El Club de Exportadores propone aprovechar la diáspora de profesionales de cara a la internacionalización de la economía española

El Comité de Reflexión sobre Internacionalización de la entidad sugiere crear una organización específica que facilite la coordinación y conexión de los profesionales en el exterior para aprovechar su potencial técnico e intelectual
Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles

PHOTO/Club de Exportadores e Inversores Españoles  -   Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles

El Comité de Reflexión sobre Internacionalización del Club de Exportadores e Inversores Españoles ha aprobado una nota técnica que propone el diseño de una estrategia sobre la “diáspora profesional” española como activo de la acción exterior y de la internacionalización de nuestras empresas. Se trataría de aprovechar el talento de las personas con un nivel profesional y educativo relativamente alto que viven en otros países y cuyo número y relevancia ha crecido de manera espectacular a partir de la crisis de 2008. 

Según se expone en la nota técnica elaborada por Enrique Fanjul, experto en internacionalización y socio de la consultora Iberglobal, la emigración de profesionales españoles se canalizó a partir de la última crisis financiera mayoritariamente hacia países del norte de Europa, pero también en buena medida hacia países de América (tanto Norteamérica como América Latina) y otras zonas del mundo, en especial las economías asiáticas, que han conocido en las últimas décadas un intenso crecimiento económico.

Enrique Fanjul considera que, al igual que están haciendo otros países de cara a aprovechar las ventajas de este capital técnico e intelectual, España debería crear una organización específica que facilitara su coordinación y conexión con estos profesionales.

A su juicio, este instrumento u organización debería estar basado en una colaboración público-privada, que coordinaría la participación de instituciones como asociaciones empresariales, Cámaras de Comercio (tanto nacionales como Cámaras españolas en el exterior), escuelas de negocio, instituciones educativas y organismos de promoción como ICEX, entre otros. Y, además, esta organización de profesionales españoles en el exterior debería estar en estrecho contacto con las Embajadas y sus Oficinas Comerciales.

Según la nota técnica aprobada por el Comité de Reflexión sobre Internacionalización, esta estrategia se fundamenta en el convencimiento de que los profesionales españoles en el extranjero pueden contribuir al desarrollo de negocios con España y ayudar a las empresas españolas a desarrollar negocios en sus países de residencia. Asimismo, pueden servir para canalizar tecnologías, inversiones y en general negocios hacia nuestro país, y erigirse en un elemento clave de nuestra inteligencia económica en el exterior, aportando inputs de gran utilidad tanto para las Administraciones como para las empresas mediante su contribución en estudios de mercado, el diseño de campañas de publicidad y la identificación de socios. 

Asimismo, garantizar la conexión de los profesionales españoles en el exterior, promoviendo la comunicación entre ellos y las instituciones que formasen parte de esta estrategia, supondría, a juicio de Enrique Fanjul, un importante apoyo para el desarrollo profesional de estas personas, que contarían con información y orientación sobre oportunidades de trabajo en instituciones y empresa españolas, en el caso de que se plantearan regresar. 

Hasta la fecha, uno de los proyectos más avanzados que se han llevado a cabo en España para coordinar y obtener ventaja del talento profesional en el exterior se ha materializado en el ámbito científico, con la creación de RAICEX, la Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior, constituida en 2018 con el apoyo de la Fundación Ramón Areces. Y con carácter transversal, la iniciativa más elaborada hasta el momento es Conexión España, impulsada por el Foro de Marcas Renombradas Españolas y la Cámara de España. 

“España tiene un importante activo que puede serle de gran utilidad en su internacionalización: los profesionales españoles (o con una afinidad con España) que viven en otros países, y cuyo número y relevancia ha crecido de manera espectacular en la última década”, asegura Enrique Fanjul.