El FMI alerta de una desaceleración del 90% de la economía mundial

La nueva directora del organismo, Kristalina Georgieva, ha defendido en su primer discurso la independencia de los bancos centrales
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, ha anunciado que habrá una desaceleración en el 90% de los países en su primer discurso en Washington. La economista ha aprovechado para defender la independencia de los bancos centrales frente al poder político.

AFP/ERIC BARADAT  -   La directora del FMI, Kristalina Georgieva, ha anunciado que habrá una desaceleración en el 90% de los países en su primer discurso en Washington. La economista ha aprovechado para defender la independencia de los bancos centrales frente al poder político.


A una semana de la inauguración de la asamblea anual del FMI (Fondo Monetario Internacional), la nueva directora del organismo, Kristalina Georgieva, ha adelantado las claves y los temas que se tratarán en el encuentro que congrega a los principales actores de las finanzas globales este martes. La búlgara ha anunciado en Washington que habrá una desaceleración del 90% de la economía mundial y ha defendido la independencia de los bancos centrales frente al poder político. 

Georgieva también ha explicado que el organismo rebajará la próxima semana sus previsiones para 2019 y 2020. “La desaceleración generalizada en todos los países del mundo hará que el crecimiento caiga a su tasa más baja desde principios de la década”, ha aseverado Georgieva. La búlgara ha empleado un tono franco y contundente en su primera intervención y no le ha temblado el pulso para decir que prácticamente todos los países del mundo crecerán menos en este año que en 2018 o que las tensiones comerciales ya están suponiendo una abultada factura para la economía global de hasta 640.000 millones de euros. “Las profundas interconexiones de la economía provocan que a muchos países les afecten las tensiones comerciales que se están produciendo”, ha afirmado. Además, Georgieva ha alertado de que una escalada en la guerra comercial, en referencia a los aranceles sobre productos de la UE anunciados por el presidente de Estados Unidos, podrían tener efectos negativos para toda una generación. 

De una manera algo velada y sin nombrarlos directamente, la exvicepresidenta de la Comisión Europea ha asestado una crítica a la política monetaria que han incentivado los Gobiernos de Estados Unidos y Alemania. La búlgara ha aprovechado su primer discurso para hacer hincapié y defender la independencia de los bancos centrales. “Están trabajando en una situación económica muy complicada y su independencia es el cimiento de una buena política monetaria. Deben explicar claramente qué decisiones están tomando y actuar en base a los datos que manejan. Si es necesario, los tipos de interés deben permanecer bajos pero ahora mismo son demasiado bajos, incluso negativos en muchas de las economías avanzadas”, ha explicado. Georgieva ha abogado por empezar a utilizar otro tipo de herramientas monetarias y ha dicho que los bajos tipos de interés tiene efectos negativos, especialmente para los ahorradores e inversores. 

La economista ha recalcado que las políticas monetarias y financieras no deben ser las únicas y ha pedido que también deben utilizarse políticas fiscales. Georgieva ha echado un capote al BCE, que lleva meses pidiendo a los países con margen en la eurozona para gastar más que realicen una política fiscal más expansiva, y reclamó a Alemania, Corea de Sur o Países Bajos más gasto en innovación e I+D para impulsar la demanda y el crecimiento económico.

La directora del FMI ha recalcado en su discurso la necesidad de hacer frente a los tensiones geopolíticas que pueden afectar a la economía global. “Cadenas de suministro rotas y la amenaza de un muro de Berlín digital son amenazas para el bienestar de los ciudadanos”, ha señalado Georgieva en referencia al conflicto por el desarrollo de la tecnología 5G que mantienen la Administración de Donald Trump y la coloso tecnológico Huawei. Georgieva ha finalizado su debut en público pidiendo a todos los países coordinación para evitar que la desaceleración se convierta en una crisis a nivel global. “Si esperamos a que se produzca la próxima crisis, será muy tarde. Debemos actuar ya y juntos”.