El LNA anuncia que la toma de Trípoli es inminente

Fuentes de las fuerzas del mariscal Haftar aseguran estar a dos o tres kilómetros del cuartel general del GNA
Miembros del Ejército Nacional Libio (LNA) comandados por el mariscal Jalifa Haftar

REUTERS/ESAM OMRAN  -   Miembros del Ejército Nacional Libio (LNA) comandados por el mariscal Jalifa Haftar

La guerra en Libia podría tener un desenlace rápido favorable al Ejército Nacional Libio (LNA, por sus siglas en inglés) del mariscal Jalifa Haftar. Según ha asegurado Khaled al-Mahjoub, director del Centro de Medios de Comunicación de la Sala de Operaciones del LNA, sus fuerzas se encuentran a unos pocos kilómetros de la sede del poder del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) en Trípoli.

Al-Mahjoub, en declaraciones recogidas por el diario emiratí Al-Ain, ha explicado que los efectivos leales a Haftar no están a más de tres kilómetros de la plaza Al-Shuhada de la capital, donde tiene su base el Ejecutivo de Fayez Sarraj. Ha agregado que los combates por Trípoli podrían resolverse “en cualquier momento”.

El portavoz se ha mostrado muy crítico con la intervención de las tropas turcas en apoyo del GNA, reconocido por Naciones Unidas como el poder legítimo en Libia. “El país ha sido invadido. La confrontación ya no es con la milicia ilegal y las fuerzas de seguridad, sino con un país invasor que no tiene nada que ver con Libia”, se ha despachado Al-Mahjoub.

Según el LNA, Turquía ha enviado, en los últimos meses, a más de 5.000 mercenarios, tanto turcos como sirios, a luchar en el país norteafricano. Muchos formaban parte de grupos armados asociados a organizaciones terroristas yihadistas. En vista del panorama adverso que se han encontrado en Libia, cientos de ellos están tratando de huir por mar hacia las costas europeas.

En efecto, el panorama pinta cada vez más sombrío para Sarraj y el GNA. Ante los sucesivos intentos frustrados de conseguir un alto el fuego permanente en el país, un escenario que Haftar nunca ha llegado ha contemplar de forma realista, el mariscal rebelde, que inició su ofensiva militar par tomar el control total de todo el territorio libio el pasado mes de abril, ha ido empujando la resistencia hacia unos pocos reductos.

En la actualidad, solamente Trípoli y Misrata aguantan el empuje del LNA, que cuenta con apoyo militar ruso y egipcio, así como con el reconocimiento de Francia, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, entre otros países. Por el momento, el desarrollo de la contienda ha sido más favorable a las tropas de Haftar.

Las iniciativas de Sarraj y Erdogan no están surtiendo efecto. Este mismo sábado, una de las múltiples milicias asociadas al GNA ha tratado de lanzar un contraataque en Ramla, en los alrededores de Trípoli, según ha informado el diario local The Libyan Address. El intento de romper las líneas del LNA ha sido repelido por el batallón Tarik ibn Ziyad, así llamado en homenaje al celebre general bereber que, entre otras campañas, conquistó gran parte de la península Ibérica.