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El Frente Polisario provoca con su desfile militar infantil en presencia del enviado de la ONU para el Sáhara Occidental

Staffan de Mistura comprobó en persona la complicada situación que se vive en los campamentos de refugiados de Tinduf en Argelia
Staffan de Mistura

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Gran impacto por el desfile militar de niños organizado por el Frente Polisario ante Staffan de Mistura, enviado especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el Sáhara Occidental, durante la visita de este a los campamentos de refugiados en Tinduf en Argelia.

Según informó el medio Al-Arab, el Frente Polisario dispuso un desfile militar infantil ante los ojos de Staffan de Mistura, quien quiso comprobar sobre el terreno la difícil situación que se vive en los campamentos de refugiados de Tinduf. 

Como señaló el medio Al-Arab, organizaciones de derechos humanos catalogaron esta actividad como una provocación y un desafío al derecho internacional que prohíbe categóricamente el reclutamiento militar de niños. Las miras de las críticas también estuvieron puestas en Argelia, como aliado del Frente Polisario y por acoger en su propio territorio este tipo de actos militares con niños, celebrados en los campamentos de refugiados de Tinduf, en territorio argelino. 

Staffan de Mistura, enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf en Argelia

El Frente Polisario, entre otros actos, recibió al enviado de la ONU con un desfile militar de niños como demostración de fuerza, a pesar de que la normativa internacional de derechos humanos prohíbe el reclutamiento forzoso de niños y el uso de armas por parte de estos, como recordó el medio Al-Arab. 

La Alianza Internacional para la Defensa de los Derechos y las Libertades condenó el reclutamiento y el uso político de niños con fines militares en los campamentos de Tinduf, situados en territorio argelino. Según esta ONG francesa encargada de la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas, “se trata de un crimen internacional que exige procesamientos y seguimientos internacionales contra todas las personas implicadas”, como informó el medio Al-Arab. 

Esta organización añadió que “todo reclutamiento, explotación y participación de niños en conflictos y guerras está completamente prohibido y tipificado como delito por el derecho internacional”, que coloca a “todos los responsables de esta práctica dentro del ámbito de responsabilidad y los expone al seguimiento legal internacional”. 

Staffan de Mistura, enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf en ArgeliaEl Frente Polisario dispuso imágenes que muestran el reclutamiento de niños con uniforme militar y portando armas en “desfiles militares”, lo que es considerado un crimen internacional, de acuerdo con la jurisdicción de la Corte Penal Internacional y las convenciones internacionales que señalan que hay que proteger principalmente a los niños en conflictos globales.

Según el medio Al-Arab, diferentes informes internacionales señalan que niños están siendo reclutados y obligados a tomar parte en actos militares o de cierto sesgo políticos y que en caso de negarse pueden recibir duros castigos. 

Nabil al-Andalusi, investigador marroquí en relaciones internacionales, señaló a Al-Arab que “el reclutamiento de niños por parte de las milicias del Frente Polisario es un acto condenado a todos los niveles, y una flagrante violación del derecho internacional humanitario, y crimen que el estatuto de la Corte Internacional define como crimen de guerra considerando su gravedad y que se encuadra dentro de las violaciones graves a los derechos humanos”.

Al-Andalusi indicó que todas las convenciones y pactos internacionales relevantes acuerdan por unanimidad prohibir la participación de niños en conflictos armados, incluido el Protocolo de Ginebra de 1977, la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 y el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de los Niños en referencia a la participación de los niños en los conflictos armados de 2000, además de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y los informes de la Asamblea General pertinentes sobre el tema. 

Staffan de Mistura, enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf en Argelia

Expertos en derecho internacional creen que este crimen contra los niños debería impulsar a las organizaciones de protección de los derechos del niño a plantear casos ante las instituciones internacionales pertinentes, así como ante los mecanismos de las Naciones Unidas, como el Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño o los comités de la Convenciones sobre los Derechos del Niño, destacando que Argelia, a su vez, es responsable ante el derecho internacional ya que el delito se produce en su territorio y permite estas actividades en su terreno. 

Mientras, tanto se sigue denunciando también desde diversas organizaciones las difíciles condiciones de vida que hay en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, agravada por la actual pandemia de coronavirus. 

El enviado de la ONU Staffan de Mistura pudo comprobar personalmente las complicaciones existentes para las decenas de miles de personas refugiadas en los campamentos, que están a la espera de que se encuentre una solución política. 

Staffan de Mistura, enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf en Argelia

La opción que más consenso internacional tiene de cara a resolver la cuestión saharaui es la defendida por Marruecos. El reino alauí plantea una amplia autonomía para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí, opción apoyada por naciones importantes como Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Alemania o Reino Unido. Ante esta propuesta se plantea la iniciativa defendida por el Frente Polisario, que aboga por la celebración de un referéndum de independencia del pueblo saharaui, que cuenta con escasos apoyos, entre los que está el de Argelia, gran enemigo regional de Marruecos en el Magreb. 

El Reino sigue defendiendo un diálogo político constructivo entre las partes implicadas, incluidos el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, todo ello bajo el auspicio de la ONU, para llegar a la resolución política del conflicto. 

Recientemente, España y Estados Unidos manifestaron la necesidad de aunar esfuerzos para llegar a una solución del conflicto del Sáhara Occidental, como se indicó en la reunión que mantuvieron en Washington José Manuel Albares, ministro español de Asuntos Exteriores, y Antony Blinken, secretario de Estado norteamericano. 

Staffan de Mistura, enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, en los campamentos de refugiados de Tinduf en Argelia

España también dio  muestras de acercamiento con las últimas declaraciones del rey Felipe VI, quien lanzó un mensaje de entendimiento entre el país español y el norteafricano para relajar la tensión entre dos naciones que se han considerado vecinas y aliadas en las últimas décadas, pero que mantuvieron un enfrentamiento diplomático a raíz de la presencia el pasado mes de abril de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, en territorio español para ser tratado de una importante afección respiratoria. El reino alauí protestó ante esta situación y por no haber sido informado convenientemente de la presencia del jefe polisario en territorio español. 

A raíz de ahí se sucedieron otros episodios que tensaron la situación, como la entrada ilegal de inmigrantes a través de la frontera de Ceuta o la retirada de la embajadora marroquí de Madrid.

Detrás de todos estos problemas, subyace el hecho de que Marruecos echa en falta el apoyo de España a su propuesta de solución del conflicto del Sáhara Occidental, un soporte que sí ha llegado de otros países como Estados Unidos, Alemania o Reino Unido.