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El Donbás: la última guerra de Europa

La crisis en el este de Ucrania se ha intensificado en medio de las tensiones entre la OTAN y Rusia
Un militante de la autoproclamada República Popular de Donetsk (DNR) observa desde una posición de primera línea en la línea de separación de las fuerzas armadas ucranianas a las afueras de la ciudad de Donetsk, el 19 de noviembre de 2021

REUTERS/ALEXANDER ERMOCHENKO  -   Un militante de la autoproclamada República Popular de Donetsk (DNR) observa desde una posición de primera línea en la línea de separación de las fuerzas armadas ucranianas a las afueras de la ciudad de Donetsk, el 19 de noviembre de 2021

8 años después del “Euromaidán” Ucrania vuelve a estar en el foco mediático y en el centro de atención de la comunidad internacional por la actual crisis con Rusia, una disputa en la que Estados Unidos también tiene un papel clave. No obstante, es necesario hacer un repaso de estos últimos años para comprender la actual controversia y la postura de los actores involucrados, tanto de las autoridades ucranianas, como de los grupos prorrusos del este del país.  

En noviembre de 2013 las manifestaciones en Maidán Nezalézhnosti (la Plaza de la Independencia) de Kiev coparon los titulares de los principales medios de comunicación. 1.500 ciudadanos, en su mayoría opositores políticos, activistas y periodistas, se desplazaron a la céntrica plaza de la capital el 21 de noviembre para protestar contra la decisión de Viktor Yanukovich de suspender el acuerdo de asociación con la Unión Europea. Este tratado se enmarcaba en el proyecto “Países de la Asociación Oriental”, un plan de Bruselas para intensificar la cooperación con algunos países vecinos, todos ellos, repúblicas exsoviéticas. De esta manera, Bruselas mantiene tratados con Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia y Moldavia en distintas materias, como comercio, visados, seguridad energética o protección de los derechos humanos.

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AFP/ SERGEI SUPINSKY - Los partidarios ucranianos del "Euromaidán" se mantienen unidos para evitar un ataque de los opositores al Euromaidán que han acudido a desmantelar sus barricadas el 18 de enero de 2014 en Kiev

Uno de los motivos que llevó a Yanukovich a no firmar el acuerdo fue la negativa europea de donar más fondos a Kiev. El mandatario ucraniano pidió “un programa de ayuda financiera y económica” estimado en 160.000 millones de dólares. Asimismo, el Gobierno ucraniano solicitó apoyo para modernizar el sistema de gasoducto y la cancelación de restricciones a la importación de productos nacionales. No obstante, Bruselas acusó a Rusia de “presionar” a Yanukovich para que no firmase dicho tratado.  

En consecuencia, la protesta que comenzó en el centro de Kiev rápidamente se extendió a otras ciudades del país. El movimiento denominado “Euromaidán” también llegó a ciudades como París, Múnich o Toronto. A medida que las marchas aumentaron, comenzaron también los enfrentamientos. Por un lado, entre manifestantes y fuerzas de seguridad; y por otro, entre manifestantes y titushki, jóvenes partidarios del Gobierno de Yanukovich.

Las protestas finalizaron el 22 de febrero de 2014, después de que los manifestantes asaltaran el Palacio Presidencial exigiendo la dimisión de Yanukovich. El expresidente huye de Kiev y se forma un Gobierno interino encabezado por Alexandre Turchnikov. No obstante, la situación en el país sigue siendo desoladora. La crisis económica se acentúa y los combates entre ciudadanos persisten.

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AFP/ SERGEI SUPINSKY - Activistas de Euromaidan (nombre dado a la plaza de la Independencia) se sitúan frente a una barricada para evitar un ataque policial en Kiev el 24 de enero de 2014
Una sociedad dividida 

El Euromaidán reveló la fuerte división de la sociedad ucraniana respecto a la Unión Europea y a Rusia. Según una encuesta realizada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev el mes que comenzaron las protestas, el 54% de la población estaba a favor de unirse a la UE, mientras que el 46% estaba en contra. Por otra parte, un 51% prefería la UE frente al 49%, que era partidario de la Unión Aduanera con Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. Esta fracción es especialmente papable en las distintas regiones de Ucrania. Mientras la parte occidental es más afín a Europa, la parte del este prefiere aproximarse a Rusia. En las elecciones de 2010, Yulia Tymoskhenko, candidata proeuropea, obtuvo mejores resultados en el oeste del país, mientras que Yanukovich, cercano a Moscú, venció en la parte oriental. La disparidad entre el este y el oeste del país también se extiende a aspectos más básicos, como el idioma, ya que en las regiones más próximas a Rusia los ciudadanos hablan ruso, a diferencia de las zonas de occidente, donde la principal lengua es el ucraniano.

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REUTERS/SERGEI KARPUKHIN - Viktor Yanukovich (izq.), hace un guiño a su homólogo ruso, Vladímir Putin, durante una ceremonia de firma tras una reunión de la Comisión Interestatal Ruso-Ucraniana en el Kremlin, en Moscú, Rusia, el 17 de diciembre de 2013

En el acuerdo de asociación entre Bruselas y Kiev se hacía constantemente referencia al “carácter europeo” de Ucrania, sin tener en cuenta que muchos ciudadanos del país no se sentían identificados con esas palabras. En la introducción se definía a Ucrania "como un país europeo con una historia y unos valores comunes con los otros miembros de la UE", además de subrayar "la importancia que Ucrania le da a su identidad europea", pese a que una gran parte del país se siente más cercano a Rusia.

