo Barça. Luego quedarán los fichajes. Para los que no hay dinero. El club dilapidó la oscura venta de Neymar en jugadores con más cartel que fútbol. Dembelé y Coutinho fueron las dos obras de arte con las que querían decorar el museo del Camp Nou. Querían marketing y tuvieron marketing, pero no títulos. 

#Seny 
Que el 2-8 sea el toque de atención para todos aquellos que sienten el Barça. Que se den cuenta de que han vendido el club y ahora necesitan recuperarlo. Bartomeu debe cuadrar las cuentas y dejar la institución a las ideas nuevas. La limitación de mandatos en el Barça debería ser ejemplo para el resto de clubes. Renovar obligatoriamente el modelo para seguir adelante. Bartomeu llegó sin querer y ahora le sobra un año incómodo si decide seguir.