El legado en la Guerra Fría de Oriente Medio

Los Acuerdos de Abraham sellados entre Israel, Emiratos y Bahréin bajo la mediación de Estados Unidos pueden influir determinantemente en los equilibrios regionales
Acuerdos de Abraham

REUTERS/TOM BRENNER  -   Firma de los Acuerdos de Abraham, que normalizan las relaciones entre Israel y algunos de sus vecinos de Oriente Medio en un reajuste estratégico de los países de Oriente Medio contra Irán, el 15 de septiembre de 2020

¿Qué posición tomará Biden en el conflicto entre Irán y Arabia Saudí?

Una gran pregunta para la futura política exterior de Joe Biden es: ¿seguirá el nuevo presidente de Estados Unidos la política implementada por el expresidente Donald Trump en la guerra subsidiaría entre Irán y Arabia Saudí, la que muchos denominan la Guerra Fría de Medio Oriente? La lucha entre Irán y Arabia Saudí por el dominio de la región se ha podido advertir en casi todos los conflictos regionales, y ha polarizado todas las alianzas en el mundo árabe. Sin embargo, un tercer actor ha tomado un papel decisivo en esta guerra, Israel. Arabia Saudí e Israel se fueron poco a poco acercando desde la firma en 2015 del pacto nuclear con Irán de la Unión Europea y el G5+1 — Reino Unido, China, Francia, Estados Unidos, Rusia y Alemania— con el propósito de cortar la carrera del enriquecimiento de uranio a cambio de levantar progresivamente las sanciones impuestas por ello. Tanto Israel como el Reino se sienten directamente amenazados por Irán, y se han unido para luchar contra la influencia del país persa en la región. 

Joe Biden
AFP/ JIM WATSON - El presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, habla con expertos diplomáticos, de inteligencia y de defensa externos para discutir la preparación en las agencias relevantes durante una reunión de video en Wilmington, Delaware, el 17 de noviembre de 2020
Alianza anti-iraní vs. Eje de la Resistencia

Por consiguiente, desde que Trump tomó posesión de la Casa Blanca en 2016, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se propuso hacer realidad la creación de una coalición israelí-suní anti-iraní, con el fin de desmantelar el acuerdo nuclear con Irán y presionar a Estados Unidos a adoptar una postura más beligerante con respecto a Teherán. 

Esta idea fue bien acogida en Washington, quien lleva décadas luchando contra la amenaza de la hegemonía iraní en la región y el desafío que representa para los intereses estadounidenses. El pilar principal de la política exterior de Irán es el "Eje de la Resistencia", una alianza política encabezada por este país, compuesta tanto por actores estatales como por actores no estatales; por ejemplo, el Gobierno de Al-Asad en Siria, Hizbulá en Líbano, Hamás en Gaza o los hutíes en Yemen. Los actores, aunque de distintos cortes religiosos, ideológicos y con diferentes objetivos políticos, se han unido para combatir el imperialismo estadounidense, el sionismo y a sus aliados en la región. El arquitecto y dirigente de esta red de influencia iraní fue Qassem Soleimani, el general al que Estados Unidos mató en un ataque de dron en Bagdad en enero de este año. A lo largo del tiempo, el general transformó la alianza de una organización caracterizada por la actividad terrorista encubierta, el intercambio de inteligencia, el apoyo retórico y la diplomacia tácita a una organización con despliegues de fuerzas cada vez más numerosos, operaciones militares conjuntas, asistencia económica y con poder de disuasión. Se estima que hay hasta 100 milicias respaldadas por Irán en Afganistán, Irak, Líbano, Pakistán, Siria, Palestina y Yemen (Pollack, 2020). En concreto, la creciente influencia de Irán en Siria, Irak y Yemen está planteando cuestiones cruciales para el futuro del liderazgo estadounidense en el Medio Oriente. 

Trump
PHOTO/REUTERS - El presidente de los Estados Unidos Donald Trump

En mayo de 2018, Estados Unidos inició una "campaña de máxima presión" para debilitar la economía de Irán, sus lazos financieros con el mundo exterior y devastar sus exportaciones de petróleo. La Administración Trump citó tres objetivos principales para la campaña: 1) ejercer una presión que lleve a Irán a la mesa de negociaciones a la fuerza; 2) fomentar un cambio de régimen a través de levantamientos internos; y 3) disminuir sus recursos para debilitar a los aliados de Irán y detener sus programas nucleares y de misiles balísticos (Rouhi, 2020). Además, Irán se ha visto muy debilitado debido a las diversas protestas que han ocurrido en el país desde 2017, su crisis económica, la crisis de la COVID-19, la guerra cibernética que lleva librando contra Israel a lo largo de este año y la serie de explosiones que ocurrieron en el país, cuyos orígenes siguen siendo aún un misterio. Reportadas por primera vez el 25 de junio de 2020, las ubicaciones de las explosiones incluyen instalaciones de enriquecimiento nuclear, emplazamientos de misiles, centros petroquímicos, plantas de energía y clínicas médicas.