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REUTERS/GLEB GARANICH - Miembros del batallón Azov asisten a una concentración en el Día del Voluntario en honor a los combatientes, que se unieron a las fuerzas armadas ucranianas durante un conflicto militar en las regiones del este del país, en el centro de Kiev, Ucrania 14 de marzo de 2020
El conflicto se traslada de Crimea al Donbás  

Las controversias que florecieron durante el Euromaidán se trasladaron a la península de Crimea, una zona donde la mayoría de la población es rusa. Tras la destitución de Yanukovich, los ciudadanos de la región comenzaron a manifestarse en contra del nuevo Gobierno ucraniano. Moscú consideró los sucesos como un “levantamiento interno” que se producía “en respuesta al levantamiento de Kiev”, según la agencia Reuters. El punto de inflexión de esta crisis llegó el 16 de marzo de 2014, cuando el Parlamento de la península organizó un referéndum para decidir si la región quería permanecer en Ucrania o por el contrario formar parte de Rusia. El 96,77% de los ciudadanos votaron a favor de la entrada de Crimea a la Federación Rusa, por lo que, dos días después de la votación, Vladimir Putin firma la anexión de la península. Bruselas y Washington consideraron este referéndum ilegal e impusieron sanciones a Moscú por su “agresión” a Ucrania. Asimismo, la OTAN suspendió sus actividades y acuerdos con Rusia, un suceso que recordaba a los peores momentos de la Guerra Fría.

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AFP/ALEXEY DRUZHININ - El presidente ruso Vladimir Putin asiste a un concierto que marca el séptimo aniversario de la anexión de Crimea por parte de Rusia en el estadio Luzhniki en Moscú el 18 de marzo de 2021

Con la independencia de Crimea se abrió un nuevo conflicto entre el Gobierno de Kiev y las fuerzas separatistas prorrusas en el este, en concreto, en la región del Donbás. Esta guerra, considerada la última de Europa, todavía no ha finalizado y ya se ha cobrado más de 14.000 vidas según cifras oficiales. Las manifestaciones prorrusas en Donetsk y Lugansk, lugares donde el Gobierno de transición había incrementado el control por su afinidad hacia Moscú, fueron el preludio de la contienda. Siguiendo a estas protestas, se produce un asalto a varios edificios gubernamentales y se proclama la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk.

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AFP/AFP - Mapa de Ucrania en el que se localizan las regiones bajo control separatista y Crimea, anexionada por Rusia
Un gobierno débil  

Los combates se intensifican en lugares como Savur Mogyla o el aeropuerto de Donetsk. Mientras tanto, en mayo de 2014 se celebran unas elecciones marcadas por la polémica, ya que los ciudadanos de las regiones del este no pudieron votar. Estos comicios dieron la victoria a Petró Poroshenko, un candidato proeuropeo que no pudo solucionar la grave crisis política, social y económica del país. Por este motivo, el magnate ucraniano no logró ganar las próximas elecciones de 2019. A Poroshenko le sustituye el conocido comediante Volodimir Zelensky, que prometió defender la lengua y la cultura ucraniana, además de apoyar la entrada del país en la Unión Europea. Pero, al igual que ocurrió con Poroshenko, la popularidad de Zelensky ha caído con el paso del tiempo. Tal y como señala el medio GEOPOL21, una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev celebrada hace un año, reveló que, en caso de elecciones presidenciales, Zelensky quedaría en tercer lugar con solo el 18,7% de los votos y ganaría el partido proruso Por la Vida con un 22,1% de los votos.

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REUTERS/GLEB GARANICH - Veteranos del batallón Azov y activistas y simpatizantes del cuerpo civil Azov participan en la Marcha de los Defensores de Ucrania como parte de las celebraciones del Día de la Independencia de Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 24 de agosto de 2020

El descontento social no responde solo a la situación económica o la continuidad de la guerra, sino también a los escándalos dentro del propio Gobierno. Como el caso del exministro del Interior, Arsen Avakov, vinculado a grupos de extrema derecha y neonazis como el Batallón Azov, una milicia ultranacionalista ucraniana.  

Las instituciones internacionales han abogado por una solución pacífica al conflicto en el Donbas. Sin embargo, tras casi 8 años después, la tensión entre Kiev y los grupos prorrusos continúa latente mientras que las escaladas bélicas cada vez son mas frecuentes. Los acuerdos de paz de Minsk aportaron algunos avances, como el intercambio de prisioneros o conversaciones de paz, aunque, en balance, los resultados han sido escasos y no han conseguido su objetivo final: terminar con la guerra.

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PHOTO/AFP - Militares ucranianos patrullan a lo largo de una posición en la línea del frente con los separatistas apoyados por Rusia, no lejos de Avdiivka, región de Donetsk

Por otro lado, la creciente disputa entre la OTAN y Rusia ha deteriorado la situación en el este de Ucrania. Estados Unidos ha acusado a Moscú de planear una invasión tras desplegar sus tropas en la frontera. El Kremlin, por su parte, condena las actividades de la Alianza Atlántica cerca de su territorio. "Rusia está llevando a cabo una política pacífica, pero tiene derecho a garantizar su seguridad a mediano y largo plazo", declaró Putin tras la reunión que mantuvo con Biden. El presidente estadounidense amenazó con “fuertes medidas económicas y de otro tipo” en caso de una agresión a Ucrania.