El debate sobre las armas nucleares, una preocupación constante

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Alba Campillo Romo (@albacamro)

Tras el desarrollo de las armas atómicas por parte de Estados Unidos en el denominado como Proyecto Manhattan, estas constituyen unos de los mayores desafíos para la comunidad internacional a día de hoy. Con el impacto de las bombas de Hiroshima y Nagashaki se pudieron comprobar los daños que podía causar este uso de la energía nuclear que además de ser extremadamente dramático tiene efectos muy duraderos.

Por esta razón, las Naciones Unidas tienen como uno de sus objetivos principales el desarme de este tipo de armamento en todo el mundo, siendo este uno de los temas de la primera resolución aprobada por la Asamblea General en 1946 y que forma parte de su agenda desde 1959. A su vez, constituye una de las cuestiones destacadas en las Conferencias de las Partes encargadas del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nuclearas, celebradas en la ONU desde 1975.

En la actualidad, más de la mitad de la población en todo el mundo vive en países poseedores de armamento nuclear o que forman parte de alianzas nucleares. En esta coyuntura, la población mundial aumenta su preocupación ante una posible catástrofe nuclear o una guerra nuclear regional puesto que hay alrededor de 17.000 armas nucleares en el mundo.

A día de hoy, no se ha destruido físicamente ni una sola arma nuclear de conformidad con ningún tratado (bilateral o multilateral) y tampoco hay negociaciones en marcha sobre esta importante cuestión. Por el contrario, los países que poseen armamento nuclear cuentan con programas de modernización y la doctrina de la disuasión nuclear prevalece en sus políticas de seguridad.

A pesar de todo, las precauciones y cuidados no nos eximen de sufrir las consecuencias. Por esta razón, Ban Ki Moon, secretario general de Naciones Unidas, insiste en que no se prolifere este tipo de armamento. A día de hoy, los avances tecnológicos han hecho más baratos, sencillos y accesibles la producción y métodos de distribución de materiales químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, aunque los argumentos que se usaban durante la Guerra Fría se están volviendo a emplear para justificar las armas nucleares.

Ban Ki Moon advierte también sobre la amenaza que suponen las armas biológicas y llamó al Consejo de Seguridad a fortalecer la resolución 1540 para evitar que los actores estatales no adquieran este tipo de armamento para el que no hay una respuesta adecuada en contra.