Al mismo tiempo, junto a Netanyahu, Trump ha dado los primeros pasos hacia una alianza anti-iraní en Oriente Medio a través de la cooperación económica.  El pasado 15 de septiembre, en la Casa Blanca, se firmaron los históricos Acuerdos de Abraham bajo el auspicio y mediación estadounidense. En ellos, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin normalizaron sus relaciones diplomáticas y comerciales con Israel. Donald Trump declaró que el objetivo de estos pactos es la consecución de la paz en Medio Oriente. Casi un mes después, otro país árabe se sumó a la normalización: Sudán. 

Irak Soleimani
PHTO/REUTERS - Mujeres iraquíes se reúnen en el lugar donde el comandante de la Fuerza Quds de Irán, Qassem Soleimani, y el comandante de la milicia iraquí Abu Mahdi al-Muhandis fueron abatidos en un ataque aéreo estadounidense en el aeropuerto de Bagdad, Iraq

A pesar de nombrar a los tratados los Acuerdos de Abraham, en honor al padre de las tres grandes religiones monoteístas, apelando a un sentido de reconciliación religiosa, Israel continúa siendo visto como un país que amenaza los derechos de los palestinos en Israel, Cisjordania y Gaza. Además, la decisión de los EAU y de Bahréin viola la Iniciativa de Paz Árabe, lanzada por Arabia Saudí y aprobada por la Liga Árabe en la Cumbre de Beirut de 2002, y que ha vuelto a ser aprobada en las cumbres de 2007 y 2017. La Iniciativa declara que los 22 Estados árabes normalizarán sus relaciones con Israel únicamente con el establecimiento de un Estado palestino independiente y soberano, y la retirada total de Israel de los territorios ocupados en Cisjordania, Gaza y los Altos del Golán. Aunque Emiratos ha señalado ya que sigue apoyando la postura del establecimiento del Estado de Palestina. 

El presidente estadounidense anunció que otros cinco o siete países árabes firmarán acuerdos similares con Israel. Y lo que podría servir, quizás, de pista es la gira que comenzó el 16 de noviembre el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, por siete países, entre los que se encuentran Israel, EAU, Arabia Saudí y Qatar, siendo el propósito del viaje “impulsar la paz en Oriente Medio”. 

Asentamientos Israelíes
AFP/AHMAD GHARABLI - Asentamiento israelí de Ramat Shlomo en Jerusalén oriental (en primer plano) y la aldea palestina de Lifta, que fue abandonada durante los combates de la guerra árabe-israelí de 1948, en las afueras de Jerusalén

La ‘teoría del efecto dominó del regionalismo’ de Baldwin puede utilizarse para explicar la posible ola de normalización que podría ocurrir en el mundo árabe. EAU y Bahréin incrementarán sus beneficios económicos enormemente tras el acuerdo, por lo que actores económicos de otros países del Golfo y del Levante sufrirán un aumento de los costos relativos y posibles desviaciones de las corrientes comerciales. Consecuentemente, los sectores más perjudicados presionarán a sus gobiernos para establecer la normalización con Israel. La adhesión de al menos un país más a la normalización aumentará aún más los costos relativos de muchos sectores, que se encuentran en países terceros, en específico de empresas exportadoras, haciendo más fuerte la presión y por lo tanto más probable su adhesión. Además, muchos Gobiernos árabes no querrán que estos países se pongan a la cabeza de la región gracias a la combinación del poder económico de los dos países árabes y las capacidades israelíes en tecnología cibernética, agrícola y sanitaria. Además, como Emiratos Árabes Unidos ya rompió el hielo y estallaron el furor, la normalización y paz con Israel es ahora una opción más aceptable para otros países. Por último, la polarización de la región es otro factor que podría empujar a más naciones a seguir un camino similar. Probablemente, los países que ya tienen relaciones económicas y de inteligencia con Israel serán los primeros que querrán seguir los pasos de Emiratos y Bahréin.

Bamdera palestina
PHOTO/REUTERS - Representación de un mapa con los colores de la bandera palestina que dice "Jerusalén es la capital eterna de Palestina" se coloca en una valla como un asentamiento judío se ve durante una protesta contra el plan de paz del presidente de EE.UU. Donald Trump para el Oriente Medio
Cooperación económica como vía hacia la paz

Estos acuerdos son, posiblemente, la fase inicial del plan israelí para vincular a Haifa con las naciones del Golfo, un plan respaldado por Estados Unidos. “Vías hacia la paz regional” (“Tracks to regional peace”) como lo llaman Katz (el exministro de Asuntos Exteriores de Israel de febrero de 2019 a mayo de 2020) y Netanyahu. Se trata de una vía de ferrocarril que iría de Israel a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos a través de Jordania, conectando el Mediterráneo y el Golfo. Se espera que, en el futuro, la vía también conecte con Irak. Esta interconectividad económica y comercial atraerá a más países de la región, introduciéndolos en la esfera de influencia estadounidense-israelí-saudita.

