El Gobierno sudanés aprueba una ley para erradicar el régimen de Al-Bashir

El Ejecutivo de Abdalla Hamdok cumple 100 días sin apagar la chispa de la protesta
El expresidente de Sudán, Omar al-Bashir, dentro de una jaula en el juzgado donde enfrenta cargos de corrupción, en Jartum, Sudán, el 19 de agosto de 2019

REUTRES/MOHAMEND NURELDIN ABDALLAH  -   El expresidente de Sudán, Omar al-Bashir, dentro de una jaula en el juzgado donde enfrenta cargos de corrupción, en Jartum, Sudán, el 19 de agosto de 2019

El nuevo Gobierno sudanés de transición, presidido por Abdalla Hamdok, ha aprobado este jueves por la noche una ley para erradicar el régimen del expresidente Omar al Bashir y disolver el partido del exmandatario, que fue derrocado el pasado mes de abril tras cuatro meses de protestas populares.

Esta ley contempla la disolución del partido de Al Bashir, el Congreso Nacional, así como de todas las instituciones y organizaciones del régimen, explicó en un comunicado publicado en su página oficial de Facebook el portavoz de la alianza Fuerzas de Libertad y el Cambio, Wagdi Saleh. Además, la ley pretende confiscar los bienes del Congreso Nacional y traspasarlos al nuevo Gobierno, explicó el portavoz de la alianza liberal de grupos civiles que lideraron las protestas contra Al Bashir.

"La reunión de los consejos Soberano y de Ministros aprobó la ley para deshacer el régimen de Al Bashir después de ocho horas de debate", precisó. Por su parte, Hamdok, el presidente del nuevo Gobierno transitorio, apuntó en un comunicado emitido a altas horas de la noche que la ley se aprobó en "una reunión conjunta con nuestros socios del Consejo Soberano para que obtenga una legitimidad completa". Los consejos Soberano y de Ministros se hacen cargo actualmente de la legislación en el país hasta la formación de un Parlamento, de acuerdo con una Constitución transitoria aprobada en agosto después del derrocamiento de Al Bashir el pasado mes de abril.

Recuperar fortunas saqueadas

El objetivo de la ley, según Hamdok, es recuperar las fortunas saqueadas de los bienes del pueblo "que tuvo paciencia hasta que salió de la oscuridad y alcanzó el amanecer de la salvación". Subrayó que la finalidad última de esta ley es "establecer justicia, respetar la dignidad de la gente y preservar sus adquisiciones".

Sin embargo, Hamdok aseguró que la ley para disolver un régimen "perecedero" y eliminar su "empoderamiento" en las instituciones no se aprobó por venganza, sino para "preservar la dignidad del pueblo después de los golpes de los déspotas y la manipulación de recursos, la falta de valores, honor y fidelidad".

La disolución del partido de Al Bashir y de todos los vestigios del régimen del 89 han sido una de las demandas principales de las protestas contra el exmandatario, cuyo gobierno tomó una deriva islamista que caló en la sociedad sudanesa. Hace un mes, la principal coalición de grupos civiles y partidos que lideró la revolución en Sudán convocó protestas para pedir la disolución del partido del expresidente y apartar a los antiguos dirigentes de su régimen de las nuevas instituciones creadas tras su derrocamiento.

Anulada la ley que criminalizaba el consumo de alcohol

El pasado martes, el Gobierno sudanés decidió anular la polémica ley de Orden Público vigente desde 1996 bajo la dictadura de Al Bashir, que criminaliza el consumo de alcohol, ciertas vestimentas y materiales considerados inmorales, limitando en la práctica las libertades sobre todo de las mujeres.

Las nuevas autoridades de Sudán han prometido llevar a cabo reformas en todos los ámbitos para mejorar la vida de los ciudadanos después del derrocamiento de Al Bashir el pasado mes de abril, tras 30 años liderando el país con mano de hierro.

Al Bashir fue apartado de la presidencia por los militares después de cuatro meses de protestas populares en las calles por la mala situación económica, la inflación y la escasez de productos básicos, problemas que a día de hoy no han sido resueltos aún. 

