El Cuarteto de Libia exige la retirada de las fuerzas extranjeras del país

El secretario general de la ONU, António Guterres, acogió los avances hacia la solución política en Libia: “Tras años de violencia y sufrimiento sin sentido, hay una oportunidad”
Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas REUTERS/MIKE SEGAR

REUTERS/MIKE SEGAR  -   Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas

Los integrantes del denominado Cuarteto de Libia –conformado por la ONU, la Unión Africana, la UE y la Liga Árabe– han mantenido este martes una cumbre virtual en la que abordaron la crisis en Libia y definieron la hoja de ruta a seguir para alcanzar una solución a corto plazo. Tanto Naciones Unidas como el resto de los actores involucrados en las conversaciones acogieron “con satisfacción” los recientes avances hacia la solución política en Libia.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres; su homólogo de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit; el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrel; y la vicepresidenta de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, subrayaron durante la reunión las soluciones para impulsar la transición en el país norteafricano. Los integrantes establecieron además varios puntos en común, todos ellos recogidos en la misiva conjunta publicada al final de esta. 

La principal exigencia del Cuarteto de Libia es la retirada de todas las fuerzas extranjeras del país. El grupo requirió al nuevo Gobierno, al resto de autoridades libias y a la Comisión Militar Conjunta 5 + 5 (JMC) a acelerar sus esfuerzos hacia la plena aplicación del Acuerdo de Cesación del Fuego, alcanzado el pasado 23 de octubre. En el mismo, las partes acordaron el repliegue de todas las unidades militares y grupos armados y la retirada de los mercenarios y combatientes extranjeros en un plazo máximo de tres meses, un plazo ya vencido. 

La UNSMIL –Misión de Apoyo de la ONU en Libia– calcula un despliegue de 20.000 combatientes extranjeros en Libia, procedentes en su mayoría de Turquía, Rusia, Chad y Sudán. A colación, el Cuarteto de Libia condenó de forma unánime las continuas violaciones del embargo de armas de la ONU en favor de las fuerzas afiliadas al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) y aquellas asociadas con el Ejército Nacional Libio (LNA).  

Ghassan Salame, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas y Jefe de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia PHOTO/SALVATORE DI NOLFI via AP
PHOTO/SALVATORE DI NOLFI via AP-Ghassan Salame, representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas y Jefe de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia

La Comisión Militar Conjunta, en cooperación con la UNSMIL, no ha sido capaz de establecer hasta el momento un mecanismo eficaz para vigilar el cumplimiento del alto al fuego. Por este motivo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el pasado viernes el envío de 60 observadores internacionales con el objetivo de monitorizar el cumplimiento íntegro del acuerdo y mejorar la seguridad de Libia que contó con la aprobación del Consejo Presidencial libio.

En la declaración común, además, la sociedad reconoció el progreso significativo del Foro de Diálogo Político Libio (LPDF), impulsado por la propia ONU. Este avance se materializó en el voto de confianza de la Cámara de Representantes al nuevo Gobierno de Unidad Nacional y en la transición de poder, ahora en manos del presidente Mohammad Menfi y el primer ministro Abdul Hamid Dbeiba. 

El Cuarteto expresó “su pleno apoyo” a la celebración de las elecciones generales previstas para el próximo 24 de diciembre. Asimismo, los integrantes reforzaron su respaldo a las nuevas instituciones políticas e instaron a las mismas a cumplir con su compromiso de nombrar, al menos, a un 30% de mujeres en los puestos ejecutivos superiores. 

En materia económica, el Cuarteto celebró la unificación de la Junta Directiva del Banco Central de Libia, la devaluación del dinar libio y la presentación por parte del nuevo Gobierno de Unidad Nacional de un presupuesto unificado para este mismo curso. Se han producido cambios positivos, sin embargo, aún queda un amplio margen para la recuperación. El conflicto civil unido a la crisis de la COVID-19, con el correspondiente descenso de los precios y las exportaciones del petróleo –principal activo del país–, condujo la situación económica libia hacia el abismo.

Finalmente, los organismos que componen el Cuarteto acordaron dar continuidad a las reuniones periódicas para supervisar la transición democrática en Libia. La próxima cumbre se celebrará durante la segunda mitad de 2021, según recoge la carta conjunta. 

El primer ministro de Libia, Abdulhamid Dbeibeh REUTERS/HAZEM AHMED
REUTERS/HAZEM AHMED-El primer ministro de Libia, Abdulhamid Dbeibeh
En búsqueda de acuerdos comerciales

El primer ministro interino de Libia, Abdul Hamid Dbeiba, recibió este martes en Trípoli a una delegación de 11 ministros egipcios liderada por el primer ministro, Mostafa Madbouly. Supuso la primera visita de un jefe de Gobierno de Egipto a suelo libio desde el derrocamiento del dictador Muamar el Gadafi. “Antes de 2011, había millones de egipcios trabajando en Libia (…) y ahora estamos trabajando para que estas relaciones vuelvan a la cúspide de su madurez”, manifestó Madbouly.

Los líderes firmaron un memorándum de entendimiento y alcanzaron múltiples acuerdos en materia de electricidad, telecomunicaciones, infraestructuras y transporte. La inversión por parte de Egipto en Libia asciende hasta los 450.000 millones de dólares. Además, el primer ministro egipcio anunció la reapertura del aeropuerto de El Cairo para aviones libios y reveló tanto la construcción de un hospital en Trípoli como la próxima inauguración de una universidad egipcia en el país.

Una semana antes, el primer ministro libio visitó Ankara acompañado de 14 ministros de su gabinete. El Gobierno interino casi al completo mantuvo una reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que se saldó con la firma de cinco acuerdos comerciales en el sector energético y de la construcción, entre otros.