Netanyahu y Pompeo
AP/MAYA ALLERUZZO - El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu durante una declaración conjunta con el Secretario de Estado de los Estados Unidos Mike Pompeo en Jerusalén, el jueves 19 de noviembre de 2020

Los Acuerdos de Abraham declaran un "compromiso compartido para promover la estabilidad a través del compromiso diplomático, una mayor integración económica y una coordinación de seguridad más estrecha". ¿A que recuerda esto? En el contexto de la Guerra Fría, entre Estados Unidos y Rusia, la Comunidad Europea del Carbón y del Acero se estableció en 1950 entre seis países vecinos, con el objetivo de poner fin a siglos de enemistades y guerras, así como formar una fuerte alianza anti-comunista, a través de la cooperación económica. Era el germen de lo que hoy conocemos como la Unión Europea, integrada por 27 miembros. El papel jugado por Estados Unidos fue muy similar a la posición que ha asumido Trump estos cuatro años, un actor muy activo en términos de mediación, diseño e implementación de objetivos, apoyo económico y provisión ideológica y de seguridad. Asimismo, tal como ocurrió en Europa en 1949 con la creación de la OTAN, en 2018, Donald Trump propuso la creación de una OTAN árabe que posteriormente se llegó a llamar la Alianza Estratégica de Oriente Medio (MESA, por sus siglas en inglés). La primera conferencia general tuvo lugar en Washington D.C en noviembre de 2019, y acudieron representantes de Arabia Saudí, EAU, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Jordania y Estados Unidos. El objetivo de la MESA es la cooperación económica, energética y de seguridad. 

Hamas
AP/KHALIL HAMRA - Miembros palestinos de las brigadas Qassam, el ala de la milicia del movimiento Hamas
Conclusión

Estos acuerdos tienen dos grandes ventajas para Israel: en primer lugar, ayudar a enfatizar la visión de Irán como el peligro más apremiante para Oriente Medio, desviando la atención pública de la causa palestina. En segundo lugar, si más países se unen a la normalización, el bloqueo económico a Israel estará terminado tras siete décadas de aislamiento, además los lazos económicos de cooperación e intercambio comercial entre los países serán difíciles de quebrantar en el futuro, lo que permitirá a Israel seguir anexionando partes de Palestina y amenazar los derechos palestinos. 

Por último, no debe descartarse la posibilidad de un nuevo levantamiento popular en Palestina, una tercera intifada; donde la respuesta de los países del Golfo sería un importante punto de inflexión para la región, que puede recuperar la retórica de la solidaridad con Palestina o posicionarse abiertamente del lado israelí.

REFERENCIAS

1.    Pollack, K. (2020) “The Evolution Of The Revolution: The Changing Nature Of Iran’s Axis Of Resistance”, American Enterprise Institute , p.1-17. Available at: https://www.jstor.org/stable/resrep24614?seq=1#metadata_info_tab_contents
2.    Rouhi, M. (2020) “Iran and America: the perverse consequences of maximum pressure”, The Survival Editors’ Blog, 10 March [online]. Available at: https://www.iiss.org/blogs/survival-blog/2020/03/iran-united-states-maximum-pressure
3.    Galili, L. (2019) “Gulf-Israel ties: A new Middle East or a distraction from domestic chaos?”, Middle East Eye, 11 December [online]. Available at:  https://www.middleeasteye.net/news/israel-gulf-ties-katz-transportation-peace-nuclear-iron-dome

BIBLIOGRAPHY

1.    https://www.wto.org/english/res_e/publications_e/wtr11_forum_e/wtr11_11jan11_e.pdf
2.    https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-08-01/uae-starts-operation-of-arab-world-s-first-nuclear-power-reactor
3.    https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-08-18/israeli-peace-deal-coaxes-emirati-investors-out-of-the-shadows
4.    https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-08-19/why-uae-struck-a-deal-with-israel-and-why-it-matters-quicktake
5.    https://www.newyorker.com/magazine/2018/06/18/donald-trumps-new-world-order
6.    https://www.newyorker.com/magazine/2018/04/09/a-saudi-princes-quest-to-remake-the-middle-east
7.    https://www.newyorker.com/news/our-columnists/israel-peace-deal-united-arab-emirates-transforms-the-middle-east#intcid=_the-new-yorker-bottom-recirc_53e0410c-a9c7-4169-b8eb-058df4a461fd_similar2-3