El expresidente de Sudán, Omar al-Bashir, dentro de una jaula en el juzgado donde enfrenta cargos de corrupción, en Jartum, Sudán, el 19 de agosto de 2019
AFP/ EBRAHIM HAMID - Manifestantes sudaneses marchan durante una protesta en Bahri, el distrito norte de la capital, Jartum, el 21 de octubre de 2019
El Gobierno sudanés cumple 100 días sin apagar la chispa de la protesta

El primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, cumple este viernes cien días al frente de un Gobierno de transición que ha logrado avances en el proceso de pacificación del país pero sin resolver los problemas económicos que provocaron las protestas y posterior derrocamiento de Omar al Bashir en abril.

Cuando Hamdok tomó posesión el 21 de agosto anunció entre sus prioridades el poner fin a la guerra, y establecer una paz duradera, resolver la demoledora crisis económica, mejorar las condiciones de vida de la gente, establecer un estado de derecho, crear una democracia plural y disolver el régimen de Al Bashir.

El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Jartum, Hasan Saleh, dijo a Efe que el desempeño del Gobierno "ha sido lento y se ha visto afectado por las posturas diferentes de los bloques dentro de Las Fuerzas de Libertad y el Cambio", la plataforma que movilizó a las fuerzas democráticas contra el dictador.

Las altas expectativas que generó el cambio político llevaron a los ciudadanos a sentir la urgencia de una mejora en sus condiciones de vida, pero eso no ha llegado. "El discurso político de La Libertad y el Cambio prometió un gran salto en la vida de la gente, pero no ocurrió porque la alianza gobernante no percibía la complejidad de la situación", explicó Saleh.

Ambiciones incumplidas

En las Fuerzas de Libertad y el Cambio admiten que el Gobierno no ha cumplido con sus "ambiciones". "Especialmente en relación a tratar la situación económica y mejorar la vida de los ciudadanos", dijo a Efe Waydi Saleh, portavoz de esa plataforma.

Sin embargo, también "ha tenido logros", destacó Saleh, que está en contra de eliminar los subsidios al combustible y el pan por las difíciles condiciones de vida.

En el haber de Hamdok hay que destacar los avances en el proceso de paz. Las Fuerzas de la Libertad y el Cambio firmaron con la junta militar que detentó el poder entre abril y agosto un documento constitucional que fijó seis meses para establecer la paz en las zonas de conflicto en Darfur, Kordofán Sur y el Nilo Azul.

El Gobierno de transición, ya formado con algunos miembros de esta plataforma y militares, firmó un cese de hostilidades con los movimientos armados en esas regiones y comenzarán una nueva ronda de diálogo en la capital sursudanesa Yuba el próximo 10 de diciembre.

Esa ronda servirá para debatir las gestiones de seguridad y la participación de los movimientos armados en las estructuras de poder.

"Pese a las complicaciones de las cuestiones que se debatirán en la próxima ronda de negociaciones, hay optimismo de avanzar en el proceso de paz", indicó a Efe el presidente de la gubernamental Comisión de la Paz, Suleiman Al Dabilo, que cree que se puede producir la firma de un acuerdo definitivo para finales de este año.

También el nuevo Gobierno hay ido tomando medidas para tumbar las viejas estructuras del régimen. A principios de octubre, el Gobierno cambió los directores de 31 universidades públicas, y ha ido reemplazando a responsables en las instituciones gubernamentales.

Ell fiscal general, Taj al Hibr, formó un comité para investigar el golpe de estado que dio al Bashir en 1989 en el marco de una de las causas que tiene abiertas el dictador, también acusado de apropiación y lavado de dinero.

Pero las sustituciones han generado también problemas.

Parlamento a finales de diciembre

Hasta el momento no han sido designados gobernadores civiles para los estados, lo que "creó un vacío que llevó al deterioro de servicios y rebrotaron protestas por la crisis de combustible y escasez de pan en Niyala, capital de Darfur Sur, Madani, capital del estado homónimo en el centro del país y en el sur de Jartum", según Ibrahim al Sheij, miembro del comité central de Libertad y Cambio.

Lamentó que el nuevo gobierno no cumplió el plazo para formar Parlamento, que terminaba el 17 de noviembre, aunque reconoció que el retraso se debe a que el Gobierno quiere culminar el dialogó con los grupos armados con la firma de un acuerdo de paz y la incorporación de estos al Legislativo.

"Hemos acordado, las Fuerzas del Cambio, formar Parlamento a finales de diciembre y los escaños de los movimientos armados se pueden dejar vacíos hasta la firma de la paz en caso de que no se llegue a ningún acuerdo antes de final de año", concluyó al Sheij.