El Estado Islámico pierde terreno en Kobane gracias a los kurdos y la alianza internacional

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Por Samira Maaluf
Foto: Un grupo de kurdos miran desde Turquía una columna de humo provocada por los combates en la ciudad siria de Kobane. 
 
Los yihadistas del Estado Islámico (EI) empiezan a retroceder en Kobane, la ciudad siria de mayoría kurda que asediaron hace casi un mes. Los defensores kurdos de esta ciudad situada en la frontera con Turquía, llevan a cabo una lucha heroica contra las hordas yihadistas. Luchan y seguirán luchando casa por casa frente a unos extremistas enloquecidos que recurren a los atentados suicidas y a otras barbaridades por el estilo para ganar la batalla de Kobane. Los milicias kurdas del YPG  cuentan con el apoyo aéreo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que no ha querido enviar tropas terrestres a Siria. Turquía está a favor de esta opción, pero pone como condición para enviar sus soldados y tanques a territorio sirio que también lo hagan otros países. Mientras, Ankara observa la situación en Kobane desde fuera y hace unos días atacó las posiciones de los insurgentes kurdos de Turquía enrolados en el PKK. Hace tan sólo una semana, todo indicaba que los yihadistas, bien armados y equipados, iban a ganar la batalla. Llegaron a ocupar la mitad de Kobane e izaron su bandera negra. Ahora, la situación ha cambiado, “los combates ya no son tan intensos, los yihadistas están  retrocediendo y han tenido muchas bajas. Los ataques aéreos de la coalición internacional les han hecho daño y la resistencia de nuestros combatientes ha sido ejemplar”, explica un refugiado kurdo de Siria que logró llegar a territorio turco con toda su familia. Los refugiados esperan que el EI sea aplastado sin contemplaciones, porque si no es así, no podrán regresar a sus hogares. 
 
“Venceremos”
“Venceremos”, es el eslogan que lanzan todos los refugiados kurdos de Siria que han salvados sus vidas y viven en Turquía. Los bombardeos de la alianza de países occidentales y musulmanes están siendo efectivos. Hasta las milicias kurdas que llegaron a considerar que esos ataques desde el aire eran ineficaces, reconocen ahora que han golpeado duramente a los terroristas. En los últimos días, los ataques aéreos  destruyeron muchos vehículos y posiciones del EI. Las milicias kurdas reclaman más bombardeos y se muestran optimistas sobre el futuro de Kobane. “Sólo controlan 20% de la ciudad”, aseguró Idris Nassen, un jefe de la resistencia kurda contra la barbarie yihadista. La insurgencia kurda, que en Kobane se agrupa en la principal formación kurda de Siria, el Partido de la Unión Democrática (PYD),  sabe hacer frente a los brutales ataques de los terroristas y tiene a su favor un factor importante: la simpatía y el apoyo de la población local. Es algo que no tienen los yihadistas del EI en Kobane. Además, los francotiradores de las milicias kurdas han causado muchas  bajas entre los combatientes del EI. La batalla no está ganada todavía, porque los terroristas siguen empeñados en hacer daño y en  morir matando si es necesario. Este jueves pasado se mantenían relativamente fuertes en los frentes este y sur de Kobane. La ayuda de la experimentada guerrilla kurda del PKK está siendo clave para los kurdos  que defienden la ciudad. El PKK ha peleado duro contra el Estado turco durante muchos años  y sus milicianos están bregados en mil batallas.  Ankara y el PKK iniciaron un complejo proceso de negociación para acabar con la violencia, pero las espadas siguen en alto, como se vio en el bombardeo turco a las posiciones de este partido,  y muchos jefes militares que  combatieron a la guerrilla kurda no ven con buenos ojos esta iniciativa de paz. 
 
La guerrilla del PKK
Alemania ayuda militarmente a los ‘peshmerga’ kurdos que luchan contra el EI en el norte de Irak, pero no quiere ni oír hablar del PKK. Esta fuerza kurda de Turquía está desempeñando, sin embargo, un papel fundamental en la liberación de Kobane de las hordas yihadistas. Pero ni Estados Unidos ni sus aliados occidentales quieren enemistarse con los dirigentes turcos. Washington necesita las bases militares turcas. Los intereses económicos occidentales en una potencia emergente como Turquía y el papel geopolítico clave en muchos conflictos que desempeña este país pesan más que otras consideraciones. Por ejemplo, pesan más que el hecho de que 180.000 civiles sirios, la mayoría kurdos, hayan tenido que huir a territorio turco desde que empezó el asedio yihadista a Kobane. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, el balance de un mes de combates en Kobane es de  662 personas muertas, de ellos al menos 374 terroristas del EI caídos a causa de los bombardeos de la coalición y los enfrentamientos con las milicias kurdas. En los últimos días, hubo unos cincuenta ataques de la coalición internacional contra posiciones del EI, según informó el portavoz del Pentágono, John Kirby. Mientras, los kurdos de Turquía siguen enfrentados al poder de Ankara por su inacción frente al conflicto de Kobane,  y tras numerosos días de protestas callejeras que se saldaron con más de 20 muertos, muchos detenidos políticos kurdos empezaron una huelga de hambre. Según el partido kurdo HDP, los huelguistas son varios miles, e iniciaron su movimiento de protesta el pasado fin de semana. Su objetivo es conseguir la apertura y consolidación de un corredor humanitario entre Turquía y Kobane. Ya hubo una huelga de hambre parecida en 2012, y el propio Abdullah Ocalan, líder del PKK encarcelado, tuvo que pedir a los huelguistas que abandonaran la protesta.