El futuro del trabajo, el tema estrella de la 108º Conferencia Internacional de la OIT

 -  

Eloísa Cózar Navarrete

Pie de foto: El Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, en la apertura de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT el 10 de junio de 2019 en Ginebra. - La Organización Internacional del Trabajo celebra su centenario. AFP/FABRICE COFFRINI 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha inaugurado su 108º Conferencia Internacional, que se celebrará del 10 de junio hasta el próximo día 21 de junio en Ginebra. Como cada año, durante casi dos semanas unos 5.700 delegados provenientes de los 187 Estados miembros de la OIT se reúnen para poner en común temas y cuestiones relacionadas con el acceso, la calidad o la igualdad en el mundo laboral. También participan, como en cada edición, alrededor de 45 Jefes de Estado y observadores internacionales de distintas organizaciones e instituciones, así como el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres. Las reuniones virarán en torno al futuro del trabajo por el auge de la tecnología. 

El futuro del trabajo y la inteligencia artificial

El acceso al mercado de trabajo en la actualidad está marcado por un mismo patrón: el avance tecnológico y la cada vez mayor automatización de las industrias y, con ellas, de los puestos de trabajo. Esto ha preocupado especialmente a la OIT, que no ha cesado en su investigación y ha insistido en que aparecerán igualmente otros puestos de trabajo alternativos a los tradicionales. 

Es por ello que este año la Conferencia virará en torno al futuro del trabajo, sobre todo con respecto a las profundas transformaciones que está sufriendo a raíz de las revoluciones tecnológicas, la robótica o la inteligencia artificial. A lo largo de toda la reunión se realizarán conferencias de alto nivel, foros temáticos y eventos especiales dedicados a estimular el debate. Mediante un formato interactivo, se espera que cada uno de los delegados participe de manera activa ofreciendo su opinión, soluciones y aportaciones sobre cuestiones como la competencia en el empleo, la tecnología al servicio de un trabajo decente, la libertad sindical y la negociación colectiva y las transformaciones profesionales a lo largo de toda la vida laboral. 

Pie de foto: El Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, habla durante la 108ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT en las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, el 10 de junio de 2019. REUTERS/DENIS BALIBOUSE 

En la sesión inaugural de la reunión, el director general de la OIT, Guy Ryder, ya ha dejado claro que el futuro del trabajo no dependerá de los robots o la inteligencia artificial: “La gente necesita sentir que recupera el control de sus vidas (…), el futuro del trabajo no está predeterminado y no será decidido por robots, ni por la inteligencia artificial”. “El futuro del trabajo será decidido por nuestras decisiones y acciones, y por nuestra voluntad de cooperar”. 

Esta es una cuestión que ha venido preocupando especialmente a la OIT. De hecho este año ya creó la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, cuya función principal se ha basado en realizar exámenes a fondo sobre la cuestión, que sirvieran como base para investigaciones o debates posterioresen torno al futuro del trabajo en materia de justicia social en el siglo XXI. En los últimos 18 meses, como resultado del trabajo de la Comisión, se han celebrado diálogos nacionales en más de 100 países. 

Presentado el pasado 22 de enero, el informe independiente elaborado por la Comisión pretende dar forma y esbozar un contexto real acerca de las oportunidades futuras de empleo por la automatización. Es por ello que este informe se empleará como referencia para la celebración de la Conferencia Internacional, sirviendo como base para la elaboración de propuestas y debates. 

En la sesión inaugural de la reunión, el director general de la OIT, Guy Ryder, ya ha dejado claro que el futuro del trabajo no dependerá de los robots o la inteligencia artificial: “La gente necesita sentir que recupera el control de sus vidas (…), el futuro del trabajo no está predeterminado y no será decidido por robots, ni por la inteligencia artificial”. “El futuro del trabajo será decidido por nuestras decisiones y acciones, y por nuestra voluntad de cooperar”. 

Está previsto que a lo largo de la jornada intervengan la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron. 

Pie de foto: El Presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, durante la Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 10 de junio de 2019 en Ginebra. AFP/FABRICE COFFRINI

Cien años desde el nacimiento de la OIT

La reunión de este año se enmarca dentro de la celebración del primer centenario de la fundación de la Organización,durante los cuales ha procurado promover el trabajo decente y la justicia social mediante el impulso y la discusión en torno a problemáticas como el derecho y las normas laborales, la igualdad y la no discriminación, la protección social o el incentivo de empresas sostenibles. Cien años después de su nacimiento, a raíz de los acuerdos de paz después de la Primera Guerra Mundial, sigue enfrentándose a fuertes desafíos, mayoritariamente a raíz de la recesión de 2008 y la globalización. A todo ello se le suma la aparición de nuevos actores y condicionantes, como la tecnología inteligente o la robótica. 

La OIT ya lleva reclamando años por el viraje de los contratos sociales para hacer frente a los grandes desafíos laborales que trae el siglo XXI. Tal y como recogía EFE en abril, la ‘número dos’ de la Organización destacaba entonces que: “Muchos problemas que afrontábamos en 1919 siguen allí y quizá el de la desigualdad es el más apremiante”. “Estamos ante un mundo en el que los trabajadores estarán toda su vida en transición, en el que tendrán que formarse una y otra vez, y necesitamos una mayor protección social para darles esa posibilidad y los fondos necesarios para que lo hagan”. Con el objetivo de intentar hacer frente a los nuevos desafíos derivados del cambio de paradigma mundial, será igualmente necesario cambiar la mentalidad y crear nuevas garantías sociales y laborales que se adecúen y vayan evolucionando al tiempo que lo hace el propio mercado. 

La lucha contra el cambio climático es otro de los puntos clave que se intentan combatir desde la OIT. La disputa por la eliminación de las industrias más contaminantes en detrimento del fomento de la sostenibilidad y la renovabilidad compensarían a la larga la pérdida de empleos que pueden derivarse de una transición laboral marcada por la automatización o el envejecimiento de la población.