El Gobierno de Yemen y los separatistas del sur acuerdan un nuevo alto el fuego

Ambas partes del conflicto vuelven al diálogo tras la toma de la isla estratégica de Socotra por parte de los sureños
Combatientes de la Fuerza del Cinturón de Seguridad de Yemen, dominada por los miembros del Consejo de Transición del Sur (CTS)

PHOTO/SALEH AL-OBEIDI  -   Combatientes de la Fuerza del Cinturón de Seguridad de Yemen, dominada por los miembros del Consejo de Transición del Sur (CTS)

El Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudí, y los separatistas del sur han acordado un alto al fuego este lunes en la provincia de Abyan y la vuelta al diálogo después de la toma por parte de los sureños de la isla estratégica de Socotra, según ha informado la agencia Efe. El Gobierno yemení y el Consejo de Transición del Sur (CTS) forman parte de una alianza, la coalición árabe, que lucha contra las milicias hutíes respaldadas por Irán y que desencadenaron el conflicto en el país en 2014 al apoderarse de la capital Saná.

A pesar de que el CTS y el Ejecutivo de Yemen en el exilio presidido por Abd Rabbuh Mansur al-Hadi comparten espacio en la coalición árabe y ambos combaten a los hutíes, también hay grandes diferencias entre ellos, que los han llevado a enfrentamientos. En agosto de 2019, las fuerzas del CTS lanzaron una ofensiva con la que tomaron Adén, sede del Gobierno reconocido internacionalmente. Ambas partes lograron alcanzar una tregua que desembocó en un nuevo acuerdo de paz en noviembre, conocido como el Acuerdo de Riad. El CTS consideró en abril que no se había cumplido los términos pactados y declararon el autogobierno de la zona que controlan. 

Presidente Yemen
AP/HASAN JAMALI - Abed Rabbo Mansour Hadi, presidente del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente

Al Jaber ha reconocido que el acuerdo al que se llegó en abril se topó con "varios desafíos que llevaron a su interrupción y descarrilamiento", y ha indicado que para que se cumpla es necesaria la "voluntad política y una cooperación seria entre ambas partes". Los separatistas rompieron por completo el acuerdo el pasado 26 de abril cuando declararon la autonomía del sur de Yemen y empezaron a conquistar territorios en las provincias meridionales.

El portavoz de la coalición, Turki al Malki, ha pedido a las partes “que prioricen los intereses nacionales de Yemen, su pueblo, su seguridad y su estabilidad” y que “pongan fin al derramamiento de sangre a través de la aplicación del Acuerdo de Riad con una normalización de la situación en Socotra y un alto el fuego en Abyan”. 

Al Malki ha recalcado que la coalición rechaza todo comportamiento que socave la seguridad y la estabilidad y contravenga el Acuerdo de Riad en las áreas liberadas. También ha señalado que la coalición mantendrá esfuerzos para unir las filas del pueblo yemení, reducir las diferencias entre sus componentes y apoyar los intentos de restaurar la nación. La alianza desplegará observadores en Abyan para supervisar el alto al fuego y la separación de fuerzas y ha pedido a todos los yemeníes que apoyen la próxima reunión en la capital saudí, Riad.

CTS
PHOTO/SALEH AL-OBEIDI - Un convoy de refuerzo de la Fuerza del Cinturón de Seguridad de Yemen se dirige a la ciudad de Adén, en la provincia de Abyam (Yemen) el pasado 26 de noviembre de 2019

Actualmente la provincia de Abyan es escenario de combates entre las tropas gubernamentales y los separatistas del sur, que hasta el momento han tomado el control de Adén, Lahj, Dalea y el pasado sábado la estratégica isla de Socotra, en el océano Índico frente a las costas yemeníes.

El enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, ha asegurado este lunes estar "profundamente preocupado" por la toma "a la fuerza" de las instituciones del archipiélago patrimonio de la UNESCO. Asimismo, ha llamado al Gobierno reconocido internacionalmente del presidente Hadi y a los separatistas del sur a volver al acuerdo de Riad bajo el amparo de Arabia Saudí. La ONU considera que Yemen, el país más pobre de Oriente Medio, está atravesando por la peor crisis humanitaria del planeta, a lo que hay que sumar la irrupción de la COVID-19. El país no cuenta con las infraestructuras necesarias para hacer frente a la emergencia sanitaria y su población civil se encuentra muy expuesta al contagio.