El euro digital: España intenta dar un paso adelante en el mercado de las criptomonedas

La intención es no quedarse atrás y participar de la diversidad de pagos y aplicaciones
MONEDAS DIGITALES

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El Banco Central Europeo creará por primera vez divisas nacionales digitales. De esta manera, se ha unido a una tendencia mundial. El programa Central Bank Digital Currency (CBDC) ya ha puesto en marcha la versión europea de dinero digital, que podrá competir con las criptomonedas y con las divisas digitales que ya hay en Rusia y en China. La intención es no quedarse atrás y poder participar de la diversidad de pagos y aplicaciones de intercambio de dinero digital en el territorio europeo, sin restricciones. La firma Iberpay centraliza el proyecto en España, pero las pruebas de la nueva divisa participan otras cinco entidades bancarias. Estas son Santander, BBVA, Sabadell, Bankia y CaixaBank. Así pues, el euro digital busca integrarse en el creciente mercado de criptomonedas.  

Este cambio implicaría una mejora considerable en la velocidad de los pagos y transferencias tanto nacionales como internacionales. Para el usuario es una variable clave, con la que podrá ver un incremento sustancial en la agilidad de los pagos digitales. Por otra parte, si los bancos más importantes comienzan a operar dentro de las criptomonedas, habrá un mayor control sobre este tipo de transacciones. Esto brindará más seguridad a los usuarios y una mayor protección a criptomonedas tan populares como el Bitcoin.  

BITCOIN
AFP PHOTO/ANTHONY WALLACE - Cajeros automáticos para la moneda digital Bitcoin en Hong Kong

Actualmente, las criptomonedas se encuentran descentralizadas y no tienen un control de un organismo específico. Esta es, quizás, la diferencia fundamental entre las criptomonedas y el dinero tradicional. Por otro lado, otra característica fundamental de las criptomonedas es su internacionalización. Es evidente que las transacciones con Bitcoin o con Ehereum son mucho más veloces. Sin embargo, en Europa, algunos especialistas destacan que para realizar transferencias internacionales con euros hoy en día existe Swift, una tecnología que supone retrasos de hasta dos días. Con el euro digital se intentará competir con esta gran ventaja que tienen las criptomonedas sobre los sistemas de pago tradicionales. 

Una oportunidad para Europa 

El desarrollo de un sistema financiero con una moneda digital tendrá consecuencias en la política monetaria, aunque estas todavía no pueden ser previstas. El entorno está ahora dominado por Internet y por el desarrollo de tecnologías de la información. En el mercado de criptomonedas, no hay duda de que China lleva la delantera. Sin embargo, el euro digital podría representar un gran paso para Europa. Es más, la amenaza de cambio no está precisamente en el sistema Bitcoin u otra criptomoneda, sino en el dominio de China o Rusia. Está claro que Europa precisa transformar su modelo económico que hoy en día se basa en lo industrial, y pasar a lo tecnológico basado en Internet. Sin embargo, la competencia será un factor de gran dificultad, ya que la centralidad del desarrollo no está en Europa sino en la costa este de Estados Unidos.  

Con todo, el nuevo competidor de Bitcoin podría impactar especialmente en el mercado español, ya que las operaciones diarias podrían cambiar radicalmente. Es imprescindible adaptar el dinero tradicional a una operativa digital que solo involucre lo tecnológico, es decir, que la operativa pueda ser de máquina a máquina. Ciertamente, los bancos tradicionales tal como los conocemos hoy en día están destinados a desaparecer. Sin duda, estos mismos precisan nuevos sistemas y nuevas maneras de organización acordes al mundo del futuro.   

Dicho esto, el proyecto no estaría completo sin la integración y conexión entre diversas redes sectoriales no bancarias, o quizás mixtas, para dar paso un tipo de transferencias en las que no sean necesarios los bancos. En definitiva, habrá que esperar a que se implemente este ambicioso proyecto que promete cambios, innovación tecnológica y nuevas formas del manejo del dinero, sobre todo en el territorio español.