El embargo de armas a Irán ha llegado a su fin

Las sanciones impuestas a la compra y venta de armas a la República Islámica expiran este domingo
El presidente iraní Hassan Rohani

PHOTO/REUTERS  -   El presidente iraní Hassan Rohani

En 2007, Naciones Unidas impuso un embargo de armas formal a la teocracia iraní, en medio de las creciente tensiones por el programa nuclear del país persa.

La respuesta de Teherán fue suspender su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y seguir hacia adelante con su programa nuclear a pesar de la “intimidación” de la ONU.

Entre las sanciones impuestas estaban: la compra o adquisición de dólares; el comercio de Irán de oro o metales preciosos; las transacciones relacionadas con petróleo; las vinculadas al sector energético; o el embargo sobre transferencias de armas.

Durante mucho tiempo, las Fuerzas Armadas de Irán han ido sobreviviendo con lo que tenían. Aunque Estados Unidos y Reino Unido vendieron armas al Shah, pro-occidental, en la década de los 60 y 70, la República islámica que le siguió perdió más de la mitad de ese equipo en la guerra de ocho años con el Irak de Saddam Hussein.

A las sanciones de la ONU se unieron las restricciones comerciales de la Unión Europea. Todo esto profundizó la crisis económica que ya estaba afectando al régimen.

Pero en 2015 llegó el trascendental acuerdo nuclear entre Irán y seis potencias mundiales: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. El acuerdo fue firmado tras más de dos años de negociaciones. Conocido como el Plan Conjunto de Acción Comprehensiva (JCPOA, por sus siglas en inglés) fue considerado como un hito en la política exterior del por entonces presidente de los Estados Unidos, Barak Obama.

El pacto contemplaba levantar las sanciones económicas contra Teherán a cambio de que este limitara su programa de energía atómico. Este programa había levantado ciertas preocupaciones entre las potencias internacionales por su posible uso en una hipotética carreara nuclear.

Sin embargo, en 2018 pareció que todo se venía abajo, o casi. La llegada a la Casa Blanca del ultraconservador Donald Trump, que durante la campaña presidencial en 2016 ya hablaba de la retirada del acuerdo de 2016, supuso la salida de la principal potencia global.

Con la salida de Washington del acuerdo de 2015, la Administración Trump desafió a sus aliados europeos, que advirtieron que la medida podría tener devastadores consecuencias humanitarias; mientras, la Administración Trump impuso nuevas sanciones al sector financiero de Irán.

Londres, París y Berlín, continuaron sus diálogos con Teherán para salvar el JCPOA. "Juntos enfatizamos nuestro compromiso continuo con el JCPOA. Este acuerdo es muy importante para nuestra seguridad compartida", se puede leer en un comunicado conjunto de los Gobiernos de Francia, Reino Unido y Alemania.

Estados Unidos e Irán llevan décadas enfrentados
PHOTO-Estados Unidos e Irán llevan décadas enfrentados

Por tanto, desde que Irán aceptó el JCPOA, ha estado esperando al levantamiento programado en octubre de 2020 del embargo sobre transferencias de armas. Pero, según señala Barbara Slavin, investigadora principal del Atlantic Council, Irán ha demostrado una capacidad significativa para desarrollar sistemas por sí solo, reduciendo la necesidad de costosas importaciones. “Es probable que sus compras estén limitadas, sobre todo por las restricciones económicas y geopolíticas, incluido el impacto de las sanciones de EEUU, la pandemia de la COVID-19 y la precaución por parte de los posibles proveedores”, señala Slavin.

Este miércoles el presidente de Irán, Hasán Rohaní, recalcó que su país ya podrá comprar y vender armas a partir de este domingo, fecha en la que expira el embargo. “El próximo domingo anunciaremos las buenas noticias de que los diez años de cruel embargo de armas terminan", ha señalado, antes de agregar que Irán "ha luchado con Estados Unidos en este asunto desde hace cuatro años", según ha informado la agencia iraní de noticias Mehr.

Estados Unidos estaba decidido a garantizar que Irán no pudiera comprar ni vender armas. Cuando el fin del embargo de armas se asomaba en agosto, Washington trató de impulsar una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que la hubiera prorrogado indefinidamente. China y Rusia se opusieron a la resolución, mientras que Francia, Alemania y Reino Unido se abstuvieron de votar, aislando a Estados Unidos y destacando su posición marginal sobre Irán.

Instalaciones iraníes del sector nuclear
PHOTO-Instalaciones iraníes del sector nuclear

Ahora la República Islámica está en el proceso de buscar posibles vendedores. Irán podría incentivar el comercio con Rusia para que suministre nuevas armas otorgándole más acceso a las bases militares iraníes. En la década de 1990, buscó equipos del bloque del este después del final de la Guerra Fría, pero se vio obstaculizado por la presión política de Estados Unidos y la falta de fondos. 

En 2019, la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU publicó que Irán comenzaría a comprar equipo militar de alta calidad de Rusia, y, esta semana, Levan Jagarian, embajador de Rusia en Irán, aseguró que su Gobierno considerará vender uno de sus avanzados antiaéreos S-400 sistemas de misiles al régimen de los ayatolás.