El director general de la OMC abandona el cargo un año antes de tiempo y deja a la organización sin rumbo

La institución se encuentra en uno de sus peores momentos por su escasa capacidad de llegar a acuerdos
El director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo

AFP/FABRICE COFFRINI  -   El director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo

El brasileño Roberto Azevedo, hasta ahora director general de la OMC (Organización Mundial del Comercio), ha abandonado este lunes el cargo en la institución un año antes de finalizar su mandato tras fichar por la multinacional Pepsi. El organismo se queda descabezado y sin rumbo en uno de sus momentos más complicados, con una escasa capacidad para llegar a acuerdos y muy criticada por Donald Trump, presidente de Estados Unidos. A mediados de mayo, Azevedo anunció que dejaría el cargo un año antes del final de su mandato por "motivos familiares". No faltan candidatos para suceder al brasileño. Hay ocho: tres africanos, dos europeos, dos asiáticos y un latinoamericano. Pero las tensiones internacionales y la creciente politización de las elecciones a la cabeza de las organizaciones internacionales podrían complicar el proceso de designación del nuevo director general.

Azevedo fue elegido para dirigir la OMC en 2013 y fue reelegido para un segundo mandato en 2017. La organización estuvo al borde del cierre administrativo a finales de 2019 por la reticencia de la Administración estadounidense a aprobar el presupuesto que destina para la organización. Estados Unidos finalmente dio su brazo a torcer a cambio de no financiar ninguna partida para los árbitros del Órgano de Apelación que concluían su mandato. Este hecho ha convertido a la institución en el rehén de Trump y el medio a través del cual impide que la OMC cumpla su función de dirimir en disputas comerciales entre los países miembros, ya que su función es emitir dictámenes en última instancia que los estados están obligados a cumplir.

Sin embargo, Estados Unidos impide desde el pasado 11 de diciembre el funcionamiento del Órgano de Apelación con su negativa a aprobar el nombramiento de los jueces que reemplacen a aquellos que cumplieron sus mandatos. Si en una situación normal ese órgano funciona con siete miembros, entre 2016 y 2019 lo hizo con apenas tres (quorum mínimo), pero en diciembre dos de ellos terminaban sus funciones, dejando a un solo juez en ejercicio. En medio de esta parálisis institucional, Azevedo ha decidido aceptar la oferta de la multinacional Pepsi, compañía para la que trabajará a partir del 1 de septiembre. Su nueva función será la de vicepresidente ejecutivo y responsable de asuntos corporativos y comunicaciones, un puesto recién creado y que será estrenado por el brasileño, ingeniero de formación y diplomático de carrera.

"Qué vergüenza, aludir a motivos personales y pasarse al sector privado. Esto es sálvese quien pueda", ha clamado a Efe sobre la salida de Azevedo una diplomática europea acreditada ante la OMC en Ginebra en declaraciones a Efe. Además de aludir a "motivos personales", el exdirector general ha asegurado a las delegaciones y a la prensa que su decisión de dejar la OMC con un año de anticipación tiene que ver con su voluntad de que el proceso de selección de su sucesor no perturbase la preparación de la conferencia ministerial de la OMC prevista para julio de 2021. “El señor Azevedo ha decidido dejar el puesto de manera oportunista, cuando la organización está hundida en su peor crisis”, ha señalado a Efe el expresidente del Órgano de Apelación de la OMC Ricardo Ramírez. “Siempre he pensado que él nunca tuvo un verdadero interés por sacar adelante la organización y esto únicamente lo confirma”, ha afirmado Ramírez, catedrático en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ramírez se ha mostrado de acuerdo con la necesidad de poner en marcha nuevas reglas para evitar que los directivos de la OMC y otras organizaciones multilaterales pasen con tanta facilidad al sector privado. 

El legado de Azevedo

Azevedo ha liderado iniciativas dentro de la OMC sobre cuestiones relacionadas con el género, el acoso laboral y sexual o los abusos de poder. También ha abierto la organización al sector privado para captar nuevas ideas. 
A partir de este lunes la OMC queda en manos de cuatro directores generales adjuntos, que serán los responsables de las decisiones en sus respectivas áreas hasta que se elija a un director general. La elección del próximo responsable deberá concretarse antes del próximo 7 de noviembre. 

El futuro jefe de la OMC tendrá por delante desafíos importantes como la preparación de la conferencia ministerial de 2021, la reactivación de las negociaciones y la resolución de los conflictos entre la organización y Estados Unidos. Todo ello en plena crisis económica mundial por la pandemia de la COVID-19. Washington considera que la OMC ha tratado a Estados Unidos de forma “injusta” y ha amenazado con abandonar la organización. Quiere que se renueve y desde diciembre bloquea el tribunal de apelaciones de su órgano de resolución de litigios.

"Estados Unidos quiere que el próximo director general comparta las preocupaciones estadounidenses, muchas de las cuales conciernen a China. Como el director general es elegido por consenso, esta posición firme complica la selección", explica el profesor de relaciones internacionales Manfred Elsig, del World Trade Institute en Berna en declaraciones recogidas por la agencia AFP. "Es posible que muchos miembros de la OMC quieran esperar hasta después de las elecciones, con la esperanza de un cambio de gobierno", estima.

Del 7 al 16 de septiembre la OMC llevará a cabo una primera ronda de consultas -conocidas como "confesionales"- con cada uno de los miembros para eliminar a los tres candidatos peor colocados para obtener un apoyo consensual. Se celebrarán dos rondas más, probablemente en octubre y noviembre. La incapacidad de los países miembros de ponerse de acuerdo en julio para nombrar a un director interino ha demostrado "la politización del tema", señala una fuente cercana al caso consultada por la agencia AFP. "El tema es saber hasta dónde podrían estar dispuestos a llegar algunos, por ejemplo, bloqueando a un candidato aceptado por los otros miembros", afirma un diplomático occidental a preguntas de la agencia AFP.