El Instituto Europeo de Ciencias Humanas de Francia en el punto de mira por su supuesta relación con la Hermandad Musulmana

El periódico francés Le Parisien ha publicado una investigación iniciada por la Fiscalía francesa que acusa a esta organización de supuesto “abuso de confianza”
Banderas de la Hermandad Musulmana

PHOTO/AFP  -   Banderas de la Hermandad Musulmana

En el punto de mira. Así está la sede del Instituto Europeo de Ciencias Humanas (IESH) en Francia, un lugar al que acuden los futuros imanes y maestros de escuelas coránicas, así como ciudadanos de a pie que quieren aprender árabe o acercarse a la cultura islámica, después de que el diario francés Le Parisien publicase una investigación en la que acusan a esta institución de “cargos de mala gestión y financiación sospechosa”, además de tener un comportamiento que podría suponer “una amenaza a la seguridad nacional de Francia”. 

El periódico francés ha informado que la Fiscalía en Bobigny, una ciudad situada en el noreste de París y la capital de la región de Seine-Saint-Denis, ha abierto una investigación preliminar contra esta institución por abuso de confianza. Unos 1.500 estudiantes pasan cada año por las paredes de este instituto que cuenta con el “reconocimiento académico otorgado por el Rectorado de Créteil” y colabora con distintas universidades y organizaciones, como el Instituto Católico de París.

Sin embargo, Le Parisien ha denunciado que más allá de la fachada de este edificio se esconde una realidad muy diferente. En concreto, en lo que respecta al contenido de la enseñanza, marcada por la ideología de los fundadores y profesores, así como por las fuentes de financiación.  Este medio de comunicación acudió hace más de una semana a las instalaciones de esta organización. Allí estaba el jeque Ahmed Jaballah, un hombre con un excelente currículum y que aboga, de acuerdo con este diario, por un islam pacífico. Además, destacan que fue presidente de la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia (UOIF), que desde entonces se ha convertido en Musulmanes de Francia (MF), una rama de la Hermandad Musulmana. 

En su visita a este instituto, el redactor del periódico Le Parisien se encontró con un ejemplar de un libro llamado “Lo lícito y lo ilícito del Islam”, obra considerada por algunos expertos como antisemita, homofóbica y misógina. El autor de este libro es – según este periódico – el jeque Youssouf Al-Qaradawi, uno de los diseñadores del programa académico del IESH y líder espiritual de la Hermandad Musulmana. Este diario denuncia la influencia de la Hermandad Musulmana en este instituto y critica que, por el directorio de estudiantes de esta institución, hayan pasado personas como Inès Madani, condenada a 30 años de prisión en primera instancia por intentar hacer explotar un coche cerca de Notre-Dame en septiembre de 2016.

No obstante, el periódico aclara que el IESH “no es una escuela de la yihad”, aunque el paso de determinados perfiles por sus aulas ha hecho que las autoridades intensifiquen la vigilancia. La investigación iniciada contra esta organización también se centra en las fuentes de financiación, ya que hay supuestamente una discrepancia entre el volumen de negocios del IESH y sus inversiones inmobiliarias. Las autoridades judiciales han comenzado a analizar el origen del dinero que permitió construir en 2018 una residencia de estudiantes cuya cifra asciende a los dos millones de euros o el proyecto del campus universitario.  

Le Parisien ha señalado que las autoridades han puesto el foco de su atención en las transferencias financieras recientes entre el IESH y los países del Golfo, Kuwait y Qatar.  Según los datos a los que ha tenido acceso este periódico, en agosto de 2018, hace dos años, la institución recibió 750.000 euros de Qatar Charety, una organización no gubernamental de ayuda al desarrollo en Oriente Medio. En noviembre de 2019, supuestamente el IESH recibió 150.000 euros de Kuwait. Aunque estas inversiones no sean ilegales como tal, las autoridades están investigando si este fondo está destinando a financiar proyectos por los que cobran facturas o no.  “Un fondo de dotación, con el fin de llevar a cabo una obra o misión de interés general, no puede en ningún caso dar lugar a actividades comerciales”, han aclarado.