El debate político sobre la celebración de las elecciones reaparece en Marruecos

El ministro de Interior del país norteafricano ha asegurado que los comicios de 2021 no se pospondrán a pesar de la crisis económica provocada por la COVID-19
Fotografia de archivo Parlamento de Rabbat el 19 de abril de 2017

AFP/FADEL SENNA  -   Fotografia de archivo Parlamento de Rabbat el 19 de abril de 2017

La vuelta a la normalidad y el fin del confinamiento en Marruecos han creado el escenario perfecto para la reaparición del debate político. Así, el ministro de Interior de este país, Abdelouafi Laftit, ha asegurado a los partidos políticos que las elecciones del próximo 2021 “no se pospondrán”, a pesar de las repercusiones económicas provocadas por la pandemia de la COVID-19, según ha recogido el diario marroquí L’Opinion. 

El ministro de Interior se reunirá durante los próximos días con los líderes de los distintos partidos políticos para discutir sobre este asunto. De hecho, según la información difundida por algunos medios de comunicación del reino alauita, el jefe del Ejecutivo, Saadeddine Othmani podría haber dado luz verde a su ministro de Interior para que inicie conversaciones con las distintas formaciones políticas sobre una posible reorganización ministerial, de acuerdo con el periódico mencionado anteriormente. 

Previamente, Laftit había informado a los distintos partidos políticos representados en el Parlamento “que no se aplazarían las elecciones” de 2021, independientemente de la situación económica.  El periódico Le 360 ha señalado tras consultar diversas fuentes oficiales que la mayoría de los líderes políticos han acordado con el jefe de Gobierno celebrar estos comicios según lo previsto, salvo en casos de fuerza mayor. 

El ministro del Interior de Marruecos, Abdelouafi Laftit
AFP/FADEL SENNA - El ministro del Interior de Marruecos, Abdelouafi Laftit

En las elecciones legislativas, locales y regionales en 2021 la ciudadanía marroquí elegirá hasta 32.000 cargos en los consejos territoriales (regiones, provincias, prefecturas, municipios y cámaras profesionales), así como 515 parlamentarios, entre ellos 395 diputados, que formaran parte del Ejecutivo liderado por el partido que ocupe el primer lugar en estos comicios, según Le 360. 

No obstante, la reunión entre las distintas formaciones políticas y el primer ministro marroquí se celebrará después de la votación del Parlamento sobre una enmienda a la ley de finanzas, han recogido varios medios locales que, además, han asegurado que un líder de uno de los partidos más votados se ha salido del consenso al pedir que las elecciones se pospongan un año, es decir hasta 2022, y que mientras tanto se forme un Gobierno de unidad nacional. El resto de los partidos, en principio, han rechazado esta propuesta, así como aquella que instaba a “formar un gobierno de tecnócratas para gestionar esta etapa crucial”. 

La polémica en torno a las elecciones del próximo año no ha hecho nada más que comenzar. Cada vez son más los activistas de derechos humanos que apuestan por una reducción del número de miembros de los consejos territoriales (de 32.000 a 12.000) y del número de parlamentarios (de 513 a 340), así como por la formación de un Gobierno de tan solo 16 ministros. Durante las últimas semanas, el ministro de Interior marroquí también ha recibido otras ofertas que abogan por “abolir la combinación de mandatos múltiples y el cobro de asignaciones mensuales”, según Le 360. 

El primer ministro marroquí Saadeddine Othmani
AFP/FADEL SENNA - El primer ministro marroquí Saadeddine Othmani

Esta reunión es parte de la continuación de las conversaciones iniciadas en marzo sobre la posibilidad de reformar la ley electoral y cambiar determinados aspectos, como el actual sistema de votación. En este contexto, el partido Istiqlal envió una solicitud a Saadeddine Othmani hablando sobre este asunto, entre otras cuestiones relacionadas con los comicios del próximo 2021. Esta formación considera que el voto obligatorio no corresponde con su concepción de la democracia. “En el partido Istiqlal, estamos en contra del voto obligatorio por dos razones. Primero, rechazamos la lógica de la coacción. El voto obligatorio es, en efecto, una disposición vinculante para los ciudadanos”, ha señalado el secretario general del partido, Nizar Baraka, en declaraciones recogidas por L’Opinion. 

El partido de Baraka también cree que la abstención es un medio de expresión y un medio que refleja la opinión política. “Como partido, nuestra posición es simple: creemos que la política no se puede rehabilitar obligando a los ciudadanos a votar”, ha subrayado tras asegurar que desde su formación están más a favor de “utilizar la lógica de incitación en vez de la de restricción”. “Queremos atraer a los votantes, pero no bajo coacción”, ha concluido.