El derribo del avión enciende los ánimos contra el régimen en las calles de Irán

Una multitud de ciudadanos se manifiesta en Teherán contra las autoridades iraníes tras haber sido engañados en la tragedia del Boeing 737
Estudiantes iraníes se manifiestan tras un homenaje a las víctimas del Boeing 737 de Ukraine International Airlines frente a la Universidad Amirkabir en la capital Teherán, el 11 de enero de 2020

AFP/ATTA KENARE  -   Estudiantes iraníes se manifiestan tras un homenaje a las víctimas del Boeing 737 de Ukraine International Airlines frente a la Universidad Amirkabir en Teherán, el 11 de enero

Cuando parecía que la ola de patriotismo desatada a raíz de la muerte del general Qassem Soleimani había permitido al régimen apaciguar los turbulentos ánimos de la calle y mantener prietas las filas, el derribo “involuntario” de un avión ucranio de pasajeros confundido con un misil de crucero –y la posterior admisión de culpa por parte de las autoridades iraníes tras días de silencio- ha vuelto a desatar la indignación. Y ahora con consecuencias impredecibles para el régimen de los ayatolás. 

Los jóvenes han sido los protagonistas de este nuevo desafío público al régimen. Cientos de personas se congregaron en los aledaños de la Universidad Tecnológica Amir Kabir, en Teherán, para prender velas en homenaje a los muertos en la tragedia del avión. Pero la vigilia derivó pronto en una protesta masiva contra las autoridades iraníes, como ha informado la agencia Efe. 

La Policía iraní acabó dispersando a la multitud que gritó lemas como "la renuncia (de los responsables) no es suficiente, un juicio es necesario" o "Muerte al dictador", en alusión al líder supremo, Alí Jamenei.

Este domingo fuentes de la Organización de la Aviación Civil iraní aseguraron que la reparación de las víctimas del accidente depende del acuerdo que alcancen Irán y Ucrania, recogía la agencia IRNA. La prensa, como los ciudadanos, también busca responsables en sus ediciones dominicales. En la calle se acusa directamente a las autoridades de haber mentido.

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NAZANIN TABATABAEE/WANA via REUTERS - Velas encendidas por las personas y las familias de las víctimas del accidente del avión Boeing 737 en Teherán, el pasado 11 de enero

También en las últimas horas uno de los líderes del Movimiento Verde opositor, Mehdi Karroubi, ha llamado al ayatolá Jamenei a que dimita: “Como comandante en jefe de nuestras fuerzas armadas, eres responsable directo. Si estabas al tanto y permitiste que las autoridades militares y de seguridad engañaran a la gente, no hay duda entonces de que te faltan los atributos de liderazgo constitucional”. 

Hay miedo e incertidumbre en la sociedad iraní. Se desconoce el alcance que tendrán en las vidas de los ciudadanos de este populoso país las nuevas sanciones impuestas por la Administración Trump y si acabará produciéndose una escalada militar abierta entre ambos países que ponga en peligro el futuro de esta sociedad. 

Una de las preguntas que surgen inevitablemente en estos momentos es por qué Teherán no cerró el aeropuerto y el espacio aéreo el miércoles, cuando la posibilidad de una respuesta estadounidense tras el ataque a las dos bases estaba sobre la mesa. “El retraso a la hora de dar la información no tenía la intención de ocultar lo ocurrido, sino que es rutinario que el Mando militar estudie antes el caso y toda la información se recabó el viernes por la mañana, y lo que ocurrió se tuvo claro entonces”, aseguró a los periodistas el general Amir Ali Hajizadeh, jefe de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria.

El general iraní exculpó a las autoridades de aviación por negar que el Boeing 737 había sido derribado porque los mandos militares no las habían informado. 

El avión se estrelló al sur de Teherán al poco de despegar del aeropuerto internacional Imán Jomeiní con destino a Kiev con 167 pasajeros, entre ellos 82 iraníes y 63 canadienses (estos últimos en su mayoría con doble nacionalidad), y nueve tripulantes ucranianos.

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AFP/ATTA KENARE -Cientos de estudiantes se habían reunido en los aledaños de la Universidad Amir Kabir, en el centro de Teherán, para rendir homenaje a los muertos en el desastre aéreo
Detención del embajador británico

En un episodio aún confuso, en la noche de este mismo sábado se conocía la noticia de que el embajador del Reino Unido en Irán, Rob Macaire, había sido detenido brevemente por las fuerzas de seguridad iraníes por supuestamente haber participado en las protestas. 

"Puedo confirmar que no participé en ninguna manifestación. Fui a un evento anunciado como una vigilia por las víctimas de la tragedia #PS752", aseguró en un mensaje de Twitter el diplomático, aludiendo al avión ucraniano derribado por error por Irán. Macaire explicó que es "normal querer rendir homenaje" a las víctimas ya que entre los pasajeros fallecidos había tres de nacionalidad británica, recogía la agencia Efe.

"Me fui después de cinco minutos, cuando algunos comenzaron a corear (lemas)", precisó el embajador británico. En este contexto, Macaire fue detenido "media hora después de abandonar la zona", según señaló el propio embajador, quien recordó que el arresto de diplomáticos es "ilegal en todos los países".

El ministro británico de Exteriores, Dominc Raab, denunció anoche que el arresto del embajador "sin motivo y sin explicaciones es una flagrante violación de la legislación internacional"."(Irán) puede continuar su marcha hacia un estatus de paria, con todo el aislamiento político y económico que ello conlleva, o bien reducir las tensiones y emprender un camino diplomático dirigido hacia adelante", agregó Raab en declaraciones recogidas por Efe. 

“Muy preocupado por la detención temporal del embajador del Reino Unido en Irán. El respeto absoluto por la convención de Viena es una obligación. La UE llama a la desescalada y a la diplomacia”, escribía el jefe de la diplomacia europea Josep Borrell en un tuit este domingo. 

Los medios oficiales iraníes acusaron al embajador de estar coordinando las protestas e indicaron que en esta jornada va a ser convocado por el Ministerio de Exteriores de Irán, que comentó por su parte que está esperando el informe policial.

Las protestas de las últimas horas recuperan el espíritu que desde mediados de noviembre pasado anima a miles de iraníes a protestar contra las autoridades de su país. La subida de los precios del petróleo desató una oleada de protestas en varias ciudades iraníes desde el pasado 15 de noviembre. Decenas de miles de personas se echaron a las calles. La represión del régimen acabó costándole la vida a centenares de personas, informaron organizaciones pro derechos humanos. Hubo varios miles de detenciones. El servicio de Internet fue suprimido. El régimen se empleaba con toda su dureza en las más severas protestas desde 1979. 

Quién sabe si un trágico error de cálculo –que le ha costado la vida a 176 personas, la mayoría de ellas iraníes- puede provocar un sismo para el régimen de los ayatolás. El oscurantismo y la soberbia de sus dirigentes pueden tener consecuencias impredecibles.