El foro Diálogo 5+5 aboga por estimular las relaciones comerciales entre norte y sur del Mediterráneo

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Redacción Atalayar
La voluntad de estimular las relaciones comerciales  entre los países de la ribera norte y sur del Mediterráneo centró el debate del segundo Foro Económico y Empresarial que organizó, en Lisboa, el grupo Diálogo 5+5. Los proyectos relacionados con gestión del agua y de los recursos marinos, movilidad sostenible, agricultura, turismo,  urbanismo y cambio climático fueron también ampliamente debatidos por los representantes políticos y económicos de los  Estados que conforman el grupo Diálogo 5+5.  La delegación española estuvo encabezada por el ministro de Defensa, Pedro Morenés. Por parte empresarial, estuvieron presentes en el foro el presidente de CEPYME, Jesús Terciado; su homólogo en la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano; y el director general de la  Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA), José Luis González-Vallvé. La entidad Diálogo 5 + 5 agrupa a cinco países de la Europa mediterránea, España, Francia, Italia, Portugal y Malta, y otros cinco de la ribera sur del Mediterráneo, Argelia, Marruecos, Túnez, Libia y Mauritania. Los 10 Estados de la cuenca del Mediterráneo crearon este foro de diálogo en 1990 para estrechar los lazos económicos, políticos y humanos entre el norte y el sur de la región. El grupo tiene su origen en la declaración suscrita en Roma, en octubre de 1990, entre los cinco países integrantes de la Unión del Magreb Árabe (UMA) y cuatro de la Unión Europea (UE). Fue la respuesta política  a los cambios en las dinámicas de integración regional que estaba experimentando el Mediterráneo occidental tras la creación de la UMA  y el lanzamiento de la Política Mediterránea Renovada por parte de la UE. El grupo 5+5 surgió como un punto de encuentro donde buscar soluciones comunes a problemas compartidos.

España desempeña un papel muy activo en el 5+5, porque es junto con Francia el país que más intereses económicos y políticos tiene en el Magreb. Tanto es así que aunque España y Francia sean dos grandes aliados en la UE, también son competidores, sobre todo en el mercado marroquí. En Argelia, España superó a Francia como socio comercial y se situó  en primera posición. En el foro lisboeta, el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Rui Machete, puso el acento en la necesidad de promover la inversión, incrementar los intercambios económicos y movilizar a los agentes económicos del norte y del sur del Mediterráneo para facilitar la circulación de ciudadanos y empresas. “Tenemos que trabajar de forma más estrecha para capitalizar el potencial que existe en las relaciones comerciales entre los 10 países”, manifestó el jefe de la diplomacia portuguesa. “El primer paso será establecer una red que agrupe a nuestras asociaciones y cámaras de comercio e inversión”,  subrayó Machete. A dicho evento también acudió el número dos del Gobierno portugués, el viceprimer ministro Paulo Portas, quien aseguró a las firmas extranjeras presentes que éste es “un buen momento para hacer alianzas con empresas lusas, una vez el país espera regresar al crecimiento este año después de tres ejercicios consecutivos en recesión”. El Gobierno portugués anunció que organizará a lo largo de 2014 una reunión con los ministros de Turismo del  grupo 5+5 y que acogerá también, en el segundo semestre del año, un encuentro con los titulares de Medio Ambiente y Energía.

Por parte de la zona sur del Mediterráneo occidental, el ministro mauritano de Asuntos Exteriores, Ahmed Uld Teguedi, indicó que “la solidaridad en las relaciones políticas entre los del 5+5  y la seguridad en su espacio común suponen una alianza económica que favorezca el crecimiento y el desarrollo integral”, sobre todo en el Magreb, que “sufre pobreza y subdesarrollo”. El ministro mauritano, que representó en el foro al país más atrasado del Magreb, consideró que  no podrá haber “una integración fructífera, rentable y benéfica” entre el norte y el sur del Mediterráneo occidental sin una estrategia política y diplomática adecuada. Por su parte, el secretario general de la Union por el Mediterráneo, Fathallah Sijilmassi, calificó el evento organizado por el foro Diálogo 5+5 como “verdadera locomotora, pero no sólo para el propio  crecimiento  y desarrollo, sino también para el conjunto del Mediterráneo y con una visión más enfocada hacia el continente africano”. Para Sijilmassi, “el concepto de diplomacia-economía tiene que servir para que las diplomacias apoyen los esfuerzos de las empresas”. Por parte argelina, el director de  cooperación con la UE en el seno del Ministerio de Asuntos Exteriores, Ali Mokrani, valoró muy positivamente la celebración del foro, que reunió a representantes de unas 400 empresas. Después del evento económico se celebró en Lisboa una reunión ministerial de los 10 países del Mediterráneo occidental en la que se estudió  la hoja de ruta aprobada en el